Gipuzkoa Basket

Aquel triunfo histórico en Vitoria

Aquel triunfo histórico en Vitoria

El GBC venció por primera vez en Gasteiz, 4 años atrás, en un choque épico. Jon Cortaberría, Lolo Encinas y Bully Oyón, protagonistas ese día, rememoran aquel 66-72 que pasó a la historia del equipo donostiarra

RAÚL MELERO SAN SEBASTIÁN

. Fue un partido que pasó a la historia del Gipuzkoa Basket. El único triunfo conseguido en el Fernando Buesa Arena. Un encuentro épico, jugado en absoluta inferioridad de condiciones frente al Baskonia, que se presentó sin ninguna baja. No así el GBC, quien pedía a gritos el fin de temporada por estar diezmado a causa de los problemas físicos.

El equipo entrenador por aquel entonces por Sito Alonso logró profanar el coliseo baskonista por 66-72 haciendo saltar por los aires casi todos los pronósticos de los expertos que daban al conjunto vitoriano como vencedor. Raulzinho Neto no pudo jugar y Charles Ramsdell se rompió la rodilla tres días atrás ante el Valladolid. Porque este partido ante el Baskonia se disputó un jueves de principios de mayo de 2014, cuando la temporada tocaba a su fin.

«Cuando hay lesionados se suelen dar este tipo de resultados, la verdad es que ganar aquel partido fue un subidón», recuerda Jon Cortaberría, quien formaba parte de aquella plantilla. «Nos faltaban Charles y Raulzinho, pero de verdad que cuanto estás pocos suele haber como más atención y el equipo está más junto. Y ese día salió bien».

El alero donostiarra, que atiende la llamada desde Málaga donde reside en la actualidad, jugó casi veinte minutos, anotó una canasta, cogió tres rebotes, pero su acción más importante fue poner un tapón a Thomas Heurtel. «¡Cómo no me voy a acordar!», exclama Cortaberría. «Quedaba muy poco y se hubieran puesto a dos. Luego Salgado mató el partido con dos tiros libres. Vaya partidazo que jugó Javitxu», reconoce. Y ciertamente porque el excapitán del GBC estuvo sobre la pista 39 minutos por la lesión de Neto. Hizo veinte puntos y metió seis triples de trece intentos, capturó seis rebotes y dio cinco asistencias.

Un equipazo enfrente

«Me acuerdo de Sito cuando entramos en el vestuario. Pocos días le vi tan contento. La verdad es que hicimos un partidazo con la de problemas físicos que tuvimos los días anteriores», relata Lolo Encinas, técnico ayudante de Sito Alonso aquella temporada. «Will Hanley estuvo sensacional en la primera parte. Metió 16 puntos, ¿no?», pregunta el técnico donostiarra de forma retórica. Efectivamente, Hanley volvió loco a Nocioni y Salgado sacó la batuta en la segunda parte. «Cierto, Javi llevó el control perfecto y además metió varios triples marca de la casa».

El GBC tuvo ventajas de veinte puntos y el público gasteiztarra la tomó con su equipo, pitando a varios jugadores. «No creo que tuviéramos muchos nervios durante el partido», dice Encinas. «Ellos apretaron, claro, es que les íbamos ganando fácil y estábamos como estábamos, con muy poca gente. La verdad es que lo llevamos bien».

Aquel Baskonia al que se enfrentó el GBC estaba entrenado por Sergio Scariolo y estaban Heurtel, Caseur, Pleiss, Hanga, San Emeterio, Nocioni como primeros espadas secundados por Mainoldi, Hamilton, Jelinek, Poeta o Ilimane Diop. Plantilla a años luz de la que contaba el GBC, quien por cierto tuvo que recuperar a marchas forzadas a Winchester quien respondió con 13 puntos. Sin el de Indiana el cuadro de Sito Alonso hubiera tenido que disputar el choque con ocho jugadores; incluidos los jóvenes Motos, Huskic y Olaizola. No había más.

Francisco Javier 'Bully' Oyón es el único superviviente de aquella plantilla. Hoy recuerda el partido como si fuera ayer. «Salió todo de forma increíble. En la primera parte Hanley con su velocidad se comió a Nocioni», cuenta con un regusto de añoranza. «Y en la segunda Javi (Salgado) llevó el control absoluto del partido». El actual técnico ayudante de Porfirio Fisac habla de lo que supuso la lesión de Ramsdell. «Fueron unos días difíciles porque Charles estaba lesionado y verle en el banquillo animando como uno más creo que nos dio un plus».

Sin duda que el resultado de aquel día, es el mejor ejemplo para intentar volver a hacer la machada en el Buesa Arena. «Solo hemos ganado una vez allí porque es un equipo que históricamente deja escapar muy pocos partidos en su cancha. Ese partido es un mensaje claro de que se puede ganar y con esa ilusión vamos a ir. Hemos competido en cada partido hasta ahora y vamos a ver si seguimos en esa línea».

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