Gipuzkoa Basket

La décima llega a cien por hora

Partido entre el GBC y el Estudiantes./Unanue
Partido entre el GBC y el Estudiantes. / Unanue

Norel, Chery y un espectacular Agbelese comandan al GBC en una victoria clara en la segunda vez que llega a los cien puntos en Illunbe (101-91)

RAÚL MELERO

«Mola ver al GBC». Fue la frase de un aficionado situado detrás de los asientos de Prensa mientras despedía entre aplausos al equipo. Cierto. Da gusto ver jugar al equipo donostiarra. Los de abajo contagian su pasión y ardor al público. Y es de agradecer. Y como ayer, si además se meten 101 puntos, pues mejor que mejor.

El Gipuzkoa Basket tiene la permanencia al alcance de la mano. De hecho es virtual porque saca cinco encuentros al Betis, el primero que desciende. A esto hay que sumarle un partido más por el averaje. Con lo cual, la distancia es de seis partidos con once por jugarse. Solo una hecatombe de proporciones gigantescas haría peligrar la salvación de los de Fisac. El año que viene seguirán en la ACB. Y es una enorme noticia. Ahora hay que disfrutar del momento y seguro que hay muchas alegrías hasta el final de año.

La delantera en el marcador en los primeros botes de balón fue para el Delteco que salió con Agbelese como poste emparejándose con Suton. Las pruebas llegaron hasta mediado el primero cuarto. Norel y Alec Brown, pívots titulares en cada equipo saltaron a la pista. Hasta ahí el dominio fue donostiarra. Con Van Lacke defendiendo a Landersberg, la muñecas de Swing y Chery dieron las primeras ventajas a los donostiarras. Se llegó con comodidad hasta el 16-9 (min. 8) tras dos tiros libres de Norel.

Hasta ese momento todos los triples del Estudiantes - principal y parece que única arma ofensiva de los madrileños- se toparon con el hierro. Sin embargo llegaron las bombas desde el Ramiro. Dos seguidas, de Landersberg -qué talento de jugador- y Omar Cook. El hebreo entró en calor e hizo siete puntos seguidos que fueron contestados por un ganchito de Norel, omnipresente otra vez, y un triple de un cada vez más serio Miquel Salvó. Pero la ventaja en el luminoso era para los del Ramiro, apoyados en la muñeca de un jugador nivel Euroliga como Sylvien Landersberg.

El Delteco sumó puntos desde la línea del tiro libre. Sacó varias faltas y cuando no estás fino en ataque lo mejor es ir sumando punto a punto. Ayer los de Fisac rayaron a gran altura desde el 4,60. Los de Maldonado volvieron a encontrar su racha, su momento. Como ocurrió en el primer acto, cada vez que hay dos canastas seguidas, cuidado. Que puede llegar un carro más. Suton hizo cinco puntos seguidos y después un triple de Hakanson más una canasta de Vicedo pusieron la máxima diferencia para los visitantes, 29-36 (min. 16). Ahí llegó un preciso tiempo muerto de Fisac para detener el partido.

Los siguientes minutos fueron el GBC contra Landersberg. El ex de Maccabi era el único que veía aro por el ‘Estu’ mientras que Norel, Chery, Fakuade y sobre todo Agbelese anotaron por parte donostiarra.

Traca del Delteco

Ahí empezó el show del de Washington. Porque los artistas tienen la virtud de poner al público en pie. Y eso hizo el pívot del GBC imprimiendo espectacularidad, pasión y kilotones de potencia a cada una de sus acciones. Agbelese hizo siete puntos marca de la casa. Cazó dos rebotes de ataque, forzó una falta de la que aprovechó un tiro libre y hundió un balón que le envió Van Lacke justo al lado de los Omnes-Uni a quienes faltó darle la maza del bombo para que lo aporreara. Los dos equipos se fueron a los vestuarios con 44-42 favorable a los donostiarras y el público rendido a Agbelese puesto en pie despidiendo al pívot del GBC.

Y es que visto después el partido, Agbelese fue el que encendió la mecha. Después llegó la traca. Pirotecnia Delteco S. L. Porque tras una canasta de Darío Brizuela -qué bien estaría que el donostiarra jugara siempre de local en Illunbe- llegaron los fuegos artificiales. El GBC endosó un parcial 16-0 que decantó el partido de forma implacable para los donostiarras. El equipo de Fisac apretó los dientes atrás y jugó a mil por hora en ataque. Y asestó un golpe definitivo a su rival. Del 44-44 se pasó a al 60-44 (min. 25). Ahí el choque ya estaba cuesta abajo para los donostiarras con el delirio de la grada que festejó cada canasta como si no hubiera mañana.

Ocho puntos de Chery, cuatro de Norel, dos de Van Lacke y otros dos de Fakuade marcaron un parcial que Salva Maldonado paró a falta de cinco minutos para acabar el cuarto. Lo pudo hacer antes pero el barcelonés no se dirigió a la mesa para solicitar el tiempo muerto y confió en los cambios para frenar el vendaval donostiarra. Tarde. Los chicos de Fisac se tiraron a por el partido, imprimieron una marcha más y lo rompieron de forma definitiva.

Quién sino Landersberg tuvo que salir al rescate de los suyos. Por cierto que el israelí y Chery se hablaron después de cada canasta al más puro estilo trash-talking tan usado en la NBA. Dos tiros libres de Clark dieron la máxima a los donostiarras, 69-51 (min. 27) y a partir de ahí los del Ramiro fueron acortando distancias. Entre el final del tercer cuarto y el inicio del último, el Estudiantes se acercó hasta los ocho puntos, 74-66 (min.32) pero hubiera sido muy injusto que el Delteco no ganara el choque de ayer después de tres derrotas seguidas en Illunbe.

Fisac decidió dejar a Dani Pérez a los mandos de las operaciones con Chery en el banquillo por si acaso. No hizo falta la vuelta del canadiense. Norel, Salvó y Fakuade se aliaron para volver a coger una amplia distancia, 94-77 (min. 37) y vivir un fin de encuentro plácido. Brizuela dejó detalles de gran jugador y Oroz, con menos minutos ayer, Pardina y Xabi Beraza completaron el quinteto final para el Delteco Gipuzkoa Basket. Antes de eso, Norel se fue al banco con gritos de «MVP, MVP» por parte del respetable hacia el holandés. La décima está en la vitrina y la permanencia, también.

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