Gipuzkoa Basket

Una derrota que no debe empañar un buen inicio

Los jugadores del GBC, con rostros tristes, agradecen al público su empuje una vez acabado el encuentro del pasado domingo. / J. M. LÓPEZ
Los jugadores del GBC, con rostros tristes, agradecen al público su empuje una vez acabado el encuentro del pasado domingo. / J. M. LÓPEZ

El GBC firmó la estadística más cruel: valoró más que su rival, tiró mejor que el Murcia pero acabó perdiendo

RAÚL MELERO

Una de las constantes en el deporte es que a medida que pasan los días tras un partido, las sensaciones van cambiando. El GBC perdió una buena oportunidad de sumar un triunfo, porque estuvo en partido durante los cuarenta minutos, pero la lectura global de este primer mes de competición es que muchos lo hubieran firmado antes de que se lanzara el balón al aire. El cuadro de Fisac tiene un pequeño colchón con los equipos que aún no han ganado y hay por delante un calendario complejo, aunque bonito, para ganar partidos.

Errar el peor día. Duele ir venciendo por doce puntos y perder. Así es el mundo de la canasta, donde un parcial o un apagón en ataque puede decantar un partido sin importar lo que haya ocurrido en treinta minutos. Además, el GBC no tuvo su día. Se suele juntar todo. Cuando la muñeca no está fina suele ser que el rival tiene un poder defensivo alto, como así sucedió. Amén de gran experiencia en jugadores como Oleson, Urtasun, Hannah o Rojas. Faltando un minuto el equipo de Fisac perdía por dos y los detalles, como explicó el de Fuenterrebollo, definieron el choque.

Norel es de carne y hueso. Hubiera sido de otro planeta que Norel firmase otra vez treinta de valoración. El holandés fue la piedra angular en los triunfos ante el Betis y el Estudiantes. Sin embargo, no estuvo fino, tres de diez en el tiro, ante el UCAM Murcia. Ibon Navarro dio mucho minutos a Tumba dando por hecho que lo fundamental era parar al poste de los Países Bajos. Porque el belga, encargado de vigilar a Norel, se fue a la ducha con cero puntos, pero con nueve rebotes y un enorme trabajo para minimizar el juego de espaldas del poste del GBC. El cuadro donostiarra tendrá que aprender a jugar cuando su referente no tenga su día o sufra sobremarcajes.

La estadística más cruel. El baloncesto es un deporte en el que en un altísimo porcentaje, gana el equipo que mejor juega. La manera estadística de calibrar esto es la valoración que se obtiene de restar los aspectos negativos a los positivos. El GBC perdió por dos y sin embargo valoró más que su rival (63 a 59). El cuadro donostiarra tuvo mejor porcentaje tanto en los tiros de dos como en el triple, aunque el Murcia metió más: diez, por siete los donostiarras. Capturó más rebotes, dio más asistencias que el equipo de Ibon Navarro. Datos que suelen ser suficientes para ganar el choque aunque las veinte pérdidas de balón del cuadro donostiarra fueron la condena para el resultado final.

Distancia sobre el resto. Primer mes de competición y cuatro equipos no han ganado ningún partido. El Burgos, el Betis, el Tecnyconta y el Joventut, al que le falta el choque de la primera jornada ante el Estudiantes, no han estrenado su casillero de victorias con lo que la escuadra que patronea Fisac saca dos encuentros de ventaja a este grupeto. Quedan aún treinta jornadas por delante pero el GBC bien sabe que ir ganando partidos con asiduidad, coger confianza y ver cómo los nervios invaden a los rivales, es la mejor forma de tener un curso sin sobresaltos.

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