Gipuzkoa Basket

El derbi del graderío se lo lleva 'Indar Baskonia'

La masiva asistencia de público baskonista no cesó de animar a los suyos, aunque se encontraran en Illunbe. / FOTOS: J. M. LÓPEZ
La masiva asistencia de público baskonista no cesó de animar a los suyos, aunque se encontraran en Illunbe. / FOTOS: J. M. LÓPEZ

Los 4.084 espectadores suponen una de las mejores entradas de la temporada junto con las del Real Madrid y el Barcelona. La masiva afluencia de seguidores gasteiztarras en Illunbe provoca que los donostiarras se sienten por momentos como visitantes en su casa

BORJA OLAZABAL

Que el de ayer era un partido de los que gusta a la gente se vio con el aspecto que presentaron las gradas de Illunbe. Algunos, teniendo en cuenta que estamos en Semana Santa, pronosticaban una de las peores entradas de la temporada, pero la afición respondió. La local y también la visitante. Hasta lo más cercano a la realidad sería decir que, sobre todo, la visitante. Entre unos y otros, 4.084 espectadores.

En uno de los fondos se colocó el grueso de la afición baskonista con 'Indar Baskonia', con una pancarta en la que se podía leer 'Indar on Tour', pero por todo el graderío aparecieron camisetas azulgranas del cuadro gasteiztarra. ¿Alguien podría pensar que estaba en el Buesa Arena? Pues sí, alguien lo podía haber pensado. Incluso hubo un momento, en el tramo final del encuentro, en el que se escucharon más pitos que aplausos con Norel dispuesto a lanzar tiros libres.

Pero hasta que llegó esa historia hubo muchos e interesantes cuentos. 'Indar Baskonia', y la afición del equipo gasteiztarra en general, es una de las más bulliciosas de la Liga ACB, pero ayer el Gipuzkoa Basket enterró durante más de medio partido al que dicen que es el conjunto que mejor juega en Europa en este momento.

Agbelese y Shengelia tuvieron sus más y sus menos en el punto más caliente del partido

El DJ pinchó el tema que más gusta a 'Indar Baskonia' y cambió el disco ante el jolgorio visitante

Los baskonistas llegaron resacosos tras el festín que se dieron contra el Maccabi y ayer tardaron en entrar en el partido. Esto tuvo reflejo inmediato en la grada. La afición visitante empezó a decaer y los seguidores donostiarras se fueron hacia arriba. ¿Y si se le ganaba al Baskonia? ¿Y si se ganaba el derbi? Todo podía pasar porque esto es deporte. Con el 30-22 en el marcador Pedro Martínez tuvo que parar el encuentro con un tiempo muerto a cinco minutos del descanso largo e Illunbe empezó a sonar a 'Goazen Gipuzkoa Basket' a todo volumen.

A 'Indar Baskonia' le tocaba animar a los suyos, pero lo que necesitaban era levantarles el ánimo, hacerles entrar de nuevo en partido. Para ello tiraron de uno de los tópicos de los grupos de animación, un 'Baskonia échale...' que tampoco funcionó.

Por mucho color gasteiztarra que tuviera Illunbe, el GBC y los suyos eran los que más estaban disfrutando. El partido fue rodado hasta el 54-42. Doce puntos arriba, algo que casi nadie se podía creer. Pero entonces aparecieron los monstruos. Janning para anotar triples como un poseso, y Shengelia para hacer de las suyas. Algunas buenas, porque tiene calidad. Otras que destapan lo peor de su carácter.

Pelea de gallos

La remontada visitante se consumó con el 59-62. Los guipuzcoanos querían seguir enganchados al encuentro y Agbelese puso todo su músculo para frenar a Toko Shengelia, que buscaba el aro para machacar. Al georgiano no le debió gustar el ímpetu que puso Agbelese y no le bastó con sacarle una falta personal. Quiso intimidarle, pero el del GBC no se achantó. Ni mucho menos. No es de esos. Se lo quitó de encima con un pequeño empujón y se montó.

Toko sacó el monstruo que lleva dentro y se montó una pequeña tangana que acabó con técnica para los dos jugadores. Illunbe se calentó y quiso apretar con su equipo, pero para entonces ya era demasiado tarde. El Baskonia se había transformado en eso que decían, en el mejor equipo de Europa del momento, y se empezó a distanciar en el marcador.

También intentó Porfi Fisac cambiar el rumbo que estaba tomando el derbi con airadas protestas a la tripleta arbitral, pero lo único que consiguió fue ganarse una técnica. Ya no había nadie que pudiera frenar al cuadro alavés.

Todo el calor que había cogido el partido quedó claro con la pitada que le dedicó la grada a Shengelia. Pero la afición del Gipuzkoa Basket también demostró estar por encima de toda mal actitud. Pedro Martínez también sentó a Janning en los minutos finales. Al mismo Janning que había ajusticiado a los de Donostia, pero el público le despidió con una ovación. Cuando alguien se sale, hay que reconocérselo. También tocó con Carroll y Koponen.

Error de cálculo

El derbi tocaba a su fin. El marcador ya reflejaba el 72-84 con el que acabaría el partido y el DJ de Illunbe le dio al 'play'. Empezó a sonar una clásica de los pabellones de baloncesto, Kernkraft 400 de Zombie Nation. Sí, sí saben cuál es. Y lo saben porque es uno de los himnos del Buesa Arena. Esa que los aficionados gasteiztarras cantan al ritmo de '¡Lololo, Bas-ko-nia!'. Y claro, en cuanto empezó a sonar, la afición baskonista se vino muy arriba y empezó a corear uno de sus cánticos favoritos.

Se dio cuenta todo el mundo, hasta el propio DJ, que cortó la canción para darle paso a 'El muelle de San Blas' de Maná. No sabemos qué fue mejor, si el remedio o la enfermedad. ¿Hay canción más triste? Esta del grupo mexicano está en el Top-5. 'El juró que volvería y empapada en llanto ella juró que esperaría. Miles de lunas pasaron y siempre estaba esperando'. La última victoria del GBC contra Baskonia fue en el 2012. Habrá que seguir esperando. En el muelle de San Blas.

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