Gipuzkoa Basket

El Delteco, mejor que el Unicaja en todas las líneas

Dani Pérez convierte una bandeja con su mano izquierda el domingo pasado en Illunbe. / USOZ
Dani Pérez convierte una bandeja con su mano izquierda el domingo pasado en Illunbe. / USOZ

Excelente labor de los hombres interiores que acabaron con 37 puntos y 24 rebotes, y heroica de Clark que jugó con el dedo meñique roto

RAÚL MELERO SAN SEBASTIÁN

. Los jugadores del Delteco Gipuzkoa Basket aún se relamen con el enorme triunfo logrado frente al Unicaja de Málaga el domingo. Una victoria forjada a base de trabajo y con la defensa como principal argumento. El cuadro donostiarra minimizó a un rival de Euroliga con una plantilla larguísima y seis veces más de presupuesto que los entrenador por Porfirio Fisac. Por cierto que el segoviano decidió cambiar la ubicación del banquillo en la cancha. Y le salió bien.

Ambos entrenadores utilizaron once hombres en el partido del domingo, con una composición calcada. Dos bases, cinco exteriores y cuatro interiores. El Delteco fue mejor en casi todos los apartados y debe ser algo a valorar. Desde la capital de la Costa del Sol se ha criticado con dureza a la escuadra verde, sobre todo a sus dos bases Alberto Díaz y Ray McCallum. Entre los dos acabaron con tres puntos, cinco asistencias y tres pérdidas.

En estos dos últimos apartados los guarismos fueron muy parecidos a los directores de juego del Delteco -cinco pases y cuatro balones perdidos- pero anotaron diez puntos. Eso sí, todos los tantos fueron obra de Dani Pérez porque Kenny Chery se fue a la ducha con cero puntos y todos sus tiros al hierro.

La anotación exterior fue el único punto donde el Unicaja estuvo por encima del cuadro donostiarra. Y es que hay que tener en cuenta la línea exterior del cuadro que entrena Joan Plaza. Nedovic, Waczyinski, Dani Díez, Salin y Milosaljevic se combinaron para hacer 34 puntos entre todos y una serie de siete de diecinueve en triples. Diez puntos más que la batería de escoltas y aleros del GBC (Oroz, Van Lacke, Swing, Pardina y Salvó). Destacó el gran encuentro de Joan Pardina con cuatro triples anotados, casi la mitad de su equipo, sobre cinco intentos. La puntería del catalán sacó de más de un apuro al ataque donostiarra en un día poco afortunado en el tiro para Jordan Swing (uno de cinco en triples) y los cinco puntos de Fede Van Lacke, por debajo de su media.

Los aleros del Delteco GBC se combinaron para hacer una serie de cinco de doce triples en total, con Pardina como gran protagonista y el otro triple salió de la muñeca de Swing para cerrar el tercer cuarto con un tiro desde casi nueve metros.

La batalla de la pintura

La gran diferencia en el partido fue en los puestos interiores. El Delteco pasó por encima de sus oponentes y el nivel de Norel, Agbelese, Fakuade y Clark fue excelente. Se podría decir que Fisac sacó de cada uno de sus pivots su principal virtud y que por ello el juego interior donostiarra pasó por encima de Shermadini, Augustine, Brooks y Suárez.

Varios datos globales indican que los postes del Delteco metieron más puntos (37 por 26), capturaron más rebotes (24 a 17) y anotaron desde el triple (tres por ninguno Unicaja), lo que es un claro signo de versatilidad. Solo Norel, que terminó con dobles figuras gracias a sus trece puntos y once rebotes, sumó más que Shermadini y Augustine juntos. A los números del holandés hay que sumar cinco tantos y cinco capturas de Danny Agbelese más toda su actividad defensiva.

Un apartado donde brilló Michael Fakuade que además sumó también cinco puntos, con cinco rebotes y un triple incluido. El ex de Breogán realizó un magnífico trabajo sobre Brooks aunque lo tuvo más complicado ante Carlos Suárez. Además, acabó con tres tapones en su haber.

El cuarto elemento de la rotación interior del Delteco fue Daniel Clark, quien firmó catorce puntos con dos triples y cuatro rebotes. Todo ello con el dedo meñique de su mano derecha fracturado, con lo que la hazaña es, si cabe, mayor. El británico incendió las gradas de Illunbe con diez puntos seguidos y en la segunda mitad no hizo falta ni que anotara. Solo dos tiros libres al final del choque para certificar la victoria. Después de tres encuentros algo gris, el de Greenwich volvió a las dobles figuras. Un triunfo rotundo, basado en el trabajo individual y global de todas las líneas del equipo.

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