Gipuzkoa Basket

Sergio García: «¿Mi debut en la ACB? No pensé en eso porque fue una anécdota»

Sergio García, ayer./MICHELENA
Sergio García, ayer. / MICHELENA

La baja de Porfi Fisac por una migraña posibilitó el estreno al frente del GBC del donostiarra Sergio García, que se convirtió en el técnico 200 en ACB

OSKAR ORTIZ DE GUINEA

El domingo por la mañana, cuando Porfi Fisac se ausentó de la habitual sesión de vídeo y tiros previa a un partido, Sergio García ya vislumbró que ante el Tecnyconta Zaragoza podría dirigir su primer encuentro en la ACB. Sobre las cuatro de la tarde lo constató, cuando el segoviano avisó de que no se veía en condiciones de sentarse en el banquillo del Delteco GBC. «Fue un día diferente en el que me tocó otro rol -recuerda el donostiarra-, pero no lo pensé como un debut sino como algo anecdótico porque el primer entrenador estaba enfermo».

Sergio García (Donostia, 1983), que sigue dirigiendo los entrenamientos ante la baja de Fisac, llegó al GBC en verano para compartir con Bully Oyón las tareas de ayudante, tras nueve campañas en el Palencia de la LEB Oro, seis de ellas como segundo de Natxo Lezcano y unos meses más con Fisac, antes de asumir la titularidad del banco palentino.

Según explica, el domingo se limitó a mantener «el plan de partido diseñado conforme a lo trabajado durante la semana», y resta trascendencia al hecho de que se haya convertido en el entrenador número 200 en la era ACB (desde la temporada 1983-84). «Con lo que me quedo es con que no conseguimos la victoria en un partido que para nosotros hubiera sido un paso, como decía Porfi, muy, muy, muy importante de cara a nuestro objetivo, que no es otro que salvarnos».

«Tras el partido tenía peor opinión de nuestra defensa, pero en el vídeo vi ritmo, acierto y un gran Neal»

«Sabíamos -agrega- que el nivel del Zaragoza no era el de la clasificación (14º), porque tiene un jugador de otro nivel», en referencia a Gary Neal. El escolta, que fue designado MVP de la jornada y también del mes, hizo trizas al GBC. «Las ocho jornadas que no había jugado, habían sido ocho derrotas del Zaragoza. Es un jugador que les da otro nivel», como se vio en Illunbe.

Sus 31 puntos anotados y el 45 de valoración ilustran los estragos que causó un Neal imparable. «Lo intentamos con defensa individual, le cambiamos el defensor, le hicimos zona, mixta... Lo intentamos todo. Seguro que habría más opciones, pero es una evidencia que no fuimos capaces de frenarle», admite.

Pese a los 99 puntos encajados, tampoco cree que la defensa del GBC fuera de mantequilla para el cuchillo Neal. «Tras el partido tenía una sensación peor respecto a nuestra defensa. Al ver el vídeo, pienso que fue un partido de muchísimo ritmo, con muchas posesiones. No siempre que se da un marcador alto (94-99) significa que la defensa ha sido mala. Los dos equipos quisimos jugar muy rápido, con un nivel de acierto bastante alto. El de ellos fue más continuo, y nosotros tuvimos doce minutos desacertados a pesar de que luego hacemos 94 puntos».

Pese a este análisis, sí cree que «hubo momentos con errores graves en el rebote, y eso hay que mejorar, porque para nosotros el rebote y la defensa es el pan», pero «reforzando lo que hacemos bien», que también «lo hay».

Objetivo, las doce victorias

Tras haber sumado cuatro triunfos en seis jornadas -con derrotas ante Barça y Madrid-, el GBC ha caído en los dos últimos partidos, en los que no ha podido sacar rédito a jugar en Illunbe. «Perder con Herbalife entra dentro de la lógica. Y sí que ante el Zaragoza teníamos esperanzas, pero hay que ser positivos y realistas del equipo que somos, del nivel de talento que tenemos y no creernos más, porque esas victorias seguidas que habíamos conseguido a lo mejor levantan las expectativas, pero dentro del grupo somos conscientes de lo que somos».

Sergio García recalca que «no vamos mal. Estamos con cuatro partidos de diferencia sobre el descenso», por lo que entiende que «no tenemos que fustigarnos ahora ni celebrarlo cada vez que ganamos un partido. Sino pensar en llegar a doce victorias lo antes posible». Lleva meses con la calculadora: «Cuando hemos ido ganando, pensábamos en que hasta las doce victorias nos faltan equis. Y al perder, lo mismo». Restan seis partidos en Illunbe y ocho fuera, y «hay que sacar cuatro», sin mirar el rival. «Ganamos a Unicaja en la ida, que no esperas, y luego pierdes alguno de los de abajo».

Posibles amistosos

Cada partido es una oportunidad, y más el siguiente, que será el 4 de marzo en Bilbao y con ganas de «revancha» tras la exigua derrota encajada en Illunbe. La Liga para esta semana por la Copa y la próxima por las ventanas FIBA. García confiesa que «no» le gusta un parón tan largo, aunque «nunca sabes cómo te puede sentar». Para que no haga mella en su tensión competitiva, el GBC podría jugar mañana un partido de entrenamiento ante el Pau, para descansar hasta la próxima semana, en la que se mediría al Zaragoza. Ambos encuentros serían sin marcador y en Illunbe a puerta cerrada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos