Gipuzkoa basket

Daniel Clark y unas navidades diferentes

Daniel Clarke./MICHELENA
Daniel Clarke. / MICHELENA

«No recuerdo la última vez que pasé las fiestas en mi casa», dice el jugador inglés del Delteco-Gipuzkoa Basket

RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

Daniel Clark (Greenwich, Londres, 16 de septiembre de 1988) representa al típico inglés que lleva más de una década en la península. Su castellano es casi académico, aunque guarda ese pequeño deje al final de la frase que le delata como a un 'british' de pura cepa. Sus 2,10 de altura, al contrario de intimidar, le confieren un aspecto de bonachón que ayuda a la hora de entablar una conversación con él. «La verdad es que la ciudad es una pasada, me encuentro muy a gusto», dice Clark, penúltimo jugador en llegar al Gipuzkoa Basket. Además lo hizo después de jugar el Europeo con Gran Bretaña y apenas tuvo tiempo para la aclimatación.

Lleva casi toda la vida fuera de casa. Llegó con quince años, en 2003, a las categorías inferiores del Estudiantes. Tras unos primeros años en Madrid, marchó cedido a Lugo para jugar en el Breogán y después volver a las filas de la escuadra estudiantil para debutar en la ACB. «Sí, son muchos años fuera de casa» dice Clark. «Ya he perdido la cuenta de cuánto llevo sin pasar las navidades en Londres». Así es la vida de un jugador profesional de baloncesto. La ACB pretende que los días que rodean a las fechas clave, 24, 25 y 31 de diciembre haya partidos para que los pabellones muestren un buen aspecto.

En 2013 llegó el momento de abandonar Madrid y Clark tuvo que hacer las maletas a Gasteiz. A partir de ahí el británico ha estado en varios equipos antes de arribar el verano pasado a Donostia; Fuenlabarada, Andorra y Murcia en la ACB con una fugaz experiencia en Macedonia. «Es la vida del jugador. Ya estoy acostumbrado».

«Flipo con la cantidad de comidas y cenas que hay aquí, en Inglaterra está el día 25 y basta»

«Son muchos años fuera de casa, pero la vida del jugador es así y estoy acostumbrado»

Por mucho tiempo que el poste inglés lleve sin pasar las fiestas navideñas con sus familiares, hay mucha diferencia sobre las costumbres entre ambos países. «En Nochebuena no se cena. El día 25 sí se abren los regalos hay comida y después está el boxing day (hoy)».

Fan del Chelsea

Para muchos el boxing day es conocido porque en las islas británicas se aprovecha para jugar muchos partidos de fútbol. De hecho hay competición en todas las categorías profesionales y es una fecha de tremenda tradición. Así lo asegura Clark, quien desvela sus colores. «Soy aficionado del Chelsea», comenta serio. «Me mola bastante y le sigo mucho, pero no van tan bien como el año pasado».

El jugador del Delteco Gipuzkoa Basket explica que el día 26 de diciembre es «un día importante . Yo le llamo el día de la saca porque estás lleno del día anterior. De la comida y la bebida del 25. Se va a ver el fútbol y es un día tranquilo».

La vuelta a los entrenamientos para el Delteco Gipuzkoa Basket será hoy, con lo que el británico no podrá ver el boxing day en Stamford Bridge, donde los blues juegan con el recién ascendido Brighton And Hove Albion.

Clark está adaptado absolutamente a las costumbres de aquí. «Nosotros flipamos más», dice entre risas el inglés sobre el gran número de fechas en las que la familia o amigos se juntan alrededor de una mesa. «Hay bastantes más días de cenas y comidas que en Inglaterra. Allí está el 25, que viene Santa Claus, los regalos y poco más. El 26, que es boxing day, es un día tranquilo para pasarlo en familia pero no hay ninguna celebración. Aquí por el contrario está el 24, el 25, el día de Nochevieja, Año Nuevo y luego Reyes Magos. Demasiado», se ríe.

Clark, que vive en una zona cercana al mercado de Navidad que se ha colocado en el paseo de Francia, dice que «tiene su encanto. A mí me gusta». El inglés, acostumbrado a Hyde Park, se ríe cuando se le pregunta por las diferencias. «Hombre, el mercado de Hyde Park es bastante grande sí. Pero bueno, este de Donostia está muy bien».

Por cierto, que la noria instalada en la ribera del Urumea, evoca al 'London Eye', una gigantesca atracción desde donde se divisa casi la totalidad de la capital británica y que además, también se encuentro pegando al río Támesis.

Clark ejerce de improvisado guía por si alguien en Navidades decide visitar el país anglosajón. «Hay mucho ambiente en todos los sitios, tanto por las fechas que son como por la cantidad de turistas que hay en Londres», dice. Recomienda ropa de abrigo por si acaso, paraguas que no falte «aunque aquí estáis acostumbrados a llevarlo» y ganas de conocer la ciudad.

Clark habla del lío que se monta el día de Nochevieja en Piccadilly Circus o los fuegos artificiales que se lanzan a orillas del Támesis. Aunque no ha podido pasar las fiestas allí, sí estuvo unos días en su Greenwich natal, para coger fuerzas antes de que el GBC se mida al Burgos (el sábado a las 20.00, fuera de casa) en un choque, a día de hoy, absolutamente trascendental para la pelea por la salvación.

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