Diario Vasco

GIPUZKOA BASKET

Si se pone a tiro, el GBC da en el blanco

2006. Wyatt, Lewis, Smith, Esmorís y Martínez junto un eufórico Santamaría aquel 23 de mayo.
2006. Wyatt, Lewis, Smith, Esmorís y Martínez junto un eufórico Santamaría aquel 23 de mayo. / DV
  • Las dos veces que el conjunto donostiarra ha jugado por el ascenso a la liga Endesa, se lo ha llevado

  • Mañana puede ser la tercera vez que logre subir a la ACB tras las dos anteriores en los años 2006 y 2008

Este viernes puede ser una fecha para recordar y no olvidar en la historia del Gipuzkoa Basket. La escuadra donostiarra tiene en su mano lograr su tercer ascenso a la ACB, tras los conseguidos en mayo de 2006 y en junio de 2008. Una tercera fecha que puede ser recordada si los pupilos de Porfirio Fisac consiguen derrotar al Leyma Coruña. Con eso valdrá. No hacen falta ni transistores, ni ipads, ni tablets para ver lo que sucede en otros campos. El GBC dependerá de sí mismo como ocurrió en las anteriores citas.

Por ahora su bagaje es inmaculado. Las dos veces que subir a la ACB se ha puesto a tiro, ha dado en el blanco. Justo en el centro de la diana. Además, si logra el hito mañana viernes lo hará de tres formas diferentes. La primera, también en el José Antonio Gasca ocurrió en un play-off que además fue en toda la serie con el factor cancha en contra. La segunda, tras una apasionante Final Four con Tenerife, Alicante y Breogán. Ésta vez sería como primero de la liga regular, demostrando quién ha sido el mejor equipo en las 34 jornadas de la competición doméstica y eludiendo un play-off que a veces suele tener resultados inesperados, sobre todo en una liga tan igualada como la LEB Oro.

Si hay una fecha marcada en rojo en la andadura profesional del GBC esa es el 23 de mayo de 2006. El día que tocaron el cielo. El día donde no cabía un alfiler en el José Antonio Gasca. Una gesta a la altura de aquellas donde el Atlético San Sebastián, el Dicoproga o el Askatuak fueron protagonistas.

5,3 segundos y cinco botes

La gesta que firmaron los hombres de Porfirio Fisac aquella temporada 05-06 no tiene parangón. Solventaron una primera eliminatoria de play-off ante el Inca, se plantaron en las semifinales (por aquel entonces los dos equipos que llegaban a al final de la LEB ascendían) y también con el factor cancha en contra, hicieron hincar la rodilla al León Caja España entrenado por Gustavo Aranzana por 3-0.

El Bruesa, como se llamaba por aquel entonces, ganó los dos partidos en la capital leonesa y llegó al Gasca a un paso de un ascenso completamente inesperado. El GBC firmó unos de los episodios más bonitos en el deporte guipuzcoano.

De hecho ese tercer partido tuvo de todo. Los locales tuvieron que levantar 16 puntos de desventaja, consiguieron forzar la prórroga de una forma inverosímil y festejaron por todo lo alto el ascenso en los segundos finales del tiempo extra.

No fue el máximo anotador del choque pero Esteban Martínez fue el héroe de ese encuentro. El argentino fue el autor de una bandeja increíble. El GBC perdía por dos y quedaban 5,3 segundos para acabar. Debía sacar de fondo y lo logró. El último paso fue como el de Bob Beamon en Mexico '68. Extendió su brazo derecho y en un último esfuerzo contra el cristal anotó la canasta de un territorio entero. El júbilo de la grada fue atronador. Quedaban los cinco minutos de la prórroga y ese partido no se podía escapar.

Ese pequeño club, con apenas cinco años de vida y tres compitiendo a nivel profesional, se hacía un pequeño hueco dentro del universo baloncestístico. La palabra ACB se empezó a entonar en la capital guipuzcoana y el 'Bruesa, Bruesa' se convirtió en el grito de guerra de la hinchada donostiarra.

Las imágenes de aquella noche calurosa de mayo serán imborrables para muchos de los que allí estuvieron. Las gradas supletorias aguantando los botes de los seguidores detrás de las canastas, muchos fieles de pie porque los nervios no les permitían seguir el partido sentados y las escaleras de toso el polideportivo llenas de gente. Nunca hubo oficialidad sobre la asistencia.

300, sin Leónidas

Dos años después y con un formato distinto el Gipuzkoa Basket se tuvo que jugar su vuelta a la ACB en el valle del Jerte. El CAI Zaragoza había logrado ya su ascenso a la ACB y una final four en Cáceres dirimiría cuál iba a ser su acompañante.

Las grandes diferencias existentes entre la liga LEB actual y las de años atrás se pueden entender si se repasa la plantilla que manejaba Pablo Laso y sus ayudantes. Andy Panko, Bernard Hopkins, Vítor Faverani, David Doblas, Ricardo Úriz, Salva Arco, Isaac López... Jugadores de altísimo nivel y que devolvieron al GBC a la liga Endesa.

La fiesta que se organizó sobre la pista del Multiusos de Cáceres fue irrepetible con los trescientos seguidores que no cejaron de animar y empujar a su equipo durante el fin de semana en la localidad cacereña.

La invasión de campo fue ordenada, comandada por el ex diputado de deportes Iñaki Galdós. Dejaron primero a los jugadores que saltaran y bailaran y luego fueron bajando para abrazarles, hacerles fotos, compartir un momento maravilloso.

Ricardo Úriz y Bully Oyón, entrenador ayudante de Porfirio Fisac, son los supervivientes de aquel día y como reconoció el técnico donostiarra en una entrevista en estas mismas páginas, lo que más le chocó fue «ver a Pablo Laso solo en el vestuario. Terminó el partido y se fue para dentro. Dejó a los jugadores que disfrutaran sobre la pista».

Aunque hace ya mucho tiempo, han pasado nueve años desde la última vez, la hinchada del Gipuzkoa Basket querrá celebrar por todo alto la victoria mañana viernes. Sobre todo tras los años des penurias, desde aquel quinto puesto en la ACB. seguro que no se les ha olvidado festejar un hito histórico.

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