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El GBC no puede con el dúo dinámico

El GBC no puede con el dúo dinámico
  • Los donostiarras cuajan un desastroso partido y suman su quinta derrota en las seis últimas salidas, que enfría las buenas sensaciones que ofrece el equipo en el José Antonio Gasca

No hubo punto de inflexión en Gasteiz. El Gipuzkoa Basket sigue con sus malas sensaciones lejos del calor del Gasca. Otra derrota más y de forma clara ante un equipo, el Araberri, que está en estado de gracia, que se coloca a un solo triunfo de los guipuzcoanos y que además le robó el average en la última jugada del partido. Zaid Hearst y Johnny Berhanemeskel hicieron 19 y 25 puntos respectivamente, mientras que Óscar Alvarado se quedó a una asistencia del triple doble. Los tres hicieron un roto al GBC.

El equipo de Fisac no se pareció en nada a lo que suele proponer sobre la pista. Blando en defensa, sin dominar el rebote, flojo en el tiro, timorato cuando había que arriesgar y sin recursos para darle la vuelta al luminoso. Solo en pocos minutos del tercer periodo, el GBC fue el equipo que arrancó esta jornada como colíder.

Siete puntos seguidos del máximo anotador de la competición, Zaid Hearst, fueron los que inauguraron el marcador de Mendizorroza. Nada no previsible dentro del guion del Araberri, quien se sujeta en sus dos exteriores y a partir de ahí, el resto de jugadores van entrando en calor. Mike Carlson respondió a la primera acometida gasteiztarra. El GBC no dominaba los tableros y por ende tampoco en el marcador ni en el ritmo de juego.

Ricardo Úriz no fue el batuta de otros días, metió su única canasta en el último periodo, y Fisac decidió probar con Oroz de base. Pero fue la entrada de Pino, cinco puntos seguidos para el catalán, lo que puso con una mínima ventaja al Gipuzkoa Basket en los instantes finales del primer acto. Lo esperado entre Hearst y Berhanemeskel que hicieron catorce de los diecisiete puntos locales.

Primeras ventajas

Fue a partir del segundo cuarto cuando el cuadro donostiarra tuvo que remar contra corriente. No dominó los tableros, no defendió con contundencia y lo más grave, tiró mal. Muy mal. Sin leer el partido y sin encontrar superioridades. No se forzaban faltas -solo dos tiros libres en los primeros veinte minutos- y la cosa se puso fea. Un parcial 16-3 favorable al Araberri dejó muy cuesta arriba el choque para el Gipuzkoa Basket. Apoyado en sus dos máximos anotadores, con Cvetinovic primero, Buesa después y el búlgaro Durchev viendo aro. El conjunto guipuzcoano, todo lo contrario. No se encontraba nada a gusto sobre la pista. Anotó tres canastas en todo el cuarto. Un palmeo de Ndoye, una penetración de Oroz y un tiro libre de Carlson faltando 24 segundos para terminar el periodo. Lo malo es que Berhanemeskel se sacó un triplazo de la chistera para poner la máxima diferencia (38-27) en toda la primera mitad.

Quiso reaccionar la escuadra de Fisac y empezó fuerte el tercer periodo. Sin embargo, dos triples de Iván García y de Johnny Berhanemeskel pusieron la máxima para los vitorianos, 46-33 (min. 24). No podía caer más abajo el Gipuzkoa Basket y se encomendó a la garra de Sergi Pino, que volvió tras su lesión para hacer un parcial 0-12 con triples de Pardina y Simeonov, que dejaron un esperanzador 46-45.

Ese fue el momento. Sin embargo, las opciones de triunfo se escaparon como arena en los dedos. Carlson falló un tiro libre fruto de una técnica a Alvarado. A partir de ahí, un dos más uno de Cvetinovic y los tiros libres volvieron a dar ventaja a los locales.

Un triple de Úriz abrió la lata de la ilusión a los seguidores que acompañaron en la tarde de ayer al equipo en las gradas de Mendizorroza, pero tristemente ahí se quedó. Un parcial 14-2 enterró cualquier opción de victoria para el Gipuzkoa Basket, que se topó una y otra vez con el aro del Sáenz Horeca Araberri, quien venció con facilidad a uno de los mejores equipos de la categoría. Los 27 tiros libres que lanzó el Araberri fueron cruciales. No porque el arbitraje fuera calamitoso contra el GBC, sino porque los pupilos de Arturo Álvarez leyeron perfectamente y supieron explotar a las mil maravillas sus puntos fuertes. La teórica ventaja interior donostiarra no fue tal con lo que en el duelo exterior, el Araberri fue mejor y venció de forma merecida

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