Diario Vasco

GIPUZKOA BASKET

Que el ritmo no pare para el Gipuzkoa Basket

Lander Lasa y Niang.
Lander Lasa y Niang. / MICHELENA
  • El cuadro donostiarra defiende por primera vez su liderato (18.15h.) en una de las canchas más difíciles de la LEB, el Pumarín de Oviedo

Con espada y escudo viaja hoy la plantilla del Gipuzkoa Basket hasta la capital del Principado de Asturias, porque allí deberá defender su primer puesto ante el Unión Financiera Oviedo.

Las declaraciones el pasado jueves de Porfi Fisac hacen pensar que en el seno del club guipuzcoano no quieren que ese primer puesto que ocupa el equipo sea flor de un día o un hecho anecdótico y aislado.

El preparador segoviano habló de «disfrutar», de que luchar por ser primero es un motivo «de alegría e ilusión». Con lo que se supone que el plantel donostiarra llega hasta la localidad ovetense con el cuchillo entre los dientes y blandiendo la espada para seguir siendo, por lo menos hasta el próximo martes, el mejor equipo de la categoría.

Comienza hoy otra semana frenética con tres encuentros. Después de visitar a los de Carles Marco, el GBC tendrá apenas dos días para preparar el choque del martes en el Gasca frente al Prat y cerrará la serie ante el TAU Castelló, penúltimo clasificado de la liga.

Con todos los respetos a catalanes y castellonenses, el envite de hoy es el más difícil. Oviedo está a solo un triunfo del Gipuzkoa Basket en la clasificación y nadie ha conseguido batirles en su feudo. Un aliciente más para los pupilos de Fisac.

Mismo guion

Será muy complicado mantener el nivel que exhibió el conjunto donostiarra hace siete días frente al Breogán de Lugo. Sin embargo, se antoja imprescindible volver a mostrar una versión parecida ante los asturianos. Acierto, defensa, intensidad y ritmo alto fueron los ingredientes necesarios para lograr hace siete días un triunfo sin paliativos frente al, posiblemente, mejor equipo y plantilla de la competición. Aunque, todo hay que decirlo, quizá a día de hoy el GBC sea el rival a batir por el resto de equipos.

Hasta la fecha, el Gipuzkoa Basket no ha fallado en los partidos ante rivales poderosos, en esas fechas señaladas con una X en el calendario. Batió al Burgos, al Palencia, al Lleida a domicilio y la pasada semana al Breogán. El compromiso de esta tarde, no tanto por el nombre del rival, pero sí por su clasificación; puede estar a la altura de los anteriormente mencionados. A priori habrá que hacer un partido redondo para batir a los ovetenses.

Si los de Fisac han competido hasta ahora de la mejor de las maneras, hay que confiar en que hoy puedan volver a hacerlo. Precisamente, la receta será hacerlo con ese baloncesto que está encandilando a la afición: muchas posesiones, transiciones rápidas y defensa agresiva.

El trabajo grupal, como ha sido hasta la fecha, deberá ser el principal arma para castigar al rival. Fisac siempre ha encontrado a tres o cuatro jugadores que han estado acertados de cara al aro y a partir de ahí se han ido forjando las victorias. Hoy deberá seguir siendo así.

El efecto Pumarín

Del rival de los guipuzcoanos destaca la gran estatura de sus jugadores, empezando por los 2,18m del brasileño Dos Anjos, pasando por los 2,12m de Hernández Sonseca y terminando en los más de dos metros de sus aleros.

Dani Pérez está llamado a ser uno de los mejores bases de la competición y su duelo con Úriz será una de las claves del choque. El tiro exterior de Löfberg y Windler también suele ser una de las principales armas del cuadro asturiano, que se mueve como pez en el agua al calor de su hinchada.

Como dijo Fisac, el efecto Pumarín ha de tenerse en cuenta. Es una cancha de apenas mil personas pero que aprieta como pocas. El Oviedo no conoce la derrota como local en lo que se lleva jugado de competición, con lo que el Gipuzkoa Basket no puede ir confiado ni mucho menos al principado.

Los pupilos de Porfirio Fisac querrán seguir siendo príncipes en Asturias para comenzar de al mejor manera posible una semana muy cargada.

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