Diario Vasco
Ricardo Úriz sonríe durante la sesión de ayer en el Gasca.
Ricardo Úriz sonríe durante la sesión de ayer en el Gasca. / MICHELENA

GIPUZKOA BASKET

«La reacción en Lleida demuestra que este equipo lucha hasta el final»

  • Ricardo Úriz, el héroe de la última jornada, recuerda cómo fue la acción más importante del choque y asegura que no esperaba este buen comienzo

Héroe por un día. Así se debió sentir Ricardo Úriz tras anotar la canasta que dio la victoria al Gipuzkoa Basket en Lleida. El base navarro fue ayer el gran protagonista tras la sesión de entrenamiento del GBC en el José Antonio Gasca. Hasta los compañeros bromeaban con él porque iba a ser el gran reclamo para los medios de comunicación.

Úriz posee la virtud de desdramatizar los asuntos de estado. De naturalizar acciones increíbles, como lo fue su bandeja en el Barris Nord ilerdense. Sus 36 años y veinte temporadas como profesional hacen que las cosas analizadas por él parezcan sencillas.

«Estoy muy contento por la canasta conseguida», explicaba ayer sobre el parqué del Gasca. Pero enseguida se aleja de los focos del protagonismo. «Me quedo también con la reacción que tuvo el equipo, se nos complicó un partido que teníamos controlado, fuimos perdiendo por casi diez puntos y conseguimos darle la vuelta. Eso demuestra que este equipo, gane o pierda, va a pelear hasta el final».

Buen dribling del pamplonés, al que hubo que presionar en toda la pista para que contara cómo vivió la última y definitiva acción y cómo fueron los instantes después de que sonara al bocina.

«Sacamos de fondo porque ellos consiguieron con fortuna la canasta del empate», dijo el base del GBC tras la canasta de Nevels que mandaba el choque a la prórroga. «Quedaban seis segundos, y opté por jugar un bloqueo directo. Intento romper porque hay un cambio de hombre, hago un escorzo para evitar la ayuda y el balón entra», declaró. Así de claro, con la tranquilidad y calma de un jugador que ha disputado cientos de finales apretados. Que muchas veces se ha ido cariacontecido por perder, pero otras, como la del viernes, acabó con final feliz.

Un partido loco

«No sé si ha sido mi primera canasta ganadora como profesional», confesó Úriz. «Tampoco tengo claro que sea la más especial. He conseguido cosas importantes como ascensos, cogiendo un rebote o anotando tiros libres. No lo sé, puede que sí sea mi primera acción para ganar un partido».

Eso sí, el director de juego pamplonés reconoció que todo aquel que se enfunda una camiseta de tiras y juega al baloncesto sueña con tener la oportunidad de anotar para que valga un partido. «Sí que es cierto que desde pequeño sueñas con cosas como esta, como meter un tiro que signifique un partido y yo tuve la fortuna de poder conseguirlo».

Dentro de lo que se puede airear en la intimidad del vestuario, el capitán del Gipuzkoa Basket aseguró que «hubo mucha alegría, todos nos quedamos muy contentos». El base navarro no quiso desvelar el nivel de guasa que hubo con los compañeros acerca de la frialdad con la que el '6' del GBC consiguió la canasta ganadora.

El partido ante el cuadro catalán fue un auténtico vaivén. Una montaña rusa de parciales entre los que se dieron sobre todo dos: el 19-0 favorable a los locales y el 2-14 final que dio el triunfo a los donostiarras. «Ellos son un equipo que está teniendo buenísimas sensaciones como local y aparecieron varios jugadores -refiriéndose a Sevillano y Sutina- que estuvieron muy acertados en un momento donde nosotros nos atascamos», declaró el capitán. Y es que la cosa se torció sobremanera. De ganar por nueve, a perder por diez puntos a falta de cuatro minutos para terminar el encuentro.

«Mejor imposible»

Y de un apagón, al subidón final. Algo menos de cuatro minutos donde el equipo hace un ejercicio de fe y confianza y se lleva un partido que en la grada ya se estaba festejando.

La pregunta al capitán era obligada. Tras encajar semejante parcial, ¿cuándo ve el equipo posibilidad de ganar? «Creo que hay un triple de Joan Pardina, nos da un poco de oxígeno y poco a poco nos ponemos a tiro de ellos», manifestó el navarro. «De repente, cuando nos colocamos a dos puntos, es cuando ellos peor lo pasan y les entró el miedo a perder», añadió.

Todo esto hace que el GBC ahora mismo sea líder de la clasificación empatado con el propio Lleida, el Coruña y el Breogán, próximo rival que visitará el José Antonio Gasca. «Sí, mejor imposible, muy contentos. Nadie esperaba a estas alturas estar en la situación en la que estamos», explicó Úriz.

El capitán se refirió a lo duro que fue este 'pack' de encuentros que comenzó con una derrota en Cáceres y que luego tenía en el horizonte a dos de los mejores equipos de la categoría: el Palencia y el Lleida. «Se antojaba una semana dura y creo que se ha solventado muy bien. Ahora toca prepararse lo mejor posible para otro partido muy difícil que tenemos el viernes contra el Breogán, que es un plantillón», confesó el capitán del Gipuzkoa Basket.

El entorno del conjunto guipuzcoano puede estar tranquilo porque el jugador más veterano del equipo sabe que por estar arriba, tras ganar en el segundo final, después de derrotar al líder; la euforia no va a invadir las cuatro paredes del Gasca. «Ya está Porfi para frenarnos esa posible euforia», asegura el capitán. «Realmente no hemos conseguido nada hasta el momento». El viernes podríamos hablar de otra cosa si consiguen doblegar al Breogán.

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