Diario Vasco

GIPUZKOA BASKET

Una locura que acaba en victoria

Skouen, Pino, Carlson y Uriz recogen las esterillas después de estirar los músculos en un entrenamiento en el Gasca.
Skouen, Pino, Carlson y Uriz recogen las esterillas después de estirar los músculos en un entrenamiento en el Gasca. / MIKEL FRAILE
  • «Me gusta este estilo, ganaremos y perderemos, pero me gusta que mis jugadores sean valientes», proclama Fisac

«Somos así, necesitamos un punto de locura. Me gusta este tipo de baloncesto». Son las palabras de Porfirio Fisac explicando cuál es el modus operandi de su equipo tras el triunfo ante el Quesos Cerrado de Palencia (73-69), actual campeón de la competición, el martes.

Desconocemos si el segoviano motiva a sus jugadores con el mítico 'Can I play with madness' de los Iron Maiden, pero puede que sí, porque ese punto de descontrol al que tantas veces ha aludido el propio Fisac, está siendo el gancho entre lo que sucede en la cancha y la grada.

Hasta el momento el nivel demostrado por el conjunto guipuzcoano en el Gasca es de notable alto. Tres triunfos frente a equipos que están en al parte alta de la tabla - Araberri (séptimo), Burgos (sexto) y Palencia (quinto)- y solo una derrota frente a otro buen equipo como el Ourense. Y el aficionado está encantado. Vibra con el equipo.

Y más allá de la estadística , lo que demandaba el club, lo que prometieron los jugadores cuando dieron a conocer su parecer, se está cumpliendo. «Somos gente valiente», aseguraba Fisac hablando de sus jugadores, «cuando no metamos vamos a perder, pero contra el Palencia hemos demostrado que si estamos acertados competimos y podemos ganar a cualquiera».

La mejor de las noticias a nivel general es que, si atendemos a las palabras de Fisac, el saldo 6-2 está por encima de las expectativas que había en este inicio liguero. Para el técnico de Gipuzkoa Basket, el estilo de juego de uno sus jugadores describe cómo es el equipo: «Somos como Slezas. Te da el pase fantástico y después te pega una castaña». Quiere decir esto que el margen de mejora para el cuadro guipuzcoano es grande. «Tenemos que crecer, vamos a ver si al final de la liga podemos ser más sólidos», advierte.

Mejor en grupo que solo

La trayectoria del Gipuzkoa Basket y la forma de mover sus piezas por parte de Fisac deja claro que los roles están muy claros: Úriz, Carlson y Slezas, con la aportación de Pino y Pardina, están llamados a formar el teórico quinteto que asuma la mayor parte de la responsabilidad. Oroz, Lasa, Simeonov, Ndoye; y en menos medida Skouen y Niang, son los encargados de dar ese relevo que en varios encuentros, como el del martes o el de Burgos, ha sido fundamental.

Pocos jugadores destacan en apartados individuales al repasar las estadísticas de todos los equipos. Slezas es el tercero en rebotes de la Liga con más de ocho capturas por choque, Úriz el noveno en asistencias y Carlson el décimo sexto en anotación. Quiere esto decir que el gran valor del GBC está en el sumatorio de esfuerzos. Cuando la anotación ha sido coral, cuando varios jugadores han tenido puntos en sus manos, el resultado ha sido satisfactorio. Mañana viernes habrá otro reto enorme en la cancha del Lleida.

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