Diario Vasco
Varios aficionados del GBC felicitan a Úriz por el ascenso el 1 de junio de 2008 en Cáceres.
Varios aficionados del GBC felicitan a Úriz por el ascenso el 1 de junio de 2008 en Cáceres. / MARISA NÚÑEZ

GIPUZKOA BASKET

Cáceres, patrimonio del Gipuzkoa Basket

  • Ricardo Úriz y 'Bully' Oyón son los únicos supervivientes del equipo de aquella final four que terminó con el mejor de los éxitos

  • El conjunto donostiarra jugará mañana en la cancha que le vio ascender por última vez a la ACB en junio de 2008

El Multiusos de Cáceres será el escenario del próximo partido del Gipuzkoa Basket. Una cancha coqueta, con capacidad para 6.650 espectadores y con historia, ya que el cuadro cacereño disputó la ACB durante varias temporadas años atrás. Pero sobre todo, esta pista extremeña trae muy buenos recuerdos para los seguidores del Gipuzkoa Basket.

En ese pabellón -bien se podría soñar con que algún día el José Antonio Gasca se le pareciera en algo, después de darle una necesaria mano de pintura y ampliarlo- el conjunto donostiarra logró su segundo ascenso a la liga ACB, el 1 de junio del 2008.

Fue una final four apasionante disputada en terreno neutral. El Gipuzkoa Basket se tuvo que medir en la primera semifinal al Breogán de Lugo, al que batió por 83-72, con seis jugadores por encima de los diez puntos. En la otra eliminatoria se midieron el Alicante con el Tenerife, que se clasificó para el choque final y definitivo.

En aquella potentísima liga LEB, donde jugaban hombres como Serge Ibaka, Alain Digbeu o Brad Oleson, el CAI de Zaragoza había ascendido de forma directa mientras que el Gipuzkoa Basket ansiaba volver a saborear las mieles de disputar la ACB, justo un año después de su descenso. Solo un dato. El Hospitalet, equipo que terminó último entre los 18 que tomaron parte en la competición, tenía en sus filas a Serge Ibaka, actualmente en los Orlando Magic de la NBA, y a dos jugadores que militan en la ACB: Alberto Corbacho, en el Río Natura gallego, y José Ángel Antelo en el UCAM de Murcia.

«Teníamos un equipazo», recuerda Ricardo Úriz. Y es que además del base navarro, Andy Panko, Bernard Hopkins, David Doblas, Vítor Faverani, Isaac López, Salva Arco o Carlos Andrade formaban entre otros una plantilla impensable ahora mismo en una categoría como la LEB Oro. Incluso en la ACB.

Aquel rebote de Úriz

«Se me pone la piel de gallina recordando aquellos dos tiros libres de Isaac López», recuerda Ricardo Úriz, sobre los lanzamientos que tuvo el onubense para cerrar el partido.

El actual jugador del Gipuzkoa Basket reconoce que, ocho años después de aquel partido, no tenía presente la coincidencia de estar en puertas de regresar. «No me acordaba, es verdad. Volvemos a Cáceres», cuenta el director de juego navarro con una sonrisa al recordar que tuvo un papel absolutamente primordial en el ascenso del GBC.

Más allá de sus estadísticas, que se fueron a los diez puntos, con dos triples, tres rebotes y una asistencia en los 23 minutos que pasó sobre el parqué, Úriz fue clave en una acción ofensiva en el tramo final del choque.

Isaac López disponía de dos tiros libres. Anotó el primero para poner tres puntos por encima a su equipo y erró el segundo. Pero ahí estaba el pamplonés, quien subió al rechace ofensivo y para sorpresa de todos, sobre todo del Tenerife, que pudo haber tenido bola para empatar el partido y llevarlo a la prórroga. Úriz cazó el rebote y salió de la zona para que pasara el tiempo hasta que el rival se vio obligado a hacerle falta.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate