Diario Vasco

GIPUZKOA BASKET

Un partido como en los viejos tiempos

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Los jugadores del GBC hacen piña para celebrar la victoria nada más terminar el encuentro de ayer. / JOSÉ MARI LÓPEZ

  • El Gipuzkoa Basket gana convenciendo a un entregado público en su vuelta al Josean Gasca

Fue como descorchar un vino de la bodega cuyo sabor recuerda a un aroma de hace años. O como rescatar una antigua cinta VHS del armario debajo del televisor para ver esa película que tango gusta y que tan buenos recuerdos trae.

Que sonara el «Ikusi Mendizaleak», que el público despidiera en pie al Gipuzkoa Basket y que todos quisieran sacarse una foto o pedir un autógrafo a Mike Carlson o Ricardo Úriz fue la mejor de las señales.

Si la intención en estas primeras jornadas de la LEB, nueve años después, es la de recuperar adeptos, ayer en cierta manera el Gipuzkoa Basket lo consiguió. Porque el público se marchó del Gasca satisfecho con el resultado, encantado con el juego y feliz por reverdecer viejos laureles.

Fue un triunfo justo y convincente. El RETAbet.es GBC aprovechó sus momentos, supo aguantar las embestidas del Araberri, y navegó en el cuarto final con ventajas que rondaron los diez puntos. Se venció sin apreturas. Jugadores y público pudieron paladear el sabor de la victoria y la segunda está ya en el casillero del conjunto donostiarra.

Porfirio Fisac sacó de inicio a Abdoulaye Ndoye, por los problemas físicos de Slezas -aunque el lituano fue de la partida-, junto con Carlson, Pardina, Oroz y Úriz.

Tras el intercambio de canastas iniciales, Ndoye acaparó los focos del protagonismo. El senegalés, ante la baja de Slezas, partió desde el quinteto inicial y no lo desaprovechó. Hizo seis puntos, capturó un par de rebotes, se colgó del aro y puso un tapón. Lo malo es que su frenesí le llevó a cometer dos faltas.

El manual del entrenador dicta que con esa carga en los hombros de cualquier jugador, se tiene que ir al banquillo. Así fue.

¿Un MVP en Donostia?

Para ese momento Mike Carlson ya había desenfundado el fusil. El ala pívot de Wisconsin se metió al público de Illunbe en el bolsillo desde las primeras acciones de partido. Plasticidad de movimientos desde sus 2'05m. de altura. Una mano rapidísima a la hora de armar el brazo y lo más importante en este deporte: puntería. Doce puntos para él en el primer cuarto con dos triples. 22 al final del choque. Se llevó la ovación de la tarde. Un seguro de vida.

Por eso el GBC cogió diez puntos de ventaja, 23-13 (min. 7), momento en el que Araberri tuvo que parar el partido con un tiempo muerto. Thierno Niang también ayudó a la causa con grandes canastas, intensidad defensiva y una buena puesta en escena.

Por el bando gasteiztarra Berhanemeskel y Hearst se echaron a su equipo a la espalda anotando desde fuera. El primero de ellos hizo tres triples en el primer cuarto y fiaron al poderío de Rowly y sus 210 centímetros el juego interior y el trabajo cerca de la pintura.

Fisac puso a Iñigo Urtxulutegi, jugador convenido del Easo, en la pista por Ndoye, aunque más tarde Tatvydas Slezas ingresó en la cancha a pesar del esguince de tobillo. El joven jugador realizó un gran trabajo y la guinda a su buena actuación hubiera sido anotar alguna canasta. Lástima que sus dos tiros los escupiera el aro.

Mediado el segundo cuarto, el GBC pareció estirarse con canasta de Pino, Oroz y Lasa, pero el Araberri se agarró al choque. A veces por el acierto exterior, otras aprovechando segundas oportuniaddes de tiro.

Sin embargo, el partido se empezó a decantar para el bando donostiarra cuando Carlson, quién si no, conectó dos triples. Uno de ellos en contraataque para cerrar el segundo cuarto. Las dos dianas del estadounidense, junto con una canasta de Slezas, ponían en el luminoso un claro 42-30 favorable a los guipuzcoanos que dejaba gran parte del tarbajo hecho para la segunda mitad. La anotación bajó muchos enteros a la vuelta de los vestuarios. El RETAbet.es quería seguir jugando a un ritmo vertiginoso, llevar el mando del choque, pero muchas veces la precipitación jugó malas pasadas al equipo local.

La puntilla, cosa del capitán

En los últimos cinco minutos del tercer cuarto, se le empequeñeció el aro al Gipuzkoa Basket. Solo hizo dos puntos, obra de Niang, y el Araberri aprovechó al coyuntura para acercarse. En este periodo el GBC no anotó ningún triple. Se reservó para los últimos diez minutos.

Aunque, todo hay que decirlo, el cuadro visitante estrechó más el marcador, 56-50 (min. 34). Por ello, Fisac solicitó un tiempo muerto. Sacó la pizarra y a vuelta de corrillo Úriz anotó un triple. Slezas palmeó un fallo de Carlson y nuevamente el capitán conectó un tiro desde más allá del 6'75 que cerró el partido.

La victoria no se iba a escapar de las cuatro paredes del Gasca. Las dos únicas canastas del base navarro llegaron en momentos definitivos. Es lo que tienen los buenos jugadores.

Por ello, el final fue plácido con un postrero triple de Sergi Pino para dejar el 69-54 final.

Simeonov, nuevo fichaje

Por otra parte, el jugador búlgaro Aleks Simeonov (Plovdiv, 1993) es el elegido para apuntalar el juego interior tras la marcha de Olaizola. Este poste de dos metros de altura promedió en la liga de su país 17 puntos y siete rebotes por encuentro.

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