Diario Vasco

GIPUZKOA BASKET

El Gasca vuelve a enganchar a la gente

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La afición que acudió ayer a las gradas del Gasca no paró de aplaudir a sus jugadores. / JOSÉ MARI LÓPEZ

  • Los de Fisac ganaron y convencieron a una afición que vibró y disfrutó con los suyos tras unos años de sufrimiento en Illunbe

  • La cancha de Amara acoge de nuevo un partido oficial del GBC, diez años después del primer ascenso a ACB

El Gasca volvió a ser una fiesta diez años después y el público disfrutó de nuevo con una victoria del GBC en el vetusto polideportivo de Amara que solo trae buenos recuerdos para los seguidores del conjunto donostiarra. El día festivo se alió con los aficionados guipuzcoanos al baloncesto que ansiaban volver a presenciar los mates, triples y las contundentes defensas de los suyos.

El estado de la cancha y las gradas no parecían afectadas por el paso del tiempo, y daba la sensación de que fue hace unas semanas, y no una década, el último partido oficial del GBC. Los cubos para proteger el parqué de las goteras del primer día de la pretemporada no fueron necesarios esta vez, y los asientos resistieron en pie los nerviosos movimientos de los espectadores. Los fondos fueron los únicos lugares que no se ocuparon, y se pudo apreciar una numerosa presencia de seguidores vitorianos que pintaron de color naranja el ambiente.

'Gipu', la mascota del cuadro donostiarra, volvió al lugar donde nació, aunque sin la compañía de las animadoras, que no se dejaron ver ayer con los pompones. Los niños del Easo se encargaron de amenizar los descansos en pista con partidos relámpagos, en los que más de uno anotó canastas de bella factura, que levantaron los aplausos y los gritos de MVP de la grada.

Entre los casi 1.400 aficionados que se acercaron a animar al GBC coincidieron bajo el mismo techo supervivientes que vivieron in situ aquella inolvidable bandeja de Esteban Martínez ante el León que sirvió para forzar la prórroga, donde a la postre el Bruesa certificaría su primer ascenso a la ACB.

Entonces, como ayer, estuvieron Rubén y Txema, dos seguidores de Errenteria que puntuales esperaban el inicio del encuentro con las camisetas del Bruesa. Txema, además, lucía con orgullo el nombre del, como decía él, «mítico Úriz». «Estuvimos aquí en el play off de ascenso contra el León, incluso viajamos hasta ahí, y también a Cáceres», recordaban junto a dos amigos más. Ayer no podían perderse el regreso. Txema, por su parte, opinaba que «ahora el ambiente de basket será mejor. En Illunbe estabas muy lejos». Sus expectativas de cara a la recién comenzada temporada son «venir al Gasca y disfrutar, y, sobre todo, volver a enganchar a la gente».

«Vuelta a los orígenes»

Los que tampoco faltaron a la cita y no dejaron de animar armados con tres bombos fueron los integrantes de la Peña Omnes Uni. Uno de ellos, Manuel, perfectamente uniformado con el polo de la organización, relataba que lo de ayer era una «vuelta a los orígenes». También cree que el cambio es «para mejor, porque se trata de un campo de baloncesto histórico; la pena es que no tenga más aforo». Este donostiarra espera que se recupere la «ilusión perdida y se coja fuerzas para empezar de nuevo».

Pero ayer no solo acudieron 'los de siempre'. Aiara, una donostiarra de diez años, asistió con sus aitas y su hermano pequeño por primera vez al recinto de Amara ya que aún no había nacido cuando sucedió el primer ascenso. A pesar de saber ya lo que era ver a los jugadores en Illunbe, se dio cuenta rápido que lo del Gasca no tenía nada que ver. «Se les ve muy cerca, estaba acostumbrada a verlos muy pequeños desde más lejos, y ahora se les ve mucho más grandes».

Saioa, la ama, estaba segura además que verán «más victorias del GBC» este curso que las que vieron los últimos años. Cuando fueron preguntadas si preferían estar en ACB en Illunbe o en LEB Oro en el Gasca, se miraron y no supieron qué contestar. Aunque por ahora se quedan como están, ya que confían en poder vivir una bonita temporada.

De momento ya van dos de dos, el equipo ha comenzado por el buen camino, mostrando una buena imagen, y la afición ya sale del pabellón rumbo a casa con la alegría de ver algo distinto a lo que estaba acostumbrada.

Los tapones y mates de Ndoye conectaron al principio del partido a la gente, y más adelante los triples de Carlson y Pardina continuaron con la fiesta. El americano se llevó la mejor de las ovaciones al grito de MVP. Úriz fue muy aplaudido en su vuelta a Donostia, así como las bandejas del senegalés Niang. Incluso hubo tiempo también para la entrega de una placa de agradecimiento por parte del presidente del Easo, Eneko Blasko, a la presidenta del RETAbet.es, Nekane Arzallus, en mitad de la pista tras el primer cuarto. Todo esto bajo la atenta mirada desde el palco del presidente de honor del club, Miguel Santos.

Diez años después el baloncesto volvió al Gasca. Pero, más importante si cabe, volvió la felicidad a unos seguidores fieles al GBC y por encima de todo a este deporte. Nadie se lamenta ya por el descenso. Este año toca disfrutar.

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