Diario Vasco

GIPUZKOA BASKET

El reclamo de volver al Gasca

Los jugadores del GBC se disponen a iniciar el entrenamiento de ayer en su casa para esta temporada, el pabellón Josean Gasca, en el que arrancó el club.
Los jugadores del GBC se disponen a iniciar el entrenamiento de ayer en su casa para esta temporada, el pabellón Josean Gasca, en el que arrancó el club. / ARIZMENDI
  • El ambiente que se crea en el Gasca vuelve a ser el gran reclamo para los neófitos y el principal argumento para los socios de toda la vida

  • Cuatro socios de diferente perfil cuentan cómo son las horas previas del primer partido liguero del GBC en la liga LEB

El baloncesto como deporte y el Gipuzkoa Basket como pasión, unen a cuatro abonados del club donostiarra que mañana coincidirán en las gradas del Josean Gasca para presenciar el primer partido liguero de su equipo en la liga LEB.

Dos de ellos saben lo que es vibrar en las gradas del pabellón amaratarra. Son Jesús Mari Ansuategi, de 51 años, y Ricardo Amado, de 42. Tienen ganas de volver a respirar el ambiente del Gasca, de recordar aquellos viernes por la noche, cuando al levantarse el plan era «terminar el día viendo al GBC pasando un buen rato».

Pero también hay gente que se ha afiliado a la causa del conjunto donostiarra por primera vez en este verano de 2016. Isabel López-Aulestia, de 68 años, e Ignacio Astiazarán, de 15, reflejan, en dos edades muy dispares, que la llama por el GBC sigue viva y que hay ganas de disfrutar del espectáculo, a pesar de que enfrente no estarán ni el Real Madrid, ni el Barcelona ni Baskonia.

Cuatro seguidores elegidos al azar que tienen claro que la tarde-noche del viernes, a partir de mañana, va a estar ocupada cada quince días con el mismo espíritu: acudir al Gasca, pasar un buen rato, animar al equipo y, si se puede, ganar.

Veteranos de mil batallas

«Soy socio desde la época del Askatuak, luego me hice del GBC en 2001, y hasta hoy» cuenta Ricardo Amado, uno de los más avezados y fieles seguidores con los que cuenta el Gipuzkoa Basket en sus quince años de historia.

Amado ha estado en todas. No se ha perdido un partido «excepto por causa de fuerza mayor», como él mismo dice. Le encanta la idea de volver al Gasca. «No sé ni en cuántos partidos he estado», confiesa este donostiarra de Amara Viejo, «pero es algo que engancha». No se va a perder el reestreno del RETAbet.es en el José Antonio Gasca. «Claro, claro que vamos a ir», dice, «es mejor bajar abajo aunque no sea la ACB, pero ver baloncesto en lugar de ir a Illunbe y que cada vez sea más difícil competir. Estoy de acuerdo con la medida que ha tomado el club».

Cree que el hecho de volver a jugar los partidos en el antiguo pabellón de Anoeta va a hacer que «gente que no es socia, al ser en el Gasca, se puede enganchar poco a poco y si los resultados van bien, cada vez seremos más».

En el caso de Jesús Mari Ansuategi «la cosa empezó hace diez años, con mis hijos que por aquel entonces tenían ocho y once años, como plan de fin de semana», recuerda este abonado de 51 años, quien no se olvida de cómo fue la experiencia del primer partido que presenció del GBC. «Mi hijo pequeño me 'asó' de preguntas sobre las reglas del baloncesto y cómo iba el partido. Pero la cuerda le duró hasta el descanso y luego ya pude verlo tranquilamente», rememora entre risas sobre su primera experiencia.

Jesús Mari no tiene duda de que «la canasta de Esteban Martínez es la que siempre recuerdo, por lo que supuso y por cómo estaba aquel día el pabellón», indica y recita casi uno a uno los jugadores importantes que han pasado todos estos años por el GBC. Desde Devin Smith hasta Raúl Neto, pasando por Doblas o Andy Panko y Bernard Hopkins, de quien recuerda «aquel triple para ganar un partido con Ndong delante».

Quieren vivir el ambiente

Puede que resulte uno de los casos más singulares dentro de la nueva oleada de socios que se han subido al carro del GBC para esta temporada. «La decisión ha sido por varios factores», explica Isabel López-Aulestia, «primero porque he visto con pena la evolución del GBC de los últimos años y un día pensé que estaría bien apuntarme como alguien que crea y confíe en el equipo».

Ante una razón tan loable e insólita, esta nueva socia de 68 años añade que «también están mis dos nietos a quienes les he prometido llevarles y seguro que se lo van a pasar muy bien».

Isabel tiene claro que la seguridad interna del pabellón no va a tener que preocuparse de ella. «No creo que me vaya a levantar a increpar al árbitro», dice entre risas, «igual lo que tengo que hacer es aplacar a mis nietos porque puede que se metan mucho en el partido».

Bastante más joven que Isabel es Ignacio Astiazarán, de quince años de edad, que ha sido socio con el abono familiar de Illunbe y que, según relata, «me he hecho socio y también me he apuntado para ser voluntario porque creo que así puedo ser práctico y de ayuda al club».

Ignacio ha jugador al baloncesto aunque honestamente dice que «no era muy bueno», pero sigue siendo un deporte que le encanta y entusiasma, «pocos partidos del GBC me he perdido», dice.

Cuando el GBC logró el primer ascenso, allá por 2006, Ignacio contaba tan solo con cinco años. «Esos partidos del ascenso y otros más los he visto solo en vídeo y alguna que otra foto, ahora me apetece vivir el ambiente en vivo y en directo».

Algo que le apasiona a este joven seguidor es que «aunque habrá menos gente, estaremos más cerca de los jugadores y el rival seguro que siente más presión».

Llamamiento del club

Para evitar malentendidos en el acceso mañana al Josean Gasca, el Gipuzkoa Basket hace un llamamiento desde estas páginas a todos los abonados que no han retirado su nuevo carné en las oficinas.

Los responsables del GBC quieren subrayar que la tarjeta de abonado, que siempre ha sido la misma en Illunbe, no servirá para entrar mañana viernes en el Gasca. Si la intención de los socios es continuar animando al club, deben retirar su nuevo carné o por el contrario, darse de baja.

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