Diario Vasco

GIPUZKOA BASKET

Potencia y puntería para la pintura del Gipuzkoa Basket

Mike Carlson y Tautvydas Slezas, en su presentación.
Mike Carlson y Tautvydas Slezas, en su presentación. / MICHELENA
  • Mike Carlson y Tautvydas Slezas se erigen como los referentes interiores del nuevo Gipuzkoa Basket

El baloncesto moderno ha hecho que las dos posiciones interiores sean cada vez más distintas. Eso ocurrirá con Mike Carlson (Wisconsin, 1991) y Tautvydas Slezas (Kaunas, 1990); los dos teóricos interiores titulares para Porfirio Fisac.

¿Por qué? El estadounidense tiene su principal potencial en su capacidad para abrir el campo. Es lo que se conoce como un 'cuatro abierto' puro. «Puedo ser un hombre importante en la cancha», confiesa este ala pívot de 2'06 y que destaca por su buena mano. «Estos días están sirviendo para conocernos entre nosotros, jugar juntos, aprender los sistemas que diseña el entrenador y ponernos a tono físicamente».

Su compañero, primer jugador lituano en las historia del GBC, tiene su hábitat principal en la pintura, muy cerca del aro. «Me gusta rebotear, soy un jugador fuerte y también juego al poste bajo. También puedo pasar y jugar duro en defensa».

Así se define Slezas a quien su buen hacer la temporada pasada en Cáceres (LEB Oro) le valió para fichar al final de temporada por el Bilbao Basket, con el que tuvo un papel testimonial sustituyendo a Mirza Begic.

Buena compenetración

El poste báltico está deseando comenzar los amistosos. «Queremos empezar a jugar ya» confiesa, «aunque sean partidos de preparación. Ya llevamos quince días jugando entre nosotros y ahora nos tocará hacerlo contra otros chicos».

El reto que tiene por delante Carlson, quien ya ha demostrado ser un gran anotador, ya que hizo 21 puntos de media en la universidad y 26 en la liga australiana, es «ganar más encuentros con el GBC que en mis dos años anteriores».

Puede que este año sea el de su eclosión total como jugador y no le intimida que muchos ojos se hayan puesto en él como principal estilete ofensivo del equipo. «Solo juego a baloncesto, me centro en ayudar al equipo y sí que lo puedo hacer tirando desde fuera, pero también haciendo otras cosas que hagan a mis compañeros mejores. Tengo 25 años, es mi tercera experiencia en España y mi intención es seguir jugando al más alto nivel. Eso significa que lo tengo que hacer este año en el GBC».

La espalda de Rico no mejora

Los problemas de espalda de Andrés Rico van para más largo de lo previsto. De hecho, el base madrileño se podría perder hasta seis mesed por una inoportuna lesión que arrastra desde hace tiempo. El club, consciente de este contratiempo, decidió fichar a Thierno Niang para cubrirse, aunque al senegalés, al igual que su compatriota, le retiene la burocracia en su país y no se sabe cuándo llegaran. El último partido de Rico fue el 27 de marzo.