GBC

El Gipuzkoa Basket sigue a la espera

Continúa sin haber acuerdo entre ACB y Federación sobre las condiciones para acceder a la Liga Endesa

RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

Los días pasan y la falta de entendimiento es el pan nuestro de cada día en las opciones de ascenso del Gipuzkoa Basket a la Liga Endesa. Eso se traduce de la enésima reunión que tuvo ayer lugar entre las partes afectadas: Federación Española, los clubes comisionados de la LEB con Oviedo y los ascendidos GBC y Burgos, y la ACB con sus representantes, sobre los requisitos necesarios para competir la próxima campaña en la principal liga estatal.

La noticia es que no hay acuerdo porque las posturas siguen distanciadas. Hay muchos intereses entre los 17 conjuntos de la ACB, a los que hay que sumar los dos ascendidos y no parece fácil que se vaya a llegar a una entente cordiale. De hecho, todas las partes se han citado para pasado mañana viernes pero, en la sede del Consejo Superior de Deportes, quien puede mediar dentro de tanto caos.

Tras la última Asamblea Extraordinaria de la ACB, hoy es el día para tomar una decisión, algo que no va a suceder. Los 17 clubes votaron por unanimidad que si no había un acuerdo entre los organismos -Federación, CSD y Comisión de la Competencia, con la ACB- las medidas aprobadas para el GBC y el Burgos eran claras. Una especie de fondo que ascendía a 1.939.301 euros más el IVA, llamado 'valor de participación', que sería recuperable en caso de descenso y un presupuesto mínimo para competir en la ACB de 2,3 millones. Todo esto siempre y cuando no hubiera fumata blanca, como hasta ahora no ha sucedido.

Gipuzkoa Basket se alinea con la decisión del Consejo Superior de Deportes y de la Comisión de la Competencia para quienes los anteriores requisitos eran considerados «abusivos» y sostiene que los equipos ascendidos deben participar en la liga sin tener que abonar una cantidad «desproporcionada». A estas alturas de la película, al GBC le queda poco tiempo. El sábado 15 deberá decidir si compite en ACB o no, ya que se están dilatando en demasía las fechas para tener un mínimo margen de maniobra.

Si definitivamente no hay acuerdo y los equipos ascendidos deben abonar 1,9 millones de euros y tener un presupuesto mínimo de 2,3, el cuadro guipuzcoano tendrá muy complicada su vuelta a la élite a no ser que haya alcanzado un acuerdo con un patrocinador principal que pueda sufragar el fondo que sería retornable en caso de descenso.

Lo que suceda con Gipuzkoa Basket repercutirá en otros equipos, como por ejemplo los dos descendidos: Manresa y Betis. Precisamente la prensa hispalense publicó ayer un posible interés del cuadro bético en hacerse con los servicios de Porfirio Fisac en caso de que no se cristalice el ascenso del GBC a la máxima categoría.

El veterano Javier Imbroda sonó con fuerza como posible inquilino del banquillo sevillano, pero si fallara la opción del melillense, Fisac podría ganar enteros para ser el inquilino del pabellón San Pablo. No es la primera vez que la entidad andaluza pretende al segoviano, quien ya estuvo a punto de recalar en Sevilla en 2015 después de la destitución de Scott Roth y antes de la llegada de Luis Casimiro.

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