Diario Vasco

Fase de clasificación

Dulce recuerdo italiano de la ‘Quinta de Israel’

Dulce recuerdo italiano de la ‘Quinta de Israel’
/ Archivo
  • La España de Lopetegui ganó 4-2 en la final sub-21 de 2013 a los transalpinos con tres goles de Thiago y uno de Isco, ahora citado pese a su ostracismo con Zidane

Estos días en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas un partido disputado en junio de 2013 ha vuelto a la memoria de muchos: la final del Europeo sub-21 disputada en Israel entre España, que revalidó el título logrado en 2011, e Italia. El conjunto de Julen Lopetegui arrolló a los transalpinos en el Teddy Stadium con una quinta espectacular liderada por Thiago Alcántara, autor de tres goles en la final. Aquellos días varias de las jóvenes perlas cambiaron de equipo: Isco Alarcón, el otro goleador en la final, fue reclutado por el Real Madrid cuando el Málaga esperaba traspasarlo al City, Dani Carvajal fue repescado desde Leverkusen por el club blanco, Asier Illarramendi terminó también en el equipo merengue después de un traspaso récord para la Real Sociedad y el propio Thiago terminó en Múnich después de que Josep Guardiola le convenciese de que el Bayern sería mejor para su carrera que el Manchester United.

En su último partido con la sub-21, los directores deportivos de media Europa pudieron ver antes de que se abriera el mercado de fichajes una extraordinaria exhibición de Thiago Alcántara. El entonces capitán de la selección fue el guía para que España obtuviese su segundo título consecutivo -y el cuarto en toda su historia-. Dirigió el juego y marcó un triplete perfecto: de cabeza, con la izquierda y con la derecha. En el equipo italiano marcaron Ciro Immobile, que vuelve a brillar tras un paso gris por el Sevilla, y Fabio Borini, que ahora no ha sido citado por Giampero Ventura para este partido aprovechando un pase de Alessandro Florenzi, quien sí sobrevive de aquel grupo. Fueron los único que pudieron batir a David de Gea, en el once de los mejores del torneo junto a Isco o Thiago.

Aquel día también fue titular Álvaro Morata, Bota de Oro entonces y que ahora compite con Diego Costa por un puesto en el once, y Koke, que asistió a Thiago en el 1-2. Aquella selección demostró una superioridad insultante durante todo el torneo. De hecho, no encajó un gol hasta la final. En semifinales superó sin problemas a Noruega, con goles de Isco, Morata y el ahora valencianista Rodrigo.

El tanto más espectacular fue el de Isco, que recogió un balón en la frontal y tiró un recorte para pisar área, donde realizó un fantástico recurso con el exterior. El andaluz completó un torneo espectacular. Era un futbolista que desbordaba, generaba e incluso marcaba. Ante Italia incluso lanzó un penalti. Era un jugador que marcaba las diferencias y Lopetegui considera que puede conseguir que lo haga ahora tres años después con la absoluta. «No voy a negarlo, es un jugador que me gusta y creo en él. Creemos que nos puede ayudar», reconoció el ex del Oporto cuando anunció la lista de citados el pasado viernes.

Generación dorada

Lopetegui, según explicaba a La Gazzetta dello Sport, sabe que los jugadores para la ‘evolución’ que anunció al ser nombrado están dentro de la casa. Y varios de ellos llegarán de la sub-21. De la actual y de aquella tan exitosa. «No existe un manual técnico definido de conducta, que esté escrito y se siga. Tratamos de ver todo el fútbol posible para analizar los que podemos llamar y, a continuación, con un gran dolor en el corazón, debemos tomar nuestras propias decisiones. Siempre hay personas que merecen venir y tienen que quedarse en casa pero decidimos en función de nuestra idea de fútbol», reconoció el seleccionador.

Ni euforia ni dramatismos

Julen Lopetegui debutó con buen pie ante Bélgica y Liechtenstein con un centro del campo en el que Koke y Thiago ponían el ritmo junto a Silva por delante de Busquets. Ahora la duda es ver quién es el sacrificado para que entre Andrés Iniesta, entonces lesionado. Después de lograr ocho goles ante el pequeño país centroeuropeo, el seleccionador quiso rebajar la euforia por los elogios y buen juego. «Esto es un camino largo, de dos años. Nadie se ha clasificado por lograr una goleada, aunque en esta edición pueda ser importante por la diferencia de goles, ni tampoco después de jugar sólo tres partidos», recordó. Por eso, también se mostró muy cauto cuando se le consultó por el partido del próximo jueves en Turín. Dio importancia el encuentro pero queriendo quitar dramatismo al duelo en el Juventus Stadium: «Pensar que el segundo partido de una fase de grupos puede ser decisivo quizá sea correr mucho. No nos la jugaremos con Italia, pero claro que será muy importante».

Ahora mismo, La Roja, por su goleada 8-0 a Liechtenstein del pasado 5 de septiembre, encabeza el grupo G de clasificación para Rusia 2018, empatada a 3 puntos con Italia y Albania, segundos y terceros respectivamente. Italia ganó 3-0 a Israel el pasado 6 de septiembre, mientras que Albania (contra la que jugará España el día 9 en Shkoder) ganó a Macedonia 2-1.

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