Fútbol

La primera mujer en la élite del arbitraje

Atenta. Steinhaus, durante un partido de Copa. / EFE
Atenta. Steinhaus, durante un partido de Copa. / EFE

Bibiana Steinahus, funcionaria de Policía, será la primera colegiada en dirigir partidos de la Bundesliga alemana

M. ARTAZU

El oficio de árbitro hace tiempo que dejó de ser monopolio de los hombres. Pero de ahí a que las mujeres lleguen a Primera División hay un trecho. Pues bien. Ese camino ya lo ha recorrido con éxito Bibiana Steinhaus en Alemania. Tras escalar posiciones en un mundo tradicionalmente masculino, Bibiana Steinhaus se prepara para hacer historia esta temporada, en la que se convertirse en la primera mujer en arbitrar en la élite de la liga alemana de fútbol, como juez principal, una novedad en los grandes campeonatos europeos.

En el pasado hubo precedentes de mujeres árbitros que estuvieron en partidos de primera división en Francia, Italia o Inglaterra, como jueces de línea. Steinhaus, funcionaria de Policía, dará ahora un paso más allá.

«Es un mensaje fuerte para el resto del mundo», celebró en Facebook la secretaria general de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), Fatma Samoura. «Si eres buena, el sexo no cuenta», subrayó.

La Bundesliga comienza este fin de semana, pero el debut de Steinahus tendrá que esperar, al no haber sido nominada por la Federación Alemana de Fútbol (DFB) para pitar ninguno de los nueve partidos de la jornada inaugural de la Bundesliga. Por el contrario, Steinhaus dirigirá hoy el encuentro de la tercera liga alemana que disputarán el Großaspach y el Aalen.

Ella se mantiene tranquila e ilusionada: «No me pregunto si voy a arbitrar diez, doce o dieciséis partidos», dice. «Cada partidos será para mí una prueba de confianza y mi objetivo es que tras el pitido final la gente diga que el arbitraje fue el adecuado para ese partido».

La carrera de Bibiana Steinhaus no ha comenzado ahora y a sus 38 años esta atlética mujer de 1,81 metros de altura lo ha sido todo en el arbitraje del fútbol femenino, con una final del Mundial, una de los Juegos Olímpicos y una de la Liga de Campeones como experiencia.

«Es un bonito reto», sonríe sobre el salto ahora a la primera línea en campeonatos masculinos. «Todos los aspectos del arbitraje me fascinan, incluidas las dificultades. Reconozco que la Bundesliga está a un nivel superior, todo va mucho más rápido», analiza.

El sexismo y los prejuicios han acompañado su carrera, pero ella prefiere no detenerse mucho ante ellos. «Nunca tuve como objetivo hacer avanzar la emancipación de las mujeres», admite, «hago lo que me gusta hacer».

En 2015 tuvo un problema con Kerem Demirbay, entonces jugador del Fortuna Düsseldorf, que hizo correr ríos de tinta. El jugador fue expulsado y fue sancionado entonces con cinco partidos por haber dicho que las mujeres no tenían nada que hacer en el fútbol.

Su caso es único. Por eso ha sido seis veces coronada «árbitro femenino del año» por la Federación.

Fotos

Vídeos