Segunda B

Un Real Unión viviente

Un Real Unión viviente

Un gol de Jorge Galán fue suficiente para que los unionistas sumaran tres necesarios puntos en Gal ante el Logroñés

BORJA OLAZABALIrun

Las últimas semanas no habían sido buenas para el Real Unión. Al equipo le estaba faltando juego desde que comenzó la temporada, pero los resultados mantenían la nave. Eso había cambiado en los tres últimos partidos, en los que los de Irun no habían conseguido sumar. Si el objetivo es estar con los mejores, la situación empezaba a ser preocupante. Los hombres de Asier Santana, de la manera que fuera, necesitaban cortar con esas tres derrotas consecutivas. No importaba el cómo. Había que ganar. Y el Real Unión lo ha hecho este miércoles. Por la mínima, 1-0 al Logroñés, pero victoria.

Con mejor o peor juego, lo cierto es que esta temporada el Real Unión estaba iniciando sus partidos en el Stadium Gal con cierto control sobre lo que sucedía en el verde. Este miércoles la tónica ha cambiado, pero quizás los sustos que se ha llevado el equipo nada más empezar han surtido su efecto y a los de Irun se les ha visto algo más animosos que en otras ocasiones.

Y es que el susto ha sido de los gordos. Como los de la noche previa al encuentro, la de Halloween. Todos los fantasmas han vuelto a aparecer con el balón al poste que han mandado los riojanos en el primer minuto. El Logroñés había entrado mejor al encuentro y daba la sensación de que el primer golpe lo iban a dar ellos, pero a la media hora todo ha cambiado.

1 Real Unión

Otaño; Estrada, Aimar, Esnaola, Urkizu; Mikel Alonso, Ekhi, Juan Domínguez (Martins, m. 73); Capelete (Letamendia, m. 78), Jorge Galán (Hernáez, m. 80), Orbegozo

0 Logroñes

Miguel; Santos (Carlos, m. 65), Fernández, Mayor, Zubiri; Aguilar, Remón (Sáenz de Miera, m. 78), Salvador, Arnedo; De Sousa (Asensio, m. 62), García

Gol
1-0, min. 59: Jorge Galán
Árbitro
Sr. Gao Aladino, del comité asturiano. Amonestó a los locales Aimar (m. 31), Juan Domínguez (m. 36), Jorge Galán (m. 47), Otaño (m. 86) y al visitante Zubiri (m. 55). Expulsó al unionista Aimar en el minuto 84 por doble amarilla.
Incidencias
1.000 espectadores en el Stadium Gal.

Ha sido una jugada la que ha hecho que el rumbo del encuentro variara. Que el muerto viviera. Jorge Galán ha recogido el balón en banda, lo ha llevado hacia el centro y se ha sacado un potente disparo desde fuera del área que ha obligado al portero del cuadro rival a realizar una gran intervención.

Con esa acción los unionistas se han sacudido n el miedo de encima. Han pasado a ser ellos los monstruos y los riojanos los niños asustados en la segunda noche de los muertos vivientes. Hasta el público ha empezado a reconciliarse con su equipo. Para muestra, una acción en la que Urkizu no ha acertado en el centro pero ha recibido los aplausos de la grada por el esfuerzo.

Al descanso se ha llegado con el 0-0 en el marcador, pero el Real Unión estaba empezando a funcionar. Las tornas habían cambiado y lo que parecía un encuentro que iba a seguir la historia de los anteriores, se ha convertido en el fin de la mala racha y en una nueva victoria.

Gol, poste y expulsión

El único tanto del partido ha llegado en el minuto 59. Ha sido un buen gol. Capelete ha recibido el balón en banda derecha y ha hecho una diablura. Bicicleta, amago para un lado, salida para el otro y centro. La pelota ha ido hacia el área pequeña, donde ha aparecido Jorge Galán para meter la cabeza y colocar el 1-0. El propio delantero ha podido sentenciar unos minutos después, pero en esta ocasión su cabezazo se ha ido al larguero y los de Irun han acabado sufriendo.

El partido estaba controlado, pero a seis del final Aimar ha visto la segunda amarilla y el Real Unión ha acabado jugando con uno menos. Ha tocado fajarse en defensa y aguantar las embestidas del Logroñés, pero no ha habido más goles en el Stadium Gal.

Tras la noche de los muertos vivientes, el Real Unión empieza a vivir. Es lo que tiene ganar.

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