Fútbol

El Athletic evita el contacto de Kepa con la afición a la espera del Madrid

Kepa bloca un balón sobre el encharcado césped de Lezama cuando sus compañeros ya estaban en vestuarios./LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Kepa bloca un balón sobre el encharcado césped de Lezama cuando sus compañeros ya estaban en vestuarios. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

El portero se entrena en solitario en Lezama tras concluir el trabajo sus compañeros y cuando los seguidores ya han abandonado las instalaciones

JUANMA MALLOBILBAO.

Kepa Arrizabalaga entrenó ayer en solitario en Lezama. El portero de Ondarroa, en el punto de mira del Real Madrid para este mercado de invierno, salió al exterior de las instalaciones cuando el resto de compañeros ya se habían retirado al vestuario tras una sesión protagonizada por la lluvia y el regreso de Óscar de Marcos. La marcha de la plantilla a la caseta provocó que los alrededor de 200 aficionados que seguían la primera práctica del Athletic en 2018 se alejaran de los campos y acudieran al aparcamiento reservado a los futbolistas para pedir autógrafos y tomar fotografías de los jugadores.

Ese fue el momento en el que internacional, que parece recuperado de las molestias en el tobillo derecho que le impidieron estar en el derbi ante la Real y contra el Betis, saltó al césped acompañado del arrasatearra Imanol Etxeberria, preparador de guardametas rojiblanco. De esta manera, se protege al joven portero de una actitud hostil por parte de una hinchada que reparte culpas entre el jugador y la directiva de Josu Urrutia por su más que posible marcha. Se trata, por tanto, de esquivar que ocurran episodios desagradables, como en otros tiempos se produjeron con Fernando Llorente o Javi Martínez, por ejemplo.

Mientras tanto, Ibaigane aguarda a que la entidad de Florentino Pérez ponga en marcha su maquinaria y, en un primer paso, telefonee al palacio de Alameda Mazarredo para hacer una oferta por uno de los porteros con mayor porvenir de la Liga. Recibirá una negativa el Madrid del órgano de gobierno del Athletic: «O la cláusula o nada», escuchará de su interlocutor. Entonces, se abonará la rescisión, fijada en 20 millones.

El objetivo es evitar que se produzcan situaciones incómodas como sucedió con Javi Martínez o Llorente

Después de que el pasado domingo Kepa evitara el estacionamiento reservado a la primera plantilla y dejara su coche en el aparcamiento subterráneo para que no fuera captado por las cámaras, el portero ondarrutarra entrenó ayer en solitario. El sábado ya lo hizo, solo que antes que sus compañeros. Y el mismo día de Nochevieja esperó a que se acabaran los quince minutos abiertos a los medios de comunicación para saltar al césped. Tras la sesión, pidió a Iturraspe que le llevara del vestuario al parking donde había dejado su coche.

Inminente

Olvidados a priori sus problemas en el tobillo, se entrenó bajo la lluvia con intensidad. La sesión duró alrededor de 35 minutos y se retiró con una sonrisa al vestuario, en las que pueden ser sus últimas horas en el Athletic. El Real Madrid, como ya es público desde el pasado mes de agosto, desea reforzar su portería con un profesional que, a sus 23 años, ya ha defendido la camiseta de la selección absoluta.

En un primer momento, la estrategia madridista pasaba por aguardar al verano, cuando el portero de Ondarroa terminaba su contrato y se iría gratis. No obstante, Florentino Pérez y su cuerpo técnico consideran necesario reclutar de forma inminente a este guardameta que, según dijo Urrutia hace una semana en una rueda de prensa en la que colocó al jugador entre la espada y la pared y no descartó medidas disciplinarios en el caso de que no renovara, cuenta con una oferta del Athletic desde hace un mes en la que se satisfacían todas sus pretensiones. De momento, no existe respuesta a ese último acercamiento y todo apunta a que en las próximas horas Kepa abandonará la entidad en la que se ha criado desde los nueve años, cuando apareció por primera vez en Lezama.

El Madrid llamará a Ibaigane, presentará una oferta, Urrutia la rechazará y se pagará la cláusula

Su más que posible fichaje por el Real Madrid, en este sentido, supondrá un duro golpe a la política de cantera del club y también al trabajo de fidelización de los jóvenes valores de un equipo que se nutre de un reducido mercado, que además tiene mayor número de competidores. Y será también un mazazo para el presidente del Athletic, que dada la trascendencia de la negociación, se implicó de manera personal en las conversaciones; sin éxito. La pelota está en el tejado de Kepa. Todo será cuestión de horas.

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