Fallece un ertzaina en Bilbao durante la batalla campal entre ultras del Athletic y el Spartak

Los agentes atienden a su compañero, que yace en el suelo. / EFE

El agente sufrió un infarto tras caerle cerca una bengala presuntamente lanzada por aficionados rusos del Spartak

EL DIARIO VASCO

El agente de la Ertzaintza Inocencio Arias García, de 51 años, falleció anoche tras sufrir una parada cardiaca durante los altercados previos al partido entre el Athletic y el Spartak en Bilbao. El agente, natural de Ermua y perteneciente a la 9º promoción, fue trasladado al hospital de Basurto, donde tras una hora de intentos de reanimación finalmente perdió la vida por parada cardiorespiratoria sin traumatismo. Además otras dos personas resultaron heridas en la batalla campal que se desató en las inmediaciones de San Mamés. Durante dichos incidentes fueron detenidas nueve personas detenidas, todas varones (cinco del País Vasco; tres rusos aficionados radicales del Spartak de Moscú y un polaco).

El agente fallecido, perteneciente a la Brigada Móvil antidisturbios de la Ertzaintza, se desplomó durante la intervención policial que se produjo cuando se enfrentaron los hinchas de ambos equipos en la explanada del estadio de San Mamés y momentos después de que una bengala lanzada por un aficionado ruso cayera junto a él, según pudo presenciar la agencia de noticias Efe.

Ante la incertidumbre sobre las causas del fallecimiento durante los primeros momentos, fuentes del Gobierno Vasco han pidieron esperar a los resultados de la autopsia para determinar con exactitud los motivos de lo ocurrido, aunque según informó el hospital de Basurto en un comunicado poco después, la muerte se produjo " por parada cardiorrespiratoria, no a consecuencia de heridas durante el altercado; no presenta ningún tipo de traumatismo".

Parte médico del hospital de Basurto

- Un agente de la Ertzaintza que ha ingresado con parada cardiorrespiratoria previo intento de reanimación durante más de una hora. No presenta ningún tipo de traumatismo.

- Un varón con Traumatismo Cráneo Encefálico y herida por scalp en el cráneo que se sutura. En contra del criterio médico se va de alta voluntaria.

- Un paciente de nacionalidad rusa con Traumatismo Cráneo Encefálico leve que permanece en evolución.

- Un paciente de nacionalidad rusa con una traumatismo en un brazo con factura de de olecranon que no quiere ser ingresado y se da de alta para ser tratado en su país de origen.

- Asimismo, tres pacientes permanecen en Urgencias pendientes de diversas pruebas por traumatismos.

La consejera Estefanía Beltrán de Heredia se trasladó al hospital de Basurto, junto con el jefe de la Ertzaintza, para transmitir sus condolencias y su solidaridad a la familia y allegados de Inocencio, así como al conjunto de agentes de la Brigada Móvil.

Este hospital también comunicó que permanecen en el mismo varios heridos. Uno de los varones rusos sufre un traumatismo craneoencefálico leve y permanece ingresado a la espera de su evolución, mientras que su compatriota tiene un traumatismo en un brazo con una fractura en el codo, pero no quiso ser ingresado, por lo que se le dio de alta para ser tratado en su país. Otro hombre fue atendido por un traumatismo craneoencefálico y una herida en el cráneo que se le suturó, y fue dado de alta voluntaria en contra del criterio médico. Tres pacientes más permanecian anoche en Urgencias del Hospital de Basurto pendientes de diversas pruebas por traumatismo.

Los agentes de la Ertzaintza cargaron minutos antes de las ocho de la tarde contra aficionados del Spartak de Moscú, después de que los aficionados del club ruso comenzasen a lanzar bengalas frente a San Mamés. En los enfrentamientos al menos un aficionado ruso resultó herido, con una incisión sangrante en una ceja, según informaron testigos presenciales a Europa Press. Por su parte Efe asegura que la «batalla campal» se inició cuando varios centenares de hinchas rusos llegaban a las inmediaciones del estadio escoltados por ocho furgones de la Ertzaintza y fueron recibidos con el lanzamiento de botellas y otros objetos por parte de aficionados radicales del Athletic.

La Ertzaintza requisó barras de hierro, puños americanos y barras extensibles a esos ultras que apenas representaban un tercio de los aficionados presentes después en el estadio. Los sonidos de sirenas empezaron a atronar después de que comenzaran los incidentes originados, según la policía, cuando uno de los seguidores rusos arrojó una botella a un grupo de aficionados del Athletic.

A partir de ahí todo estalló y comenzaron los golpes, seguidos de las cargas policiales de una Ertzaintza que había escoltado a los hinchas rusos. En cuanto se produjeron las peleas, los 'beltzas' golpearon a ambos lados, ya que algunos con camisetas rojiblancas lanzaban petardos, cohetes y bengalas a los que iban a entrar en la zona delimitada para la afición visitante. Contenedores cruzados y objetos de todo tipo (botellas, bolas de golf, palos) volaron por los aires. Hubo menos heridos de los previsibles. Uno de ellos fue el agente de la Ertzaintza que dramáticamente luego falleció, además de otras tres personas atendidas por los sanitarios.

Drama a los pies de San Mamés

Nueve personas fueron detenidas por participar en los disturbios. Todas ellas son varones, cinco del País Vasco; tres rusos aficionados radicales del Spartak de Moscú y un polaco. Así lo ha indicado de madrugada una portavoz del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, que ha añadido que los detenidos continúan en dependencias policiales por presuntos delitos de desórdenes públicos y riña tumultuaria. Además, los extranjeros detenidos también lo han sido por un delito de atentado a agentes de la autoridad. Los detenidos del País Vasco tienen entre 20 y 25 años, los rusos entre 27 y 37 y el polaco 30.

Durante el partido, donde 200 guardias jurado vigilaban el córner con los aficionados rusos no VIP, hubo un momento de tensión. Fue nada más comenzar la segunda mitad cuando se encendieron bengalas en la zona donde estaban los ultras dentro del grueso de hinchas visitantes. El estadio comenzó a silbar, con las personas ajenas al juego.

El dispositivo de la Ertzaintza establecido para el partido en el que se enfrentaban el Athletic Club y el Spartak de Moscú, encuentro que había sido catalogado «de alto riesgo», estaba coordinado con la Policía Municipal de Bilbao y la seguridad privada que dispone el club. Incluía 500 ertzainas, 100 policías municipales y 200 agentes de seguridad privada contratados por el club bilbaíno.

«Hay que cortarlo de raíz»

Acabado el partido, los integrantes del Athletic no salían de su asombro por lo sucedido en los aledaños del estadio y en los prolegómenos del choque ante el Spartak.

«Condolencias a la familia del fallecido. Estamos avisados pero por desgracia suceden estas cosas que hay que cortar de raíz como sea» cuco Ziganda

«Sabíamos que iban a traer gente peligrosa. No podemos hacer nada pero es lamentable que sucedan estas cosas en el fútbol» mikel etxeita

«Condolencias a la familia del fallecido. Estamos avisados pero por desgracia suceden estas cosas que hay que cortar de raíz como sea», subrayó el Cuco Ziganda, técnico del club bilbaíno. «Sabíamos que los rusos iban a traer gente peligrosa. No podemos hacer nada pero es lamentable que sucedan estas cosas en el fútbol», afirmó, por su parte, Mikel Etxeita. Muy afectado, el central Yeray Álvarez apenas pudo dar «el pésame a los familiares» de la persona fallecida.

Graves incidentes en San Mamés

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