Fase de grupos | Jornada 4

El Madrid hace aguas atrás

El Madrid hace aguas atrás

La defensa se vio desarbolada y, una vez más, sólo encontró puerta Cristiano, que ha marcado seis de los ocho goles que lleva el equipo en la presente Champions

AMADOR GÓMEZMadrid

El Real Madrid hizo aguas en defensa en Wembley y demostró también su mal momento en ataque, con un único gol de Cristiano Ronaldo, que ha marcado seis de los ocho tantos que lleva el equipo blanco en la presente Champions. Tras el empate en el Bernabéu en la jornada anterior contra el Tottenham, con un gol de penalti del delantero portugués que igualó el desafortunado en propia puerta de Varane, el campeón de Europa fue superado por completo por el conjunto inglés y se llevó un inesperado varapalo en Wembley, pese a que en el segundo tiempo mejoró algo el Real Madrid, que encajó el 2-0 cuando parecía más cerca del gol. De nuevo fue Cristiano el único que encontró portería en un equipo que echa en falta a otro ‘killer’ del área.

El primer tiempo fue un ejercicio de claro dominio del Tottenham y de continuos desajustes del equipo de Zidane. En el primer gol volvió a fallar por la banda izquierda Marcelo, aunque Trippier se encontraba en fuera de juego cuando recibió el balón que centró para que rematase a la red Delle Ali, mientras que en el segundo la mala suerte se alió con los blancos en el remate del jugador inglés. En el tercero fracasó de nuevo la defensa, desarbolada ante la contra del Tottenham llevada por Kane y culminada con éxito por Eriksen. Sin embargo, en las escasas ocasiones que tuvieron los madridistas, Cristiano y Benzema se encontraron siempre con Lloris, hasta que el máximo goleador de la Champions logró por fin su objetivo en el tramo final después de haber estado casi todo el partido desaparecido. Tampoco les acompañó la fortuna a los blancos a la hora de partido, cuando aún perdía por dos goles y una serie de rechaces en el área pequeña impidieron que recortase entonces diferencias.

Sin embargo, más allá de los errores defensivos y de la ausencia de puntería en ataque, el Real Madrid fue un equipo impotente, con escasa agresividad en la medular, con su habitual centro del campo formado por una línea de tres con Modric, Casemiro y Kroos e Isco en la media punta, que ni tuvo contundencia en la recuperación ni claridad de ideas para generar fútbol. Y atrás provocó un festival de errores con una zaga en la que Nacho ocupó el puesto del lesionado Varane y, pese a que Sergio Ramos comenzó muy atento en el corte, el sevillano también se fue hundiendo ante un Tottenham que juega muy bien y está muy trabajado por Mauricio Pochettino.

El caso que el Real Madrid fue un quiero y no puedo contra el Tottenham, que ha entrado en una peligrosa dinámica después de la histórica derrota sufrida en Montilivi ante el Girona. En ese partido los blancos se dejaron remontar y quedaron marcados por la falta de actitud, mientras que en Wembley se vieron con un doloroso 3-0 en contra y cuando quisieron reaccionar e intentaron la heroica, con más corazón que cabeza, ya era demasiado tarde.

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