Diario Vasco

2ª jornada

Ilusiones renovadas por Simeone

Yannick Carrasco celebra su gol ante el Bayern.
Yannick Carrasco celebra su gol ante el Bayern. / EFE
  • El argentino hace creer al Calderón a largo plazo en una tercera final de Champions, la «obsesión» del Atlético más brillante ante el Bayern

«Para nosotros es una obsesión como dice la canción», bromeaba en la zona mixta Gabi tras la victoria ante el Bayern cuando se le preguntaba por el reto de conseguir la ‘orejona’. Antes de que comenzase el encuentro, el primero en el Vicente Calderón después de la semifinal de hace cinco meses, el estadio mostró un tifo que rezaba: ‘Dale alegría a mi corazón’. Es parte de la canción a la que se refería el capitán y que se entona desde las gradas rojiblancas, donde se ha hecho mantra con un estribillo que continúa con un «la Liga de Campeones es mi obsesión».

Levantar el trofeo, que se le ha resistido dos veces en los últimos tres años al Atlético, es el reto de la caseta. «La afición tiene una obsesión por la Champions y se respira un ambiente diferente. Si el equipo está a su nivel y con los pies en el suelo no vamos a renunciar a nada. Ojalá sigamos así todos los partidos y podamos llegar lejos», deseó el capitán sin querer hablar en ningún momento de la cita de Cardiff.

El 1-0 ante el Bayern, que sumó su primera derrota de la campaña, volvió a enganchar a la afición y a Simeone con la competición, después de que su amago de renuncia tras la decepción de Milán abriese grietas en la fe de la caseta y también entre la afición. El argentino, que volvió a ser padre por cuarta vez este jueves, logró que su hinchada, a la que dirigió en la recta final del encuentro –especialmente después del penalti marrado por Griezmann– jugase también con sus futbolistas.

«A la gente no hay que decirle nada, está entregada con el equipo. En la vida hay momentos que son difíciles que se repitan, y este momento que vive el club, en la directiva, en el fútbol, en las tribunas, un estadio por llegar... Son momentos que no van a volver. Ojalá que lo podamos cuidar, hay que regarlo siempre, dirigentes, hinchas, jugadores y entrenadores, y vivir cada día con pasión para poder cuidarlo», recordó el argentino con la voz quebrada ante los medios.

Gabi recordó que «estamos aprendiendo a competir con los grandes rivales de Europa, sea Bayern, Barcelona o Real Madrid. Si el equipo está a su nivel y con los pies en el suelo, no vamos a renunciar a nada», insistía en el planteamiento valiente del equipo y la determinación que mostró. No sólo por seguir sin encajar en la Champions, algo que ya ha sucedido en los últimos seis duelos continentales en Madrid, sino también por ambicionar el triunfo. Remató más que su rival pese a contar con una menor posesión (37%). «Claro que notamos la evolución, siempre se crece un poco y aquí es igual. Estamos creciendo. Sabemos que podemos jugar buen fútbol», recordó el Jan Oblak, que sólo ha encajado dos tantos esta campaña.

Relación recompuesta

Simeone se marchó del estadio junto a su familia haciendo pitar el claxon de su coche, mostrando más pasión que nunca ante sus aficionados. Minutos antes había insistido en lo «afortunado» que se sentía por «ser entrenador de estos jugadores». «Juegan con pasión, con compromiso de lo que se busca en cada partido, y eso es difícil de conseguir. Me gustó todo. Creo que fue una de las mejores actuaciones que hemos hecho desde que estoy en el Atlético», destacó. La plantilla va olvidando el amago de adiós de Milán que se unió a dos inesperados empates iniciales en la Liga frente a Alavés y Leganés.

La comunión del grupo ha vuelto, en la caseta sienten que han dado otro salto de calidad con los fichajes y Cholo, que poco a poco logra variantes futbolísticas a su plan inicial, insiste en repetir mensajes positivos. «Tengo los cuatro mejores centrales del mundo», apuntó cuando se le preguntó por el rendimiento de Savic, la baja de Giménez y la duda de Godín ante el Valencia por un esguince en el ligamento lateral interno del tobillo izquierdo.

Yannick Carrasco, uno de los más destacados junto a un Koke que ya luce jugando por dentro, reconocía que incluso una parte del mérito del gol del triunfo la tiene su técnico, que este jueves no dirigió la sesión matutina con permiso del club por su inminente paternidad: «El míster me dice muchas veces que tire desde lejos. Este año lo estoy haciendo y tuve suerte porque pegó en el palo pero entró», dijo con una sonrisa antes de apuntar con orgullo que «el equipo cada año crece mucho como grupo y como equipo en el campo».

Xabi Alonso, poco amigo a regalar elogios al rival, reconoció que «venir al Calderón es complicado. El Atlético cuando se pone 1-0 sabe trabajarlo muy bien, jugar con el tiempo y la presión. Incluso llega a desesperar porque las cosas no salen y el rival se mete muy atrás. Sin duda que el Atlético va a estar ahí, tiene la experiencia, lo ha visto muy cerca. Podrían repetir, pero es complicado».

En esa idea hubo más rivales que destacan el momento, quizá irrepetible, que vive el Atlético. Oliver Kahn, legendario meta del Bayern y de la selección alemana, lo dijo bien claro durante la retransmisión de la ZDF. «El mundo entero tiene que quitarse el sombrero ante Simeone», ponderando que desde 2012 haya formado un bloque imponente con el que ha ganado cinco títulos y disputado dos finales de la Champions. Por el momento, Cholo ha conseguido renovar la ilusión de todos los atléticos, que en este lustro sufren, disfrutan y sueñan sin ponerse límites.

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