John Terry, el capitán incombustible

Ficha por un año con el Aston Villa, al que llega libre, después de haber llevado el brazalete del Chelsea durante quince temporadas

ENRIQUE ECHAVARREN

John Terry se resiste a colgar las botas a sus 36 años. El eterno capitán del Chelsea se ha comprometido por una temporada con el Aston Villa de la Championship inglesa, el equivalente a Segunda División, una vez concluido su contrato con el club londinense. Durante quince años, Terry ha portado el brazalete de capitán en Stamford Bridge y es una de las leyendas del fútbol británico.

«Estoy muy feliz de unirme al Aston Villa, es un club al que admiro desde hace muchos años. Tienen unas instalaciones fantásticas en Bodymoor Heath y Villa Park es uno de los estadios más fantásticos del país», explicó el excapitán de la selección inglesa, que defendió la camiseta de los ‘pross’ en 78 ocasiones.

Dio por concluida su etapa en el Chelsea al finalizar esta temporada, con el título de Liga en el bolsillo y tras 22 años ligado al club de Londres. En su palmarés figuran una Copa de Europa (2012), cinco Ligas (2005, 2006, 2010, 2015 y 2016) y cuatro Copas (2007, 2009, 2010, 2012). Había recibido ofertas del Bournemouth, Galatasaray, West Bromwich y Swansea, pero se decantó finalmente por el histórico club de Birmingham, campeón de Europa en 1982. Podría cobrar 60.000 libras por semana.

La razón por la que decidió fichar por el Aston Villa fue un encuentro con el actual entrenador de los ‘villanos’, Steve Bruce, en un campo de golf de Portugal. «Hablé con él en verano y me decidí por la forma en que me trató personalmente». Terry quería seguir en Inglaterra y, al fichar por el Aston Villa, no tendrá que enfrentarse al Chelsea, equipo al que llegó en la temporada 1997/98 procedente de la cantera del West Ham United y donde ha desarrollado toda su carrera tras una breve cesión Nottingham Forest hace 17 años.

Nació en la localidad londinense de Barking el 7 de diciembre de 1980 y tiene dos gemelos, Georgie John y Summer Rose, fruto de su matrimonio con Toni Poole en 2007. Su hermano mayor, Paul, también es futbolista y milita en el Thurrock. Fue seguidor del Manchester United en su niñez antes de ingresar en la Academia del West Ham, en Arcadi, donde coincidió con grandes futbolistas como Sol Campbell, Jermain Defoe, Bobby Zamora, Ledley King y Jlloyd Samuel. Jugaba de centrocampista en los juveniles de los ‘hammers’ hasta que entró con catorce años en la cantera del Chelsea. Fue primero centrocampista defensivo antes que central. Debutó con el primer equipo del Chelsea el 28 de octubre de 1998, precisamente contra el Aston Villa y la pasada temporada solo disputó quince partidos, uno de ellos con el filial.

Tatuaje en la nalga

Su llegada a Birmingham, donde no es muy querido, también ha tenido daños colaterales entre los aficionados locales. Guy Higgins, seguidor del Aston Villa, se apostó en Twitter que Terry jamás ficharía por su equipo «ni en un millón de años». Tan seguro estaba que llegó a afirmar que se tatuaría el nombre del futbolista si acababa defendiendo el escudo de los ‘villanos’. «Si JT firma por el Villa, me tatuaré su nombre en el culo», escribió acompañando el mensaje con el hashtag #Neverhappening –nunca va a suceder–. Higgins ha cumplido su palabra y ha acabado por tatuarse el nombre de John Terry en el trasero junto a la frase «capitán líder villano» y las siglas de un mensaje ofensivo dedicado a los seguidores del Chelsea.

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