Mundial sub-17 | Final

Foden, tras los pasos de Cesc y Kroos

Foden, Balón de Oro del Mundial sub-17, durante la final ante España. /Piyal Adhikary (Efe)
Foden, Balón de Oro del Mundial sub-17, durante la final ante España. / Piyal Adhikary (Efe)

Ser el mejor jugador del Mundial sub-17 asegura un gran contrato profesional pero no un futuro en la élite

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKOMadrid

Aunque destacar a una edad temprana no garantiza poder disfrutar luego como un millonario en el fútbol de élite, a los jóvenes valores sí les favorece el hecho de que los procesos de aprendizaje, formación, desarrollo y profesionalismo se acorten cada vez más. Con el mercado disparado, clubes, representantes y ‘scouters’ o cazatalentos buscan en mundiales y europeos de categorías inferiores perlas para adquirir a bajo coste antes que la competencia y hacer después pingües negocios.

Si se repasan los últimos Campeonatos del Mundo sub-17, hay razones para poder pensar que el inglés Foden está llamado a la gloria. Haber sido elegido el Balón de Oro en el escaparate perfecto de la India le debe abrir la puerta para firmar en breve su primer gran contrato. Logrado ese primer objetivo casi por descontado, luego estarán en su rendimiento y en su cabeza, en la forma de asimilar la fama, las claves para progresar adecuadamente o estancarse.

Para Foden, el reto será poder seguir los pasos de estrellas como Cesc Fàbregas o Toni Kroos. Fueron elegidos los mejores jugadores en las ediciones de Corea del Sur 2007 y Finlandia 2003, en las que España fue subcampeona, y años más tarde se coronaron con sus combinados absolutos. El catalán se exhibió al marcar cinco goles en el certamen en el que la selección de Juan Santisteban perdió la final ante Brasil (1-0). Fijo para Luis Aragonés y Vicente del Bosque, Cesc ganaría luego con la mejor España de la historia las Eurocopas de 2008 y 2012 y el Mundial de Sudáfrica 2010. Guiado por Arséne Wenger en el Arsenal, se convirtió en uno de los mejores centrocampistas del momento y regresó al Barça, club en el que sus excelentes números no encontraron el respaldo unánime de crítica y afición. Volvió a la Premier League al fichar por el Chelsea, donde cuajó sólo una notable primera campaña. Con Antonio Conte busca recuperar protagonismo.

El alemán Toni Kroos fue el mejor en el Mundial sub-17 de hace 13 años, donde España cayó en la final ante Nigeria por penaltis y los germanos acabaron terceros al superar a Ghana en la final de consolación. Producto con el sello de calidad del Bayern, Kroos destacaba tanto que debutó con sólo 17 años de mediapunta con el gran club bávaro. Posteriormente, Pep Guardiola y Carlo Ancelotti retrasaron su posición para convertirle en el eje del Bayern, del Real Madrid y de la Mannschaft. Su excelente golpeo y desplazamiento de balón tanto le convierten en uno de los mejores medios del momento. Fiabilidad cien por cien alemana. Con la absoluta es indiscutible para Joachim Löw. Ha sido semifinalista en los dos últimos Europeos, campeón en el pasado Mundial de Brasil y tercero en el de 2010.

El nigeriano Kelechi Nwakali, potente mediocentro físico con llegada, ideal para el estilo de la Premier, ganó el Mundial sub-17 en la pasada edición de Chile 2015 y fue elegido Balón de Oro de la FIFA. Wenger volvió a estar listo y lo firmó meses después para la academia de los ‘gunners’. Sorprendió su primera cesión al Maastricht, de la segunda división holandesa, aunque esa escuela siempre es positiva para crecer por su alto ritmo y el juego de ida y vuelta. Este curso actúa a préstamo en el Venlo, ya en la Eredivisie, pero no ha terminado de explotar.

Mejor le han ido las cosas a su compatriota Ieanacho, internacional absoluto que va para delantero grande. Campeón del mundo sub-17 en 2013, fue reconocido jugador más valioso del torneo por sus seis goles en siete partidos y la Confederación Africana le concedió, además, el premio al mejor futbolista joven del continente. El éxito internacional le puso en el punto de mira de clubes europeos. En diciembre de 2013 ya había viajado a Inglaterra para negociar su fichaje con el Manchester City, que de acuerdo al reglamento FIFA no podría completarse hasta que cumpliese 18 años. El traspaso se valoró en casi 400.000 euros. Ascendió al primer equipo hace tres temporadas y evolucionó en los ‘citizens’ superando la competencia de Dzeko y Bony hasta ser el suplente del Kun Agüero. Fue capaz de marcar 20 goles con sólo 20 años y el pasado verano fichó por el Leicester City, vigente campeón de Inglaterra.

Antes que ellos, poco recorrido en la élite tuvieron el mexicano Julio Gómez, que fue de cesión en cesión en equipos de medio pelo sin lograr demostrar que no fue flor de un día su hermosa historia en la final del Mundial sub-17 de 2011, donde marcó dos goles a Alemania, el de la victoria con una espectacular chilena. De ‘Niño Maravilla’, tal y como fue apodado este menudo centrocampista, la perla de Pachuca se quedó en un futbolista discreto. Algo mejor le fue a Sani Emmanuel, nigeriano criado en Suecia y fichado por la Lazio tras demostrar una capacidad goleadora enorme en el Mundial sub-17 de 2009. No se adaptó bien al calcio y en 2012 comenzaron una serie de cesiones hasta su rescisión de contrato en 2014. Tras marcharse a Israel, regresó a Suecia.

Sinama, sin gol

El brasileño Anderson fue subcampeón del mundo sub-17 en 2005, donde su país fue subcampeón por detrás de México. Elegido Balón de Oro en ese campeonato, Sir Alex Ferguson se adelantó a todos para fichar por 25 millones a este mediopunta con talento, rapidez, regate y gol. Así lo demostró en Brasil, ya que en el United aportó más bien poco y nunca jugó con regularidad. Pero el ‘gordito’ ganó una Premier y la Liga de Campeones en la temporada 07-08.

Ser destacado como el mejor por la FIFA entre los juveniles en 2001 le valió al delantero francés Sinama-Pongolle, forjado en la cantera del Le Havre, conocer la academia del Liverpool. Apenas llegó a jugar 57 partidos con el primer equipo de Anfield antes de iniciar un camino decadente, aunque repuntó en Huelva y fue fichado por el Atlético. Pasó con más pena que gloria por el Calderón y jugó poco al ser el recambio de Forlán y Agüero, dos puntas extraordinarios.

Mención especial para Landon Donovan, el mejor en el Mundial sub-17 celebrado en Nueva Zelanda en 1999, donde marcó tres goles para una selección de Estados Unidos que terminó cuarta. Junto a Clint Dempsey, quizá se trata del jugador más importante en la historia del ‘soccer’, ya que debutó en 2000 con la absoluta, disputó 157 partidos y marcó 57 goles a pesar de alternar el puesto de delantero con el de centrocampista. Figura emblemática de Los Ángeles Galaxy e imagen del crecimiento americano.

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