Octavos | vuelta

Silbidos y luces reivindicativas en la peor entrada del Bernabéu

Los jugadores del Numancia aplauden a sus aficionados tras el partido./EFE
Los jugadores del Numancia aplauden a sus aficionados tras el partido. / EFE

El Numancia sacó los colores a un endeble Real Madrid en la recta final del partido y rozó el triunfo ante un estadio decepcionado con los suyos

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Zinedine Zidane solventó con muchísimas dudas el primero de los juicio que tiene consecutivos en el Santiago Bernabéu. El 0-3 de la ida en Soria y el frío invernal de Madrid, convirtió el duelo de vuelta en Chamartín en un evento poco apetecible para el espectador. El típico incondicional blanco, muchos seguidores sorianos que querían conocer el coliseo madridista y algunos turistas que pudieron hacerse con los tickets disponibles en taquilla.

La mezcla de todos esos condicionantes hizo que se registrara la peor entrada de la campaña: 37.553 personas. Sorprendió que hubiera tímidos pitos al ser citados por megafonía el nombre de los futbolistas y también al ser nombrado, por último, Zinedine Zidane.

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El Numancia se sintió por momentos en casa, ya algo más de 2.000 seguidores del Numancia estuvieron en el campo. Al margen de las entradas mandadas por el club blanco (1.500), muchos se movilizaron por su cuenta con su coche particular desde otros lugares cercanos a la capital. Después de la histórica movilización a Barcelona tras el 2-2 de la ida en la Copa del Rey de 1996 (10.000 rojillos) el duelo contra los blancos quedará en el recuerdo como uno de los mayores desplazamientos de la afición soriana de los últimos años. Además terminó con empate.

Lucas, golpea el balón y al fondo se ven los aficionados con sus móviles encendidos
Lucas, golpea el balón y al fondo se ven los aficionados con sus móviles encendidos / EFE

Además, se dejaron notar no sólo con sus cánticos (que era los más escuchados) sino porque en el minuto 8 de encuentro muchos de los presentes encendieron la linterna del móvil y durante un minuto gritaron 'Soria Ya', el mensaje con el que desde 2001 reclaman visibilidad y soluciones a la deficiencias para un zona de España cada vez más deshabitada.

Una defensa preocupante

En el césped sólo las ganas y el acierto de Lucas Vázquez, que logró su primer doblete después de 109 partidos como madridista, animaron un poco a la hinchada local, que también se animó al ver la entrada en el campo de Isco, uno de los ídolos de la afición. Guillermo marcó el 1-1 y tuvo otro de tacón, después de que Nacho - el rojillo- hubiese confirmado que la defensa madridista es un 'gruyere' y Kiko Casilla le hubiese frenado sus intentos.

Zidane, serio tras el segundo gol de Guillermo
Zidane, serio tras el segundo gol de Guillermo / EFE

En los últimos quince minutos Zizou dejó boquiabiertos a todos al quitar a Borja Mayoral para meter a Casemiro. Fue su particular manera de intentar cerrar el partido, de que no hubiese contras pero tampoco lo consiguió. La afición se puso nerviosa al ver las ocasiones visitantes y algún pase defectuoso, por lo que volvieron los pitos.

En un centro desde el costado de Saúl, igual de mal defendido por Achraf en la segunda mitad que lo había hecho Carvajal, Guillermo se adelantó a Nacho - el madridista- y cabeceó cruzado de manera imposible para Casilla. «Sí se puede», cantó de nuevo la grada visitante y volvieron los silbidos por parte de los pocos hinchas blancos.

Hubo momentos de desconcierto locales aunque la clasificación permitirá ganar confianza de cara al futuro al cuadro merengue. Habrá que ver lo que le depara el sorteo del viernes. No sólo la entidad del rival viendo el mal momento deportivo (Fuenlabrada y Numancia empataron y quizá merecieron más ya que los penaltis les penalizaron en exceso), sino porque de jugar la ida de cuartos en casa provocaría que el Real Madrid dispute de manera consecutiva otros tres partidos consecutivos en casa. Cuatro juicios demasiado seguidos.

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