Diario Vasco

fútbol

David Moyes no levanta cabeza

David Moyes como entrenador del Sunderland en la presente campaña.
David Moyes como entrenador del Sunderland en la presente campaña. / Reuters
  • Desde que dejara el Everton después de once temporadas, acumula fiasco tras fiasco en los clubes por los que ha firmado. Su Sunderland es último, con dos puntos de 30 posibles

Permanecer once años en el banquillo de un equipo de la primera división inglesa no está al alcance de muchos. David Moyes es uno de esos pocos entrenadores que logra calar en el seno de un club, de un vestuario y de una afición. Llegó al Everton en marzo de 2002, siendo capaz de salvar a un conjunto que parecía abocado al descenso y aupándolo a la sexta posición de la tabla al año siguiente. Se ganó la confianza de la directiva y logró alejar al equipo de las posiciones bajas para hacerle pelear por Europa de manera habitual. Sin embargo, no supo llenar el hueco dejado por Alex Ferguson en el Manchester United, nunca llegó a adaptarse a la Real Sociedad y, este año, acaba de cuajar el peor arranque liguero de la historia del Sunderland. Desde que dejó Liverpool, Moyes no levanta cabeza.

El técnico escocés no llegó a levantar ningún título con el Everton, pero convirtió al club en uno de los más fiables y regulares del campeonato. Logró afianzarse en uno de los históricos de la Premier y fue nombrado hasta en tres ocasiones mejor entrenador del año del fútbol inglés. Sólo un técnico ha ganado más veces este galardón que Moyes: Sir Alex Ferguson, el que fuera eterno entrenador del Manchester United. Fue precisamente Ferguson quien designo a David Moyes como su sucesor en el banquillo de los 'red devils' tras su salida al término de la 2012-2013.

El reto era grande, y Moyes demostró que los zapatos que dejaba 'Fergie' en Old Trafford le venían muy grandes. Discutido tanto dentro como fuera del vestuario, no supo dotar a su equipo de un estilo y los malos resultados se fueron acumulando, hasta el punto de ver como los puestos europeos quedaban cada vez más lejos. Fue sustituido a finales de abril por Ryan Giggs, en un intento por enderezar el rumbo a falta de tres jornadas. Finalmente, y por primera vez desde 1990, el United no se clasificó para competiciones europeas.

Y entonces llegó la Real. El 10 de noviembre de 2014, el equipo txuri-urdin anunciaba la contratación de David Moyes, después de haber destituido a Jagoba Arrasate. En su presentación como entrenador blanquiazul, Moyes dejó clara cuál era su intención como responsable del primer equipo: «Espero que mi equipo transmita emoción en el campo y divierta con su juego, pero, por encima de todo eso, lo que quiero es ganar».

El 9 de noviembre del año siguiente, Moyes fue despedido sin haber conseguido ni el primero, ni el segundo, ni el tercero de los objetivos que expuso a su llegada a Donostia. Se fue de la Real dejando al equipo exactamente en la misma situación que se encontró cuando firmó, con nueve puntos en once partidos de Liga. No se hizo ni al club ni a la ciudad y se acabó marchando sin llegar a entenderse con los jugadores.

Se conocen muy pocos entrenadores británicos que, en los últimos años, hayan triunfado fuera de las islas. Moyes no fue uno de ellos. Quizás por ello decidiese firmar por el Sunderland el pasado mes de julio, en un intento por volver a demostrar su capacidad de liderazgo en un entorno futbolístico que le era familiar.

El Sunderland se había salvado del descenso por poco la pasada campaña, y recurrió a Moyes ante la marcha de Sam Allardyce, al que ficharon en octubre y logró la permanencia del club, al banquillo de la Selección Inglesa. Se trataba de una buena oportunidad para el ex de United y Real Sociedad: un club que lo había pasado mal la temporada pasada y con potencial para hacer un buen año.

Situación crítica

Diez jornadas después del arranque liguero, la situación de David Moyes en el Sunderland es crítica. El equipo ha cuajado el peor arranque liguero de su historia. Es último, con dos puntos de 30 posibles. Es el combinado que menos goles marca (7) y el segundo que más encaja (20, solo superado por el Hull CIity con 23) de lo que llevamos de Premier. Es el segundo equipo que menos veces dispara a puerta y el segundo que menos pases hace. Su media de posesión es la tercera más baja de la liga: 42%.

Moyes tampoco se salva de la polémica. Recientemente ha sido acusado de mala conducta por la Federación Inglesa de Fútbol. El escocés fue expulsado durante la derrota ante el Southhampton de la semana pasada, en el que su equipo fue eliminado de la Copa de la Liga. Según el acta, el escocés usó lenguaje ofensivo y palabras agresivas hacia el árbitro, lo que le valió la tarjeta roja y las consiguientes críticas de la federación. Además, Moyes ha sido noticia en los últimos días por criticar el nivel de su plantilla. Tras caer 2-3 en Liga ante el Crystal Palace, el de Glasgow afirmó: «Necesitamos buenos jugadores y por el momento no contamos con un número suficiente de ellos. Debemos conseguir hacer un mejor equipo para obtener mejores resultados, es tan simple como eso».

No corren buenos tiempos para el bueno de David. A falta de aclarar su futuro al frente del banquillo de los 'black cats', la reputación del entrenador escocés pasa por horas muy bajas. Son varios años cuajando fracaso tras fracaso. Fiascos que hacen olvidar al gran público que hubo un día en el que Moyes era uno de los grandes referentes del fútbol inglés.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate