Diario Vasco

DIVISIÓN DE HONOR REGIONAL

Un partido de los que hacen afición

Emocionante. Ostadar y Anaitasuna jugaron un entretenido encuentro.
Emocionante. Ostadar y Anaitasuna jugaron un entretenido encuentro. / A. SISTIAGA
  • El Ostadar estuvo a punto de empatar al Anaitasuna con un penalti que Xuban detuvo en el minuto 89

El partido de este sábado en Michelin fue de los que hacen afición, con dos equipos que regalaron al espectador goles y emoción, además de buen fútbol. Un contendiente, el Ostadar, lleva tiempo destacando por sus atractivas propuestas, aunque en este inicio no le estén acompañando los resultados. Su rival, el Anaitasuna, es un equipo que parece llamado a pelear de nuevo por el ascenso a Tercera. Argumentos tiene para ello.

El encuentro, de un ritmo muy alto, empezó con una ocasión para los azkoitiarras en el primer minuto, cuando un disparo cruzado de Aramendi se fue por poco. El ritmo siguió creciendo hasta que tras sendas ocasiones de Mikel Arzalluz y Markel, Ander Arabaolaza, que sigue pletórico, hizo el primer gol en el minuto 17.

La réplica por parte local no tardó en llegar en una bonita acción, pero fue Aitor Zulaika quien, en el minuto 34, colocó el balón en la escuadra rival. Cuatro minutos después, el gol de Ruiz metía de nuevo a los de Lasarte-Oria en el partido.

Tras el descanso, el Ostadar tuvo más balón que en la primera mitad, aunque las ocasiones eran igual de buenas para ambos equipos. En el minuto 70, un gol de Iñigo Arzalluz desde los once metros parecía poner fin a la emoción.

Final frenético

Nada más alejado a la realidad. El Ostadar volvió a ver puerta por medio de Gorka Brit ocho minutos después y, a partir de entonces, no dudó en buscar sin ningún reparo la meta de Xuban.

Los acercamientos, con alguna ocasión clara incluida, se sucedían para los locales, hasta que en el minuto 89 el colegiado decretó una pena máxima a favor del Ostadar. Ahí surgió la enorme figura de Xuban, que atajó el penalti lanzado por el incombustible Brit para alegría de los azkoitiarras.

En la última jugada del partido, con el Ostadar volcado buscando un agónico empate Ander Pastrián aprovechó un pase de la muerte de Iñigo Arzalluz para hacer el cuarto gol y dejar a loslasartearras con la miel en los labios.