Wiggins cree que «habría tenido más derechos si fuera un asesino»

O.O.G. SAN SEBASTIÁN.

Brad Wiggins se siente menos Sir y más proscrito en su país. El británico salió ayer al paso del informe de 52 folios en el que el Comité Digital, de Cultura, Medios y Deportes de la Cámara de los Comunes señaló el lunes que el equipo Sky traspasó la «línea ética» al utilizar medicamentos para mejorar el rendimiento de sus ciclistas y no solo para un tratamiento con fin médico. «Ya me han juzgado», afirmó el primer británico en ganar el Tour de Francia (2012).

«Habría tenido más derechos si hubiera asesinado a alguien que en este proceso. No entiendo cuál es la motivación de todo esto», señaló Wiggins en una entrevista en la BBC. En septiembre de 2016, el grupo de hackers ruso Fancy Bears reveló que el inglés había obtenido varias TUE (AUT, autorización de uso terapéutico) para la utilización del corticosteroide triamcinolona con miras a los Tours de 2011 y 2012 y el Giro de Italia de 2013. «Estaba bajo tratamiento médico, y todo esto se ha formado en torno a un rumor. No ha habido nada que lo sustente y ahora la víctima soy yo», agregó.

El pentacampeón olímpico sostuvo «al 100%» no haber «hecho trampas». Admitió el uso de ese «antiinflamatorio» para prevenir sus ataques de asma que «empeoraban en la temporada de polen», especialmente «en junio y julio». Refutó «absolutamente» haberse inyectado triamcinolona al menos nueve veces en cuatro años tal como recoge el informe parlamentario, pero asumió que sin medicarse no habría ganado el Tour 2012. «Tuve un ataque de asma, así que no. Probablemente, no». Al mismo tiempo precisó que la citada sustancia no le permitió «incrementar» su rendimiento. «Estas acusaciones no se sustentan», concluyó.

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