Las victorias no están baratas

Los dos únicos campeones del mundo se jugaron la victoria en la crono por equipos inaugural y ayer se impuso el poderío táctico y físico de un transatlántico como el Quick Step

IÑAKI IZQUIERDO

Si algo ha demostrado el inicio de esta Vuelta que hasta ahora ha seguido el trazado de la vía Domitia, la calzada romana que unía los Alpes con los Pirineos, es que las victorias no van a estar baratas. Los dos únicos campeones del mundo se jugaron la victoria en la crono por equipos inaugural y ayer se impuso el poderío táctico y físico de un transatlántico como el Quick Step. Hoy la carrera llega a Andorra. Malos tiempos para los modestos.

La participación en esta Vuelta es excepcional y solo hay dos vacíos. En la lucha por la general están todos los que podían estar, menos Tom Dumoulin. El resto de bajas son los que doblaron Giro y Tour y los lesionados. No falta nadie más. Sí existe una ausencia clara de sprinters. Para verla, basta con coger la clasificación de la clásica de Hamburgo de ayer: Démare, Groenewegen, Kristoff, Greipel, Stuyven, Bouhanni... También faltan Kittel y Gaviria, más el lesionado Cavendish y Peter Sagan, quizá la guinda que le faltaría a la Vuelta. Con el campeón del mundo en liza el cartel sería poco menos que insuperable.

Para el gusto mayoritario, que se enfoca a las clasificaciones generales, el menú es de auténtico lujo con la única ausencia del citado Dumoulin. Se avecina una carrera de máximo nivel, en lo que se espera como un Froome contra todos más que interesante.

Mientras llegan esos días, en cambio, hay hueco para otra clase de ciclismo de altísimo nivel. Por ejemplo, el que se vio en la etapa de ayer, con un final espectacular a cargo del Quick Step. Hoy toca cambio de registro y más ciclismo del bueno.

Fotos

Vídeos