Ciclismo | Vuelta a España

El lado imaginativo de Froome

Warren Barguil, Simon Yates, Vincenzo Nibali, Adam Yates, Chris Froome, Esteban Chaves y Romain Bardet, ayer en las Arenas de Nimes. / EFE
Warren Barguil, Simon Yates, Vincenzo Nibali, Adam Yates, Chris Froome, Esteban Chaves y Romain Bardet, ayer en las Arenas de Nimes. / EFE

El británico volverá a lidiar con un trazado lleno de matices, que hasta ahora se le ha resistido. El líder del Sky es el favorito para la Vuelta a España en la que se enfrenta desde hoy a viejos conocidos como Nibali, Aru, Bardet y un Contador que se retira

IÑAKI IZQUIERDO SAN SEBASTIÁN.

Después de una victoria matemática en el Tour, Chris Froome (Sky) vuelve a vestirse con su traje más imaginativo, informal y colorido para perseguir un triunfo que siempre se le escapa en la Vuelta a España, que comienza esta tarde en Nimes (Francia) con una contrarreloj por equipos. Bajo su imagen de autómata mecánico infalible, que aplica con rigor en Francia, Froome lleva años demostrando que también tiene un lado creativo y juguetón, que reserva para la Vuelta, una vez metido otro Tour en el zurrón. Le gusta luchar en territorio enemigo y con las armas de sus rivales.

Ese Froome alternativo no ha conseguido ganar en Madrid, pero ha levantado el prestigio de la Vuelta. Conoce lo que tiene por delante, porque esta edición mantiene sus características de los últimos años, esas etapas inciertas, complicadas para un equipo basado en el ciclismo-control como el Sky. Los 40 kilómetros de la contrarreloj entre el circuito navarro de Los Arcos y Logroño -unidos a los 13,7 de la crono por escuadras de hoy en Nimes- parecen un caramelo para Froome. En condiciones normales, deberían de bastarle para reventar la carrera y correr a la defensiva, pero el año pasado el esquema fue casi idéntico (27 de crono por equipos y 37 individuales) y perdió ante Nairo Quintana (Movistar) en una emboscada que preparó Alberto Contador (Trek) camino de Formigal.

Recorrido y rivales conocidos

Froome tiene que ganar esta Vuelta. El británico necesita cubrir una laguna en su palmarés, ser el único hombre importante del Tour (tiene cuatro victorias) que no ha ganado ninguna otra grande. Es un hueco que un ciclista de su talla necesita llenar y esta edición de la ronda española puede ser su gran oportunidad.

Conoce el recorrido y a sus rivales, a los que ha sometido siempre. Ni Vincenzo Nibali (Bahrain) ni Fabio Aru (Astana) ni Romain Bardet (Ag2r) le han derrotado nunca en una grande. Sí lo ha hecho Alberto Contador (Vuelta a España de 2012 y 2014), pero eran otros tiempos. El madrileño, que se retirará del ciclismo al finalizar esta edición, no parece estar en condiciones de poder luchar por el triunfo final, ya que está un escalón por debajo de los cuatro primeros espadas de la carrera. Los dos hermanos Yates, reunidos para la batalla por un Orica que también tiene al colombiano Chaves, pueden erigirse en alternativa.

Desde que Froome se adjudicó su primer Tour en 2013, ha ganado las cuatro rondas francesas que ha terminado y ha sido segundo en las dos Vueltas que ha concluido (tras Contador y Quintana). Su fiabilidad es alta.

La nómina de rivales es la mejor que podía tener. El cartel de la Vuelta a España de 2017 es de auténtico lujo y solo se pueden apuntar las ausencias de quienes ya han doblado Giro y Tour (Quintana y Landa), del ganador en Italia (Tom Dumoulin) y de los lesionados (Valverde, Porte y Jon Izagirre).

Con dos favoritos claros como Froome y Nibali, ambos consagrados, se abre una oportunidad magnífica a los jóvenes para desafiar el poder establecido. Con Aru y Bardet aún jóvenes pero ya muy consolidados, el aficionado está deseando ver a chavales como Enric Mas, David de la Cruz (Quick Step) o Rubén Fernández y Marc Soler (Movistar), entre otros.

Nueve finales en alto

La Vuelta mantiene su diseño de los últimos años, con nueve finales en alto, incluida la llegada al Angliru en la penúltima etapa. La primera jornada de montaña será el lunes, en Andorra, y la primera llegada en alto, en la quinta etapa, en la Ermita de Santa Lucía. El fin de semana del 26 y 27, doble meta en subida en Xorret de Catí y Cumbre del Sol.

Pero el verdadero contacto con la montaña llegará en el tercer fin de semana de carrera, ya en Andalucía, con el tríptico Calar Alto, La Pandera y Sierra Nevada.

Si después de un traslado de 800 kilómetros hasta Los Arcos (Navarra), Chris Froome deja la carrera viva en la crono de 40 kilómetros, aún quedará el postre de la montaña de la cornisa cantábrica, con las etapas cántabras (Los Machucos y Santo Toribio de Liébana) y asturianas (Angliru) para rematar la faena.

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