Chris Froome da positivo en un control antidopaje en la Vuelta a España

Froome, en el podio de la Vuelta a España 2017 / Reuters

El ganador de la ronda superó los límites permitidos de salbutamol por el uso de ventolín para el asma

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Chris Froome (Sky) se juega su reputación y su carrera en la batalla que libra desde hace unas semanas para intentar explicar a la Unión Ciclista Internacional y la Agencia Mundial Antidopaje por qué superó los límites permitidos de salbutamol (el principio activo del ventolín para el asma) en el control antidopaje de orina que pasó al término de la etapa 20 de la pasada Vuelta a España, como hacía cada día de forma rutinaria por ser el líder de la carrera. El resultado fue positivo y el británico se expone a una sanción que acarrearía la descalificación de la ronda española, que ganó, y, presumiblemente, una suspensión a partir de esa fecha por una duración indeterminada.

Según una investigación de The Guardian y Le Monde, desvelada este miércoles a primera hora, Froome habría duplicado la tasa de salbutamol autorizada por la AMA, mil nanogramos por mililitro. El ventolín está autorizado para su uso terapéutico bajo prescripción médica para tratar casos de asma. Que Froome utilizaba este medicamento desde hace tiempo era público y notorio, pero hasta ahora nunca había tenido ningún problema.

Sin embargo, el británico, que además de la Vuelta ha ganado su cuarto Tour de Francia este año, superó tras la etapa de Santo Toribio de Liébana la tasa permitida y ahora se encuentra enfrascado en una batalla legal y científica para tratar de probar su inocencia. Froome tuvo conocimiento del positivo el 20 de septiembre, antes de la contrarreloj individual de los campeonatos del mundo, pese a lo que fue autorizado a competir. Logró la medalla de bronce tras Tom Dumoulin y Primoz Roglic.

La UCI, en boca de su nuevo presidente, el francés David Lappartient, ha reconocido que conocía el caso, el primer gran problema de su mandato. Pese a ello, el positivo no se ha hecho público hasta este miércoles, lo que da idea de la complejidad del caso. El ventolín se usa para dilatar los bronquios y se autoriza su uso por inhalación, aunque no por vía oral. Cabe imaginar que la defensa de Froome girara en torno a negar su uso ilegal y a demostrar los motivos por los que ese producto se concentró en su organismo y dio esos resultados anormales.

Si Froome no logra demostrar su inocencia o cualquier irregularidad que anule el positivo, se expone a una severa sanción. Un precedente conocido por salbutamol fue el del sprinter italiano Alessandro Petacchi en 2007, que acabó con una suspensión de un año y la anulación de sus cinco victorias de etapa en el Giro de aquel año, o el más reciente de Diego Ulissi. Por el contrario, también hay en el pasado diferentes casos de problemas con el uso del ventolín que no acabaron en sanción.

«Seguí los consejos médicos»

Chris Froome ofrece su versión de los hechos en las páginas de The Guardian. “Es sabido que tengo asma y conozco exactamente las reglas. Utilizo un inhalador para combatir los síntomas, siempre dentro de los límites permitidos y sé con total certeza que cada día que estoy de líder voy a ser sometido a un control”.

El ganador en Madrid, de 32 años, explica que “mi asma empeoró en la Vuelta, así que seguí los consejos del médico para aumentar mi dosis de salbutamol. Como siempre, adopté máximas precauciones para asegurarme de que no utilizaba más de la dosis permitida”.

Y asegura que quiere colaborar con las autoridades . “Me tomo mi posición de liderazgo en mi deporte muy seriamente. La UCI actúa de forma absolutamente correcta analizando los resultados de los análisis y, de la mano con el equipo, aportaré toda la información que se me requiera”.

Froome también se ha pronunciado en redes sociales y ha agradecido las muestras de apoyo que ha recibido. "Gracias por todos los mensajes de apoyo. Estoy seguro de que llegaremos al fondo de este asunto. Lamentablemente no puedo compartir más información de la que tengo hasta que se complete la investigación", dijo el ciclista en su cuenta de Twitter.

Froome no está sancionado en este momento, dado que al ser un producto autorizado en determinadas dosis con prescripción médica no acarrea una suspensión inmediata sino que se debe demostrar que se hizo un uso ilegítimo. Antes de conocerse el caso, aunque él sí había sido informado, Froome anunció su decisión de correr el Giro y el Tour en 2018.

«Prudencia» en la Vuelta y el Giro

«La postura es de prudencia» tras el comunicado de la Unión Ciclista Internacional dando cuenta del positivo de Froome, dijeron fuentes de la Vuelta, señalando que aún no han recibido ninguna comunicación oficial. Los organización de la Vuelta no tiene previsto hacer declaraciones por el momento sobre el asunto, a la espera de recibir mayor información y que todo se aclare.

Por su parte, el Giro, que el próximo año celebra su 101 edición, mostró también cautela, mientras se aclara si el positivo de Froome implica o no sanción.

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