Nieves en Julio

Análisis

Subes el Télégraphe, bajas cuatro kilómetros y te encuentras un cartel: el Galibier, a 18 kilómetros. Se te cae el alma a los pies. Lo subí entre paredes blancas

TXOMIN PERURENA

Quedan los Alpes con dos cimas míticas que sobresalen por encima del resto: Galibier e Izoard. No guardo recuerdos del segundo, pero sí del primero. Subí los doce kilómetros del Télégraphe, ya de por sí interminables. Coroné para iniciar un descenso de tres o cuatro kilómetros y de repente me enconté un cartel: el Galibier, a 18 kilómetros. En lugar de alzar la vista para encontrar la cima, la escondí para no ver lo que faltaba. Se te cae el alma a los pies. También recuerdo haber encontrado el Galibier con paredes de nieve a los costados en pleno mes de julio, rascarlas con el bidón para recogerla y que se derritiera. Son puertos incomparables, enormes. En el Galibier solventó Eddy Merckx, precisamente en la etapa siguiente a una jornada de descanso, el Tour en el que Raymond Poulidor le presentó más batalla. No hay que descuidarse los días de descanso. Soy partidario de mantener los hábitos horarios y de salir a pedalear, al menos un rato. Aunque tengas un apetito voraz, es preferible ahorrarse la comida del mediodía, la que no haces durante la carrera. No hay que atiborrarse de alimentos porque se corre riesgo de pagarlo al día siguiente. Ya como director, he tenido que ponerme serio con algún corredor que no quería ir en bicicleta a la línea de salida, algo que recomendaba cuando nuestro hotel estaba a quince kilómetros o menos del punto de partida. Sean Kelly era un ejemplo desde ese punto de vista. Cuando le dirigí en el Festina, el irlandés cogía de las orejas a sus compañeros tras acabar las etapas de la Tirreno-Adriático para recorrer más kilómetros en bicicleta. Quería que todos prepararan a fondo la Milán-San Remo. Ganó aquella edición.

Veo mayor valor al maillot verde que al de la montaña

Todos estamos pendientes de la clasificación general y de la pugna por el maillot amarillo. Froome estuvo contra las cuerdas el domingo por culpa de la avería. Menos mal que Landa maniobró con acierto. Aunque el líder del Sky es el más fuerte en el tú a tú, en carrera intervienen otros elementos. Pero hay otra lucha a la que presto atención, la del maillot verde. Kittel lleva una amplia ventaja sobre Matthews, pero quedan muchos puntos en juego y el australiano llega a un terreno favorable a sus intereses y a sus características, similares a las de Sagan si bien carece de la espectacularidad del eslovaco. En mi opinión, el maillot verde es el más importante después del amarillo, por encima del de la montaña.

Zubeldia, adiós a un ciclista más positivo que espectacular

A mí me sobró el último año de profesional. ¿Quién soy yo para aconsejar nada a nadie? Haimar Zubeldia ha elegido la Clásica, día señalado y bonito, para su despedida. Ha vivido por y para la bicicleta. Ha terminado cinco veces entre los diez primeros del Tour. Discreto, no ha sido un ciclista espectacular pero sí positivo para el equipo. Le deseo lo mejor en su nueva vida.

Fotos

Vídeos