TOUR FRANCIA

La caravana pasa, los beneficios quedan

LCL patrocina el maillot amarillo.
LCL patrocina el maillot amarillo. / LETOUR

Patrocinar el maillot amarillo cuesta entre siete y diez millones de euros al banco LCLEl desfile que precede a la carrera está compuesto por 170 vehículos y ocupa 12 kilómetros

AFP BERGERAC.

Con más de diez millones de espectadores en las carreteras, el Tour de Francia, uno de los eventos deportivos más difundidos del planeta, es un muy buen negocio para los patrocinadores. Representa una de las mejores campañas publicitarias del mundo. «Hay pocos eventos que lleguen tanto a la gente en Francia. El Tour tiene una imagen de simpatía a ojos de los franceses y, como resultado, una imagen de simpatía hacia los patrocinadores», señala Véronique Georget, directora digital de la cadena óptica Krys, patrocinadora del 'maillot' blanco de mejor joven.

Igual que los corredores, los millones de espectadores del Tour llegan al recorrido desde la mañana para ver la caravana publicitaria y sus azafatas montadas en carrozas, que lanzan regalos en un ambiente festivo.

Compuesta de 170 vehículos que se extienden durante 12 kilómetros, distribuye en el conjunto de la carrera un total de 18 millones de objetos (llaveros, camisetas, gorras, salchichones o madalenas) y agrupa a 35 marcas.

Las firmas buscan publicitarse en la caravana y el Tour. Para Skoda, patrocinador checo del maillot verde del mejor sprinter, «la idea es hacer escalar la notoriedad de la marca, que es muy débil en Francia, entre el 1,2% y 1,3% del mercado», indica Marie-Amélie Guillet, responsable de patrocinios y eventos de Skoda France.

En Carrefour, patrocinador del maillot de lunares de mejor escalador, el objetivo no es «la notoriedad» sino «popularizar más la marca, dando una imagen positiva a los millones de espectadores de los bordes de la carretera», se entusiasma Eric Marchyllie, responsable de patrocinio en Francia del número uno de la gran distribución.

En la caravana multicolor caben los bomberos, la gendarmería, el Medef (el empresariado francés) o los sindicatos Force Ouvrière y CGT, que «parecen más simpáticos durante una jornada», afirma irónico Laurent Lachaux, director de márketing de ASO, sociedad organizadora del Tour. La red eléctrica Enedis está presente para «explicar su trabajo».

El resultado también es satisfactorio para las marcas que, incluso en los tiempos oscuros del dopaje, han visto siempre en el Tour un paraíso.

Según Laurent Lachaux, asociarse al maillot amarillo cuesta a LCL entre 7 y 10 millones de euros por año, una inversión jugosa ya que representa ahorrar en publicidad millones de euros si se calcula el tiempo que aparece la marca en minutos de televisión durante la carrera en los 190 países donde el Tour es difundido

«Un buen negocio»

El banco del león, patrocinador del maillot de líder desde hace 30 años, parece haber encontrado un buen negocio. Skoda o Carrefour pagan alrededor de 3,5 millones de euros por año, según ASO. Globalmente, el Tour es por tanto «un buen negocio para las marcas», asegura Laurent Lachaux.

El costo de la presencia de cada marca en la caravana es de 350.000 euros (carrozas, regalos, salarios y alojamiento), aparte de lo que pagan a ASO por estar presentes.

Ese sería el precio de una gran campaña de televisión por una semana para Krys, según Véronique Georget. «Nunca podríamos alcanzar con una campaña de publicidad la cota de simpatía generada por la emoción en el Tour. Aquí estamos de verdad próximos a la gente», juzga Marie-Amélie Guillet, de Skoda.

«Seguro que el niño que se va a pasear todo el verano con la gorra de lunares, va a estar muy contento», afirma Eric Marchyllie, de Carrefour. «Y la cota de amor hacia Carrefour por parte de ese niño va a permitir ciertamente a la gente venir un poco más a visitarnos». Y no solo por amor al ciclismo.

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