Ciclismo | Vuelta al Bidasoa

Juan Pedro López saca músculo en IrriSarri Land

El ganador, Juan Pedro López, felicitado por un compañero. / I. SANCHEZ
El ganador, Juan Pedro López, felicitado por un compañero. / I. SANCHEZ

El zarauztarra Jokin Aranburu es cuarto en la primera etapa de la Vuelta al Bidasoa y el Ampo se coloca líder por equipos

BORJA OLAZABAL IGANTZI.

Durante muchos kilómetros de la etapa un cuarteto metió miedo al pelotón, pero el primer día de la Vuelta al Bidasoa no dio para muchas sorpresas en lo que a la resolución de la jornada se refiere. El pelotón neutralizó a los escapados a trece kilómetros de la meta y la pared de IrriSarri Land calibró la fortaleza de los ciclistas. El que mejor aguantó las rampas fue Juan Pedro López, del Polartec Kometa (el equipo de Contador), que se llevó la victoria de etapa, el maillot amarillo y seis golosos segundos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores.

Una buena colocación antes de afrontar la última dificultad del día parecía vital para ganar la etapa. De hecho, la velocidad en los momentos previos al último puerto provocó una montonera que afectó a varios ciclistas.

En la parte delantera del pelotón, Archibold, de la selección mundial de la UCI, fue el primero en arrancar, pero su decisión resultó precipitada porque las rampas se le hicieron largas. Más listo estuvo el ganador, Juan Pedro López, que aguantó ese primer envite y soltó su demarraje a un kilómetro del final. Se llevó consigo a Tiago Antunes, pero el portugués no aguantó su ritmo. y el andaluz pudo levantar los brazos al cruzar el arco de meta.

El ciclista nacido en Lebrija (Sevilla) no solo consiguió el primer triunfo parcial de la Vuelta al Bidasoa, sino que ha abierto una pequeña brecha de seis segundos en la general que puede resultar vital para el transcurso de la prueba. El año pasado, sin ir más lejos, Sergio Samitier se anotó la victoria final tras echar mano del puestómetro.

López, que venía de ganar este año en el Trofeo Guerrita de la Copa de España, apuntó tras la etapa que «durante casi todo el día la carrera ha ido tranquila, pero en los últimos kilómetros se han notado los nervios. Todo el mundo quería entrar bien colocado a la subida final. En el último kilómetro he tirado sin mirar hacia atrás. Me ha seguido Antunes, pero he podido remacharle y acabar venciendo».

Preguntado por esos seis segundos de renta que ha logrado en la general, no escondió que «el primer día de la Vuelta al Bidasoa suele ser clave para sacar algo de tiempo. Lo he conseguido. Pero también tengo claro que seis segundos no son demasiado tiempo. Me lo van a poner muy difícil para ganar esta ronda. Voy a luchar hasta el final porque todos sabemos que vencer aquí supone un gran trampolín para dar el salto a profesionales».

Gran papel guipuzcoano

Con equipos como el Polartec, el Colpack italiano, el Caja Rural y la selección mundial de la UCI, los bloques y ciclistas guipuzcoanos no lo suelen tener fácil para estar con los mejores. Algunos demostraron ayer que han llegado en un gran estado de forma al Bidasoa.

Jokin Aranburu, zarauztarra del Ampo (líder en la general por equipos), acabó en cuarto lugar y subió al podio para eunfundarse el maillot de primer euskaldun. «Estoy muy contento. No he llegado bien posicionado al final, pero me he visto con fuerza y he podido remontar. He venido a esta carrera para intentar llevarme una etapa. La que más ilusión me haría sería la de Orio porque está al lado de casa. Estos días también trabajaré para subir algún puesto en la general».

Demostró un buen nivel, asimismo, el azpeitiarra Oier Ibarguren (Baqué), que se filtró en la fuga del día y es primero en las metas volantes.

Para hoy queda la segunda etapa, con llegada en Hondarribia y el puerto de Jaizkibel a diez kilómetros de la línea de meta.

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