Ciclismo

Es la hora de «liderar un equipo», dice Mikel Landa

Mikel Landa saluda en la llegada a la Laguna de Neila. / EFE
Mikel Landa saluda en la llegada a la Laguna de Neila. / EFE

Mikel Landa, tercero en la Laguna de Neila, gana con autoridad la Vuelta a Burgos. «En el Giro y en el Tour he demostrado que puedo estar en la pelea de una grande», afirma el escalador de Murgia

LUCA CORSI SAN SEBASTIÁN.

Mikel Landa se toma unas vacaciones tras su victoria en la Vuelta a Burgos, carrera donde da por concluido el tramo de temporada en el que ha encadenado Giro de Italia, Tour de Francia y Clásica de San Sebastián con buenos resultados para él y su equipo, Sky. Es el momento de pensar en el futuro, en un cambio de equipo que parece inevitable y bien podría estar incluso acordado por el de Murgia con Movistar.

Tras adjudicarse la victoria final de la Vuelta a Burgos con un tercer puesto en la Laguna de Neila en la etapa ganada por el colombiano Miguel Ángel López, el de Murgia aseguró que es el momento de «disfrutar» y «pensar en el futuro» en busca de una «oportunidad» para «liderar un equipo».

Mikel Landa reconoce sentirse «muy contento» por haber cumplido el «objetivo» con el que el conjunto británico llegó a Burgos. «Nuestra intención era controlar la carrera y ratificar el liderato», señaló al tiempo que reconocía haber levantado un poco el pie en las últimas rampas de las Lagunas de Neila. «Llevaba a dos rivales conmigo y uno de ellos era ex compañero -en referencia a Miguel Ángel López, con quien coincidió en las filas del Astana en 2015-. ¿Por qué no dejarles la etapa a ellos? No iba a perder los más de 40 segundos que tenía sobre Enric Mas y el minuto respecto a Miguel Ángel López», vencedor de la etapa. De la Cruz, segundo en la general, había quedado descolgado tras el primer arreón del líder.

Sea como fuere, y a pesar de no ganar en Neila, esta edición de la ronda burgalesa ha sido «perfecta» para el alavés, que el primer día se hizo con el liderato por «sorpresa», aprovechando la «inercia del Tour», y en la tercera jornada dio un golpe de autoridad en el Picón Blanco.

«Vine a ganar y he ganado»

Eso sí, Landa considera que la victoria en Burgos no supone una reválida tras quedarse a un segundo del podio del Tour de Francia. «Al Tour fui a trabajar, luego acabé cuarto y bienvenido. Aquí vine a ganar, he ganado y estoy muy satisfecho», ha resumido.

Ahora, tras la conclusión de la Vuelta a Burgos, el corredor alavés se tomará un «pequeño descanso» para encarar a final de año las clásicas de Italia. «Ahora toca disfrutar, pensar y elegir el futuro» en busca de un equipo que le permita ser el líder, insiste. No en vano, «en el Giro y en Tour he demostrado que puedo estar en la pelea de una grande».

Enric Mas (Quick Step), mallorquín de 22 años y debutante en un equipo del World Tour, confirmó su progresión al ser el único corredor capaz de seguir el ritmo de Landa en la ascensión a la Laguna de Neila junto a 'Supermán' López. Ello le permitió acabar segundo en la etapa y adelantar a su compañero de escuadra David de la Cruz en la clasificación general. Mas ha terminado segundo en una confirmación de las expectativas que ha levantado entre los aficionados.

Junto a Marc Soler, está llamado a intentar ocupar -lograrlo es otra historia- el hueco que van a dejar en el pelotón Purito Rodríguez, ya retirado, Alejandro Valverde y Alberto Contador, dos corredores que han entrado ya en la recta final de sus dilatadas carreras.

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