Ciclismo

Froome pone en peligro la regeneración del ciclismo

Froome, en la llegada a Los Machucos. Al día siguiente dio positivo./EFE
Froome, en la llegada a Los Machucos. Al día siguiente dio positivo. / EFE

El británico da positivo con salbutamol en un control de la Vuelta a España y perderá la prueba y será sancionado si no demuestra su inocencia

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Chris Froome (Sky) lucha por su carrera y su reputación y, de paso, por mantener el ciclismo a flote. El británico es la gran estrella internacional del pelotón -junto a Peter Sagan (Bora)- y su positivo por salbutamol en la Vuelta a España es un torpedo a la siempre frágil línea de flotación de este deporte: su credibilidad. Tras los 'años de plomo' del dopaje en la última década del siglo pasado y la primera de éste, el ciclismo parecía haberse encaminado con paso firme hacia la limpieza. Hacia su regeneración. Que el número uno dé positivo pone todo patas arriba.

El corredor británico, de 32 años, se arriesga a perder el triunfo en la Vuelta a España después de dar positivo en el control de orina que pasó de forma automática por ser el líder de la carrera tras la etapa 18, con llegada a Santo Toribio de Liébana, el 7 de septiembre. El resultado de dicho análisis desveló que Froome habría duplicado la tasa de salbutamol autorizada por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). El salbutamol es el principio activo del ventolín, que se utiliza para combatir el asma y que la Unión Ciclista Internacional (UCI) permite vía inhalador sin solicitar una autorización terapéutica hasta mil nanogramos por mililitro. La muestra de Froome contenía dos mil.

Que Froome utilizaba este medicamento desde hace tiempo era público y notorio, pero hasta ahora nunca había tenido ningún problema. Los otros veinte controles antidopaje a los que se sometió en la Vuelta a España dieron resultados negativos. El límite de la dosis se estableció porque el salbutamol, a partir de cierta medida, tiene efecto anabolizante y puede aumentar la masa muscular mientras disminuye la grasa corporal.

«El resultado parece irrefutable pero mejor ser prudentes y esperar» José Luis Terreros (Director de la AEPSAD)

«Es una mala noticia para el ciclismo en general, ahora tendrá que explicarse» Alejandro Valverde (Movistar)

«Extrema prudencia a la espera de que se oficialicen las conclusiones» Vuelta a España Organización

«Me temo que perderá la Vuelta, pero no afectará a la temporada 2018» Pedro Delgado Excorredor

Se da la circunstancia de que el positivo llegó al día siguiente del peor momento de Froome en la Vuelta, la llegada a Los Machucos, donde el leitzarra Mikel Nieve le salvó ante la ofensiva de Vincenzo Nibali (Bahrain).

La UCI confirmó al ciclista el resultado positivo del análisis el 20 de septiembre, el día de la contrarreloj del Mundial de Noruega, en la que logró la medalla de bronce tras Tom Dumoulin (Sunweb) y Primoz Roglic (Lotto Jumbo). El británico no tuvo problemas para correr, pero desde entonces libra una batalla para intentar explicar a la Unión Ciclista Internacional y la Agencia Mundial Antidopaje su inocencia. La UCI hizo público su comunicado ayer, tras la publicación de la noticia por The Guardian y Le Monde.

«Seguí los consejos médicos»

Chris Froome ofreció también su versión de los hechos: «Es sabido que tengo asma y conozco exactamente las reglas. Utilizo un inhalador para combatir los síntomas, siempre dentro de los límites permitidos y sé con total certeza que cada día que estoy de líder voy a ser sometido a un control».

El ganador en Madrid explicó que «mi asma empeoró en la Vuelta, así que seguí los consejos del médico para aumentar mi dosis de salbutamol. Como siempre, adopté máximas precauciones para asegurarme de que no utilizaba más de la dosis permitida».

Y asegura que quiere colaborar con las autoridades. «Me tomo mi posición de liderazgo en mi deporte muy seriamente. La UCI actúa de forma absolutamente correcta estudiando los resultados de los análisis y, de la mano con el equipo, aportaré toda la información que se me requiera».

Froome también quiso agradecer el respaldo recibido: «Gracias por todos los mensajes de apoyo. Estoy seguro de que llegaremos al fondo de este asunto. Lamentablemente no puedo compartir más información de la que tengo hasta que se complete la investigación», dijo el ciclista en su cuenta de Twitter.

Maquinaria de defensa

Chris Froome no está sancionado ni suspendido en este momento, pero el positivo, confirmado en el examen de la muestra B en el contraanálisis, podría costarle la victoria final en la Vuelta a España, que logró dos meses después de ganar su cuatro Tour de Francia. El artículo 7.9.1 de la normativa antidopaje de la UCI especifica que la presencia de salbutamol en una muestra no da como resultado la aplicación de una suspensión cautelar contra el corredor.

El caso pasa ahora al tribunal antidopaje, un departamento independiente dentro de la UCI, que es el que está requiriendo toda la documentación al Sky y a Froome antes de adoptar una resolución absolutoria o sancionadora. En este segundo caso, si el británico es desposeído de la victoria final en la Vuelta Vincenzo Nibali pasaría a ser el ganador, con Ilnur Zakarin (Katusha) segundo y Wilko Kelderman (Sunweb), tercero.

Ante esa amenaza ya se han movilizado el corredor y su equipo, el más poderoso del mundo, que ya han activado toda su maquinaria para intentar demostrar su inocencia. La estrategia de defensa pasa por demostrar que un problema de metabolismo causó el resultado anómalo, y no un uso ilegal del producto, algo que creen estar en condiciones de poder demostrar.

La batalla legal se anuncia espectacular. El nuevo presidente de la UCI, el francés David Lappartient, admitió ayer que conocía el positivo, la primera gran patata caliente de su mandato. Pese a ello, no se hizo público hasta ayer (y gracias a una investigación periodística), lo que da idea de la complejidad del caso.

Froome y el Sky reunirán a un ejército internacional de abogados, médicos y científicos de lujo dispuestos a demostrar que el resultado del análisis no puede considerarse como una infracción. El precedente del positivo con clembuterol de Alberto Contador, que derivó en un proceso legal millonario y de élite, podría verse corregido y aumentado esta vez.

El equipo Sky adelantó en un comunicado que «la notificación del resultado de la prueba no significa que se haya roto ninguna regla. El hallazgo desencadena solicitudes de la UCI cuyo objetivo es establecer qué causó la concentración elevada de salbutamol y garantizar que no se inhalaran más de las dosis permisibles».

Añade que «existen diferentes evidencias para demostrar que existen variaciones significativas e impredecibles en la forma en que se metaboliza y excreta el salbutamol. El uso de dosis permisibles de salbutamol a veces puede dar como resultado concentraciones urinarias elevadas, que requieren una explicación. Una amplia gama de factores puede afectar las concentraciones, incluida la interacción del salbutamol con alimentos u otros medicamentos, la deshidratación y el momento del uso del salbutamol antes de la prueba».

Precedentes

Froome no es el primer ciclista con problemas por el salbutamol. El más reciente fue el caso de Diego Ulissi en 2014. El entonces corredor del Lampre y hoy del UAE fue suspendido por nueve meses después de recurrir el caso hasta la última instancia en Lausana. Se le detectaron 1.900 nanogramos por mililitro.

Años antes, en 2007, el caso del sprinter italiano Alessandro Petacchi acabó con una suspensión de diez meses y la anulación de sus cinco victorias de etapa en el Giro de aquel año. Su positivo fue por 1.352 nanogramos. Los dos casos, por tasas inferiores a la de Froome.

La AMA cambió la norma relativa al salbutamol en 2010, cuando dejó de exigir autorización para su uso, siempre que fuera por debajo del límite descrito. Hasta ahora, solo Ulissi y Alexandre Pliuschin, un moldavo que corría en un modesto equipo de Dubai, habían dado positivo por esta sustancia.

La lista de ciclistas envueltos en casos anteriores por salbutamol es amplia e incluye a ilustres como Miguel Indurain, al que se le detectó en el Tour de l'Oise en 1994, o Igor González de Galdeano, en el Tour de Francia de 2002. Ninguno fue sancionado porque la UCI admitía su uso. El alavés, en cambio, no pudo correr el siguiente Tour, suspendido por el consejo francés antidopaje. En la lista tampoco faltan otros ilustres como Alex Zulle, Jan Ullrich o Tony Rominger.

Antes de hacer público este positivo pero cuando él ya lo conocía, Chris Froome había anunciado su decisión de participar el próximo año en el Giro de Italia y en el Tour de Francia. Ahora, todos sus planes quedan en suspenso.

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