Ciclismo

Dumoulin lanza el guante a Froome

Dumoulin, feliz en lo más alto del podio de Bergen, junto a Chris Froome, bronce. / AFP
Dumoulin, feliz en lo más alto del podio de Bergen, junto a Chris Froome, bronce. / AFP

El holandés arrasa en la crono mundialista y cita al británico para el Tour. El corredor del Sunweb domina de principio a fin y confirma que su candidatura a ser el número uno en Francia va muy en serio

IÑAKI IZQUIERDO SAN SEBASTIÁN.

El Tour de Francia de 2018 empezó ayer en Bergen, Noruega, y Tom Dumoulin toma ventaja. El holandés ofreció un recital intimidatorio en la crono del Mundial y añadió a su vitrina de trofeos, donde luce en toda su importancia la maglia rosa del Giro, el maillot arco iris. Con su recital, el líder del Sunweb lanzó el guante a Chris Froome (Sky), medalla de bronce ayer, y se citó con él para la próxima edición de la carrera francesa, donde aspira a acabar con el reinado del británico. El duelo está servido.

Dumoulin no dio opción. Sacó 58 segundos al esloveno Primoz Roglic. Hubo más diferencia entre el primero y el segundo que entre este y los once siguientes, lo que da fe del dominio de la 'Mariposa de Maastricht'.

El holandés, de 26 años, está llamado a ser el gran dominador del Tour de Francia en los próximos años. Su victoria este año en Italia, sus soberbias condiciones y la progresión que ha demostrado temporada tras temporada le convierten en una amenaza muy seria para Froome, cuádruple ganador en París. Es superior al británico contra el crono -le derrota de forma habitual, no solo ayer- y su evolución en montaña ha sido enorme. Esta primavera en Italia sometió a dos rivales de la talla de Nairo Quintana (Movistar) y Vincenzo Nibali (Bahrain).

Casi le dobla

Dumoulin mandó desde el principio en la crono del Mundial. Fue el mejor en todas las referencias y dejó sin emoción la carrera. Estuvo a punto de conseguir la foto de la temporada, al quedarse a solo nueve segundos de doblar a Froome, que había salido minuto y medio por delante. Habría sido un mazazo, pero el líder del Sky lo evitó.

Aún faltan diez meses para el inicio del Tour 2018 en la región de Vendée, pero los organizadores ya se frotan las manos. Froome seguirá siendo el favorito, por calidad, historial y porque volverá a estar respaldado por el mejor equipo, pero Dumoulin es el primer ciclista que tiene al alcance al británico en Francia, una vez que Quintana parece haber perdido brillo y Nibali está un escalón por debajo. Su Sunweb va a más. A falta de conocer el recorrido (y con toda una temporada por delante, donde pueden pasar mil cosas), Dumoulin puede ganar a Froome.

Sin cambiar de bici

El peculiar recorrido de la contrarreloj, con final en una dura subida de tres kilómetros, planteó a los corredores la duda de si cambiar la cabra por una bici normal para el ascenso. Del grupo de favoritos, solo optó por el cambio Roglic. Todos los demás afrontaron la subida con la bicicleta de contrarreloj y la rueda lenticular. Al esloveno -doble ganador de etapa en la Vuelta al País Vasco- le salió bien la apuesta, porque hizo una gran subida. Ha hecho una temporada excelente, con una etapa del Tour incluida.

No tuvo opciones de triunfo porque Dumoulin no solo se salió sino que quiso lanzar un mensaje, que está preparado para ganar el Tour. Será un duelo a la vieja usanza, entre caballeros, con algún pequeño cambio en las reglas clásicas pero nada importante. No se dirimirá al amanecer junto a los muros exteriores de la ciudad, a ser posible junto al río. Se dilucidará a la vista de todos bajo el sol de julio, con testigos de sobra, ingrediente imprescindible en cualquier asunto de honor que se precie. Y este lo es.

Dumoulin quiere ganar el quinto Tour de Froome. El guante está lanzado. ¿Lo recogerá el británico? Sin ninguna duda. Un caballero no puede dejar pasar una afrenta así.

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