Ciclismo

Euskadi-Murias devuelve al ciclismo vasco al máximo nivel

Euskadi-Murias devuelve al ciclismo vasco al máximo nivel

El equipo se ha presentado en Vitoria con veinte corredores y ambicioso ante el salto a la categoría Continental Profesional que le abrirá las puertas de las mejores carreras

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDOVitoria

«El ciclismo vasco ha vuelto al máximo nivel. Es un día histórico». Las palabras de Jon Odriozola en la presentación del Euskadi-Murias, este jueves a las puertas de Vitoria, reflejan el ambiente de optimismo que rodea al equipo en los días previos a su estreno en la categoría Continental Profesional, el profesionalismo con todas las letras.

Para el técnico oñatiarra, alma mater del proyecto, la euforia estaba justificada. Es la culminación de cuatro años de trabajo, el momento de gloria después de tres temporadas de penalidades en la categoría Continental. Ahora, ante su equipo se abre un horizonte de grandes carreras.

Con la invitación para la Volta a Catalunya en el bolsillo, el Murias ha recibido en su sede de Etxabarri-Ibiña el apoyo de lo más destacado del ciclismo vasco, con campeones como Abraham Olano y Joseba Beloki a la cabeza. En la presentación se confirmó lo que era un secreto a voces: el Euskadi-Murias tiene plaza en la Vuelta al País Vasco. El encargado de llevar la noticia fue el presidente de Organizaciones Ciclistas Euskadi, Julián Eraso. En la salida de Zarautz el 2 de abril también estarán el Caja Rural, el Burgos y el Cofidis.

El Euskadi-Murias espera recibir también la invitación de la Vuelta a España, el espaldarazo definitivo. Odriozola ha modulado su discurso en las últimas fechas y afirma que «nos tenemos que ganar la invitación en la carretera», pero el equipo estará en la salida el 25 de agosto (con los otros tres invitados de la Itzulia).

Diez fichajes

El salto de categoría ha traído consigo una modificación radical del equipo, que forman veinte corredores de los que diez son nuevos: Jon Aberasturi, Mikel Aristi, Fernando Barceló, Cyril Barthe, Julien Loubet, Eduard Prades, Sergio Rodríguez, Héctor Sáez, Sergio Samitier y Enrique Sanz.

Con estos diez nombres, el Euskadi-Murias quiere acercarse a las victorias, que a lo largo de su historia se le resisten. Suma una en sus tres temporadas (Imanol Estévez en el Alentejo 2016). Aberasturi, el bergararra Aristi y Loubet levantaron los brazos el año pasado en profesionales. También se exigirá a Prades y Sanz, mientras que hay grandes esperanzas en los jóvenes Samitier y Cyril Barthe. Estos fichajes han tenido la virtud, según Odriozola, de estimular a corredores como Gari Bravo, que, con 28 años, quiere subir el peldaño definitivo de su carrera.

Las guipuzcoanas Ane Iriarte y Lierni Lekuona, en el femenino

El Bizkaia Durango-Euskadi Murias cuenta con dos ciclistas guipuzcoanas en sus filas, Ane Iriarte y Lierni Lekuona. Disputará un calendario internacional en 2018, con clásicas como la Gante-Wevelgem, el Tour de Flandes o la Lieja-Bastogne-Lieja. El equipo dirigido por Agurtzane Elorriaga no faltará en el Durango-Durango Emakumeen Saria y la Emakumeen Bira y aspira a regresar al Giro Rosa. Agurtzane Elorriaga estará al frente de 13 corredoras de distintas procedencias: «No sabemos cómo agradecer el apoyo de Murias al equipo y al ciclismo femenino. Ha servido para fortalecer nuestra estructura. A nivel deportivo, estamos muy ilusionadas».

Para ello, el equipo pone a disposición de su plantilla un calendario importante, con 175 días de competición que obligarán al Murias a competir en tres frentes simultáneos en algunos momentos. El debut será en Mallorca (del 25 al 28 de este mes) y en el GP La Marsellesa, en Francia, el 28, para seguir con la Estrella de Bessèges y la Vuelta a la Comunidad Valenciana (ambas del 31 al 4 de febrero).

Poco después el Euskadi-Murias competirá por primera vez fuera de Europa. Disputará la Colombia Oro y Paz, con figuras como Nairo Quintana y Rigoberto Urán. En la alineación estará el guipuzcoano Aristi.

Agradecimiento a Murias

Odriozola quiso agradecer al Grupo Murias su respaldo estos años. Destacó el paso adelante que dio la empresa guipuzcoana para que «el ciclismo vasco siguiera vivo», cuando hace cinco años llegó el traumático final del Euskaltel. Desde entonces, sin apoyos, Murias se hizo cargo del equipo y hoy sigue siendo su único sostén, con una inversión directa superior a dos millones de euros en este 2018. El presupuesto total, incluidas las bicicletas Orbea (más de 80) y el resto de material, se irá por encima de los tres millones.

Murias, destacó Odriozola, ha «manteniendo viva la llama» de un equipo vasco profesional. La confirmación de la Vuelta a España podría ser el impulso para que en los maillots verdes –de la firma Kalas– aparezca un nuevo nombre comercial.

Un esfuerzo importante, «de país», que aparte del director de Deportes del Gobierno Vasco, Jon Redondo, que no falló, recibió un modesto respaldo institucional ayer. De Vitoria se acercó el teniente alcalde y acudió el alcalde de Etxabarri-Ibiña. También la directora de Emakunde, así como parlamentarios de PNV y EH Bildu. No sobran las empresas que invierten en proyectos de interés social como el deporte y su esfuerzo merece reconocimiento.

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