Diario Vasco

CICLISMO

Jon Irisarri: «Sueño con la Milán-San Remo»

Jon Irisarri, en la presentación del equipo Caja Rural, ayer en el Baluarte de Pamplona.
Jon Irisarri, en la presentación del equipo Caja Rural, ayer en el Baluarte de Pamplona. / JESÚS CASO
  • Jon Irisarri, Ciclista del Caja Rural

  • El de Leaburu no ha dejado pasar la ocasión de fijarse en Greipel, Démare y Kristoff en el estreno de temporada para aprender de los mejores

Jon Irisarri (Leaburu, 9 de noviembre de 1995) ha iniciado su primera temporada completa como profesional en las filas del Caja Rural. Ha corrido en Mallorca y Bessèges y ahora hará Almería y la Vuelta a Andalucía, antes de volver a Francia, a Les Boucles Drôme Ardèche.

- ¿Cómo ha ido el estreno de temporada?

- He corrido los cuatro días de Mallorca y la Estrella de Bessèges. La Challenge tiene recorrido duro, pero nada que ver con la tensión con la que se ha competido en Francia. Mal tiempo, llovía, abanicos, caídas, pelea por la colocación... Todo el día en tensión. En Bessèges he pasado muy malos momentos, de esos en que llegas a pensar 'no valgo para esto', pero hay que pasarlos. Luego te ríes. Se aprende mucho a sufrir y a colocarte, y luego te ves mejor.

- ¿Cómo le han recibido en el Caja Rural?

- Me he encontrado a gente que me ha recibido muy bien, como si llevara allí toda la vida, y estoy contento. Compañeros como David Arroyo o Pardilla, que siempre están delante, te ayudan y te dan consejos.

- ¿Le ha sorprendido algo en estas primeras carreras?

- Es curioso ver cómo los sprinters, que en teoría no suben, van en los puertos. Tú vas quedándote y gente como Greipel o Démare suben los puertos fácil. Llama la atención. Son muy buenos en todo. También impresiona Kristoff. Andan una barbaridad, es otro nivel. Superan cualquier puerto y su sprint es increíble.

- ¿Se fija en ellos en carrera?

- Sí. Me gusta mirarles cuando voy en el pelotón y observar. Se aprende de los buenos.

- ¿Imponen respeto las figuras?

- Se respeta a los equipos World Tour, pero no hay que tenerles miedo. Son rivales y cuando hay que meterles manillar, se les mete manillar.

- Usted es un corredor que destaca por su punta de velocidad...

- Soy rápido, pero en profesionales habrá que demostrarlo. Subo bien, puedo pasar la montaña y ser rápido en grupos pequeños, porque en las llegadas masivas se necesita muchísima potencia y yo no soy tan velocista. En las carreras de Euskadi hay muchas subidas y me he tenido que amoldar a ese terrero, pero disponer de punta de velocidad es una suerte. Me veo como esa clase de corredor. Luego se verá a dónde conseguimos llegar. Por ahora me toca intentar coger escapadas y ayudar al equipo.

- ¿Cree que podrá aprovechar esa punta de velocidad?

- Si paso el puerto, sé que puedo quedar delante y eso es una suerte. A veces el más fuerte de un grupo no es rápido y en cambio alguien que ha aguantado a duras penas tiene velocidad y hace un puesto mucho mejor aunque el otro ande más. Así es el ciclismo. Si me adapto bien a la categoría, puedo ser rapidillo.

- ¿Se fija en algún corredor en particular?

- Me gustan mucho Michael Matthews y esa clase de ciclistas. Por características, me parezco un poco a ellos, que saben pasar puertos para luego esprintar.

- ¿Cuál es su carrera favorita?

- Me gustaría correr la Vuelta al País Vasco, pero está difícil porque para el equipo es una carrera muy importante y llevará a los mejores. Paso a paso, llegará. También me encantaría correr en Ordizia, una carrera que he ido a ver todos los años a Larraitz. Sería especial. Pero la carrera referencia para mí, con la que sueño, es la Milán-San Remo.

- Se ve aguantando en el Poggio y a tumba abierta hacia San Remo...

- (Risas) Me encanta esa carrera. Sería lo máximo que podría ganar. Correrla es una ilusión que tengo de siempre. ¡Si me pongo nervioso viéndola por la tele! Sería increíble disputarla un año. San Remo o un Mundial. Son carreras especiales. También era un sueño correr en profesionales y aquí estoy. Por intentarlo, trabajar y sufrir al máximo no va a quedar.

- En sus entrenamientos, ¿se guía por la tecnología o es más de sensaciones?

- No suelo contar los kilómetros. El año pasado haría unos 27.000, muchos, pero no sabría decir cuántos exactamente. Cuando hago series sí miro la potencia, pero cuando salgo a soltar salgo sin ninguna pantalla. Voy a mi aire.

- ¿Le gusta entrenarse en casa o salir fuera en busca de buen tiempo?

- Soy muy casero, de estar con mi gente, y prefiero salir lloviendo aquí que ir fuera. Estar lejos de casa tanto tiempo es de lo más duro que tiene el ciclismo. Me cuesta.

- ¿Con quién suele entrenarse?

- Con Andoni Mateos, del Eulen. Siempre salgo con él. A veces también con Jon Madariaga. Y voy al velódromo de Anoeta. Me gusta hacer pista para trabajar la velocidad y coger chispa, y al equipo le parece bien. No me lo han quitado.

- ¿Sigue estudiando?

- Ahora es muy difícil, pero no lo voy a dejar. Si saco una asignatura al año, pues una al año. No sabes cuánto te puede durar el ciclismo. Se te puede acabar mañana, el deporte es así. Unos estudios siempre vienen bien.

- ¿Qué estudia?

- Dirección y Administración de Empresas en la UPV. El mundo de la empresa, del dinero y la economía me gusta mucho. Suelo seguir bastante la Bolsa y la sección de economía del periódico.

- ¿Es buen estudiante?

- Siempre he sido de los que les cuesta y van sacando cincos y seises. Siempre lo he sacado adelante a base de trabajar y meter más horas que los demás, y de ir a clases particulares. Aunque no se me dé bien, me gusta y lo voy sacando.

- Los equipos profesionales son también empresas. ¿Le interesa ese aspecto del ciclismo?

- Me fijo en ello. De dónde sale el dinero, cómo se invierte, la asesoría que se necesita en temas de contratos... Es lo que estudio, me gusta y por qué no dentro de unos años, cuando se acabe la competición -que espero que sea dentro de mucho-, poder dedicarme a ello y seguir ligado al ciclismo. En un equipo hay gente que lleva las facturas, la contabilidad y todo eso. ¿Por qué no?

- En el pelotón hay bastantes corredores que estudian...

- Antes se dejaban los libros para dedicarse al ciclismo, pero cada vez se estudia más. En nuestro equipo, por ejemplo, la mayoría tiene algo terminado o está estudiando ahora, como yo.

- ¿Le ayuda a desconectar?

- Ahora, lo primero es la bici porque es mi trabajo, pero considero que los estudios son fundamentales. El año pasado me llegué a obsesionar con el ciclismo. Si solo piensas en la bici, te vuelves loco. Es mejor llegar a casa y despejar la cabeza. Los estudios te ayudan a eso.

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