Diario Vasco

«Mis aitas siempre se implicaron mucho y les debo todo»

Hace diez años que cambió su vida deportiva a la laboral y familiar: «Mi vida es bastante sencilla. Me despierto cada mañana para ir a trabajar y mi horario me permite estar las tardes con mis hijos, que son mi pasión. Tengo la suerte de poder dedicar tiempo a mi familia y si mucha gente tiene sus propios hobbys, el mío actualmente son los niños. Es con los que me lo paso bien y a lo que dedico buena parte de mi vida. Me casé con la azpeitiarra Alaitz y tenemos dos hijos, Ane de seis años y Unai, de dos. Mi familia es una pasada, con los aitas Félix y Contxi al frente, que me apoyaron siempre, hiciera lo que hiciera y me siguieron a todas las carreras. Notaba su aliento. Tengo que agradecerles todo lo que he sido y soy».

¿Y si le sale algún hijo ciclista le animará a que lo haga?: «No sé si eso pasará. A la niña le gusta mucho el deporte y el niño no sé si viene pelotari, harrijasotzaile, aizkolari o algo así, porque es un bala. Ya me gustaría que fuera ciclista, pero será lo que él quiera, nunca les empujaré a ser lo que no quieran ser».

Todavía habla con añoranza del ciclismo: «Es que lo he dado todo. Haberme dedicado a ello fue un acierto total, no solo en lo que puede ser la profesión cuando estás, sino también lo que te queda, haber sabido sufrir te marca para la vida. Por eso no pondría ningún reparo a Unai si quiere dedicarse a ello».

¿El mejor compañero?: «He tenido muchos muy buenos. Con Mikel Astarloza he tenido mucha relación. En Euskaltel, por ejemplo Aimar, Alberto López de Munain... En Polti Óscar Pellicioli, Mauro Gianetti... Y, por supuesto, Alberto Gárate del que también he aprendido mucho».

La marcha de Euskaltel ha sido un palo para el ciclismo vasco: «Muy negativo, sí, porque era un equipo de referencia que en los últimos años daba cabida a mucha gente. Los ciclistas del campo amateur tenían a dónde dar el salto. La cantera se queda sin futuro, así que lo que hay que hacer es trabajar mucho la cantera. Si no hay equipo, por lo menos que haya corredores buenos. Ya vendrán equipos que los quieran fichar. Les recomiendo que disfruten de lo que es el deporte y que tengan cuidado al entrenar, porque en la carretera hay mucho peligro».

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