Diario Vasco

Las miradas apuntan al subcampeón

Kevin Durant y Steph Curry.
Kevin Durant y Steph Curry.
  • Esta madrugada (1.30) los Cavaliers recogen el anillo de campeón de la NBA en un partido de apertura ante unos renovados New York Knicks

  • Los Golden State Warriors, con Durant en sus filas, obligados a batir a los 'Cavs' de LeBron James

La edición de la NBA más millonaria de la historia abre el telón en Cleveland, donde se rendirá un homenaje previo a los vigentes campeones, comandados por LeBron James, el rey cuya épica actuación ante los Warriors en las pasadas finales arrastró a los Cavs para dar la vuelta a un 3-1 adverso por primera vez en la historia. Al otro lado del ring descansan los Warriors, el mejor equipo NBA de todos los tiempos en Liga Regular (73-9), que asombraron al mundo con su juego de ciencia ficción, que unía el basket ofensivo más dinámico y efectivo que se había visto jamás, con una defensa perfectamente engrasada. Tiradores como Curry y Thompson abrían la pista hasta límites insospechados. La revolución de los bajitos, de los perfiles polivalentes, de la diversión abrazada a la intensidad. Se ganaron el cartel de imbatibles hasta que se toparon con LeBron. Un monstruo que destruyó la posibilidad de un segundo título consecutivo para los Warriors e impidió que la palabra 'dinastía' se comenzara a pronunciar en la bahía de Oakland.

La decisión de Kevin Durant de dejar Oklahoma para unirse a los Warriors revolucionó la NBA en verano. Uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo enrolado en el proyecto de equipo más ambicioso. Los mimbres son inmejorables. Obligados a desprenderse de Bogut y Harrison Barnes para crear espacio salarial, han recibido a Pachulia y a David West a precio de saldo. Jugar con ellos es apostar a caballo ganador. Se integrarán en el mismo esquema de éxito y sobre el papel presentan un equipo insuperable al que solo le vale la victoria. No ganar el título será un fracaso.

En la misma conferencia Oeste han debilitado a los Thunder y solo sienten la amenaza lejana de los San Antonio Spurs. Pau Gasol es la mayor novedad entre los tejanos y tratará de paliar la ausencia de una leyenda como Tim Duncan. Sin West, Marjanovic, ni Boris Diaw, se renueva la batería interior y darán minutos a jóvenes como Kyle Anderson. En el puesto de base, el protagonismo de Parker irá decreciendo en beneficio de Patty Mills, y Kawhi Leonard seguirá siendo su santo y seña. Han resonado rumores de que LaMarcus Aldridge no se siente a gusto con su rol parcialmente secundario en ataque, pero por de pronto los Spurs solo pierden dureza defensiva interior. Tirarán de experiencia como la de Ginóbili para reconstruir una química ganadora en la recta final de la temporada, como acostumbra su coach Popovich. Un seguro.

Los Angeles Clippers son otra clara opción para ocupar los primeros puestos del Oeste. Vuelve Blake Griffin para dominar los cielos junto a DeAndre Jordan, y Chris Paul dirigirá el enésimo intento por acercarse al título de campeón en un Oeste revolucionado.

Portland Trail Blazers es otro proyecto emergente que quiere crecer junto a Lillard, C. J. McCollum y Turner, en busca de otro elenco de 'jugones' exteriores que dinamiten los partidos. También los veteranos Memphis Grizzlies apostarán por un mayor ritmo ofensivo, dejando atrás su fama de gladiadores en el cuerpo a cuerpo. Mantienen a Mike Conley con un contratazo y han adquirido a Chandler Parsons a precio de oro para poder dinamizar su ataque.

Eso sí, si alguien habla de ataque no se puede obviar a los Houston Rockets de Mike D'Antoni. James Harden tendrá licencia para lanzar, pero también para crear a su gusto en la que podría ser su mejor temporada como pasador. La experiencia de Dallas Mavericks, la gran profundidad de banquillo de Utah Jazz o las toneladas de talento joven en bruto de Minnesota Timberwolves o Phoenix Suns podrían suponerles un salto cualitativo para esta campaña.

Mención especial para Oklahoma City Thunder, que sin Durant afronta un año en el que la rabia de Russell Westbrook les podría llevar a una plaza en las eliminatorias por el título. Si lo logra el MVP de la temporada podría ser suyo. Atención a los números que pueda coleccionar.

El rey se rodea

LeBron lo tiene claro. Los demás equipos «hacen todo lo posible» para vencerle, en clara alusión a Durant. No en vano acumula seis finales consecutivas con Cavs y Heat, de las que se ha llevado tres. Sigue la estela de Michael Jordan para ser considerado el mejor jugador de la historia, su reto personal. Sin embargo necesita la mejor versión de los Cleveland Cavaliers para superar al mito. Repiten escuderos pero han dejado irse a Dellavedova, un base defensivo que friccionaba en los entrenos con Irving y a última hora han vuelto a reclutar a J.R. Smith. Por lo demás, los campeones suman el bloque granítico que necesita su líder. Tristan Thompson ganó galones en las últimas finales en detrimento de Kevin Love y se rumorea con la adquisición de un base reserva. En cuanto a estilo, abusarán de aclarados, reducirán el tempo de los partidos y generarán triples abiertos, mientras su polivalencia y energía defensiva intimidará al rival.

Los Boston Celtics han sido uno de los grandes beneficiados en el mercado de la agencia libre al hacerse con los servicios de Al Horford. El interior dominicano sumará intangibles, eficiencia e inteligencia al basket solidario y luchador diseñado por Brad Stevens, uno de los entrenadores más valorados del momento. Los jóvenes Celtics han ido creciendo y desarrollándose en cada campaña junto a su coach. Un ritmo ofensivo rápido y dinámico liderado por Isaiah Thomas, su flamante All-Star, da paso a una defensa alentada por perros de presa de élite como Bradley, Smart o Crowder, entre otros. Quieren sumar efectividad en el lanzamiento lejano a su trabajo previo. Este año sumarán al alero Jaylen Brown, Nº3 del draft y al base Terry Rozier en una rotación notable en todas sus líneas. Están cimentando un proyecto de futuro que ya da resultados. Son competitivos. Combativos.

Toronto Raptors volverá a la carga con su basket de contención. El coach Casey ha forjado un estilo esforzado en defensa que mina a los rivales. Siempre incómodos atrás, viven de la habilidad de Lowry y De Rozan para crear en ataque. No pudieron renovar a Biyombo, cuyo impacto en playoffs hizo olvidar al lesionado Valanciunas. Esta vez, el pívot lituano está llamado a dar un paso al frente y dominar a los pivots del Este. Estarán en la pelea.

New York Knicks renueva ilusiones al incorporar a Derrick Rose y Joakim Noah. Uno de los objetivos del nuevo entrenador Jeff Hornacek será soltarse en ataque y en las contras rápidas en particular. Además de Carmelo Anthony se espera mucho del segundo año del ex ACB Porzingis, cuyo potencial sigue intrigando a la NBA.

Chicago Bulls presenta uno de los proyectos más difíciles de prever y entender tras sumar a Rajon Rondo y a Dwayne Wade a un equipo cuyo líder deberá ser Jimmy Butler. Sin gran tiro exterior en su 'backcourt', Nikola Mirotic podría aprovechar la oportunidad para hacerse importante en la NBA.

El final de recta de Detroit Pistons confirmó que la plantilla sigue a pies juntillas los postulados defensivos de Van Gundy, que les ha enseñado a competir con los dientes apretados. Reggie Jackson, tocado para el inicio de liga, y Andre Drummond, un coloso en la zona, formaron un duo letal que junto a un esperanzador Tobias Harris, tirarán de un proyecto joven que promete guerra en el futuro cercano.

Indiana Pacers ha adherido a nombres con pedigrí como Teague, Al Jefferson o Thadeus Young a una plantilla en la que Paul George es el rey. Las dudas surgen desde un banquillo en el que la marcha de Frank Vogel a Orlando Magic podría restarles una competitividad ganada a pulso.

Atlanta Hawks afronta la salida de Horford y Teague, pero da la bienvenida a Dwight Howard y abre paso para Dennis Schröder como el base de futuro para una franquicia que se ha labrado un estilo coral que este año se pone en duda. Charlotte Hornets buscarán apuntalar su mejora ofensiva, Milwaukee Bucks tratarán de sacar provecho de una plantilla de potencial infinito y los Wizards esperarán que el dúo Wall-Beal vuelva a infundir miedo.

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