El GBC hace sudar al Baskonia

El GBC hace sudar al Baskonia
David Aguilar/EFE

Firma un enorme partido en Gasteiz, domina durante tres cuartos pero se le escapa la victoria

RAÚL MELEROVitoria

Al doctor le faltó recetar al GBC un poco más de dosis de antitalento. Con unos pocos miligramos más, habría valido. El recién ascendido a punto estuvo de dar el sopapo de la jornada y casi de la temporada ganando en Vitoria.

El cuadro de Fisac se quedó sin gasolina en el último cuarto después de haber ido venciendo hasta por 17 puntos (18-35, min.15). El equipo donostiarra bordó por momentos el baloncesto, desarbolando a un equipo de Euroliga que presenció durante gran parte del choque, sin poder hacer nada, qué bien se juega a este deporte. Hasta que aparecieron los millones. Esa gran diferencia entre el equipo que preside Josean Querejeta y otro que jugaba la LEB la pasada campaña. Shengelia, Beaubois y Timma, ayudados por un arbitraje un tanto cobardón con el equipo pequeño, acercaron al Baskonia en el tercer cuarto y se pusieron entre ceja y ceja dejar sin premio en el último parcial al Gipuzkoa Basket.

Cada canasta lograda por los baskonistas era celebrada como si de un partido de top-8 se tratara. Pero enfrente no estaba ni el Fenerbahce, ni el CSKA, ni el Real Madrid.Cualquiera de estos equipos ayer habría vencido por treinta o cuarenta puntos. Pocas veces (sucedió en Gran canaria) una derrota puede tener sabor amargo. Sin embargo la de ayer debe dejar al GBC, a sus responsables e incondicionales, un poso de satisfacción. Porque a punto estuvo el cuadro donostiarra de dar una sonora campanada.

Con 80-72 (min. 36) tras triple de Timma, el Baskonia se las prometía muy felices. Norel acercó al GBC con tiros libres, después Granger anotó, el holandés volvió a la línea con dos puntos más y Shengelia puso el84-76 que parecía ser la sentencia. Con Xabi Beraza sobre la pista, el GBC metió un triple obra de Chery, robó un balón que acabó en triple de Pardina y otro robo con posterior canasta del canadiense dejó un84-84 faltando 23 segundos. El público del Buesa Arena se volvió a sentar en sus localidades porque el triunfo ya no estaba en el bolsillo.

88 Baskonia

Baskonia (13+23+26+26): Huertas (2), Beaubois (19), Timma (13), Shengelia (23), Poirier (-) -cinco inicial-, Voigtmann (10), Janning (-), Diop (6), Granger (10), Garino (2) y Vildoza (3).

86 GBC

Gipuzkoa Basket (22+24+21+19): Dani Pérez (7), Salvó (5), Swing (20), Clark (5), Norel (21) - cinco inicial-, Oroz (-), Van Lacke (3), Agbelese (-), Chery (17), Pardina (3) y Beraza (-).

ÁRBITRO:
Árbitros: José Antonio Martín Bertrán, Juan de Dios Oyón y Esperanza Mendoza. Eliminaron por faltas personales al local Timma (min. 37).
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la quinta jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena ante 8.664 espectadores. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los incendios sucedidos en el norte de España y Portugal y por las dos abuelas de Marcelinho Huertas, fallecidas recientemente.

El Baskonia levantó 17 de diferencia y no tenía el partido ganado. Prigioni pidió su pizarra y de paso ibuprofeno para que se le quitara el dolor de cabeza. El GBC decidió hacer falta a Beaubois. Convirtió los dos tiros libres. Once segundos, jugada trazada en el tiempo muerto. Swing penetra. Mete.Empate a 86 y cinco segundo por jugarse.Beaubois coge el balón se tira como una exhalación hacia la canasta del GBC, suelta la bomba y con un enorme componente de fortuna, porque el balón pega en el soporte que une el aro con el tablero, el cuero cae poniendo el 88-86.Restaban seis décimas y Fisac pidió tiempo muerto.Solo había espacio para recibir y tirar. Eso ocurrió. Clark se levantó casi desde la esquina y el balón voló. Bien de dirección, pasado de fuerza. Error y fin de partido.

Swing y el rock and roll

Durante treinta minutos el GBC dio una lección de baloncesto. Con el enorme mérito que tiene eso. En toda banda suele destacar un solista. Este domingo fue Jordan Swing. El de Alabama jugó una primera parte descomunal. Su muñeca dominó el partido. El GBC jugó sin complejos y ayudado en el nefasto porcentaje de tres de Baskonia empezó a hacer diferencias. 2-9 tras canasta de Norel, 4-14 después de un triple de Dani Pérez y 11-22 con una canasta del omnipresente Swing.

El Baskonia poco o nada podía hacer ante el vendaval donostiarra. No fue algo efímero. Primer cuarto de dominio visitante. Y había más. Se escuchó música de viento en el Buesa Arena al anotar Kenny Chery un triple y Jordan Swing una canasta que ponía un sonrojante, para Baskonia, 18-35 en el luminoso. No estaban enfrente ni De Colo, ni Spanoulis, ni Doncic, ni Heurtel. No.

Las claves

1- Swing
Una primera parte para enmarcar con catorce puntos, cinco rebotes y dos asistencias. Dio un recital de lo que es jugar al baloncesto.
2- Triples
1 de 13 en el primer cuarto y 4 de 19 al descanso para el Baskonia. Por ahí se le estaba escapando el partido al Baskonia, cosa que luego enderezó. En la segunda parte ajustaron su punto de mira: 5 de 14.
3- Millones
Los que valen para pagar a Shengelia, Timma, Beaubois o Granger. El Baskonia tiró de talonario para aplastar al GBC con una permisividad arbitral que no necesita.

Los alaveses apretaron el acelerador con un parcial 8-2 gracias a Voitgmann, pero el GBC no se descompuso. Siguió a lo suyo. Triple de Van Lacke, otro de Swing, y la ventaja donostiarra nunca bajó de los diez puntos. Así se llegó al descanso (36-46), con el GBC capturando más del doble de rebotes que su rival y con Jordan Swing poniendo la música: 23 de valoración.

Reacción alavesa

No se hizo esperar la reacción alavesa. El ‘cáracter Baskonia’ apareció ayudado por unas decisiones arbitrales que perjudicaron al débil, que por aquel entonces iba por delante. Una falta inexistente de Agbelese, otra en ataque de Salvó, un tapón decretado con falta a Shengelia... Pero, sobre todo, una diferencia de criterio a la hora de señalar las faltas personales, ayudaron al Baskonia a acercarse.Once se le indicaron en el tercer periodo al GBC. Se enseña a los más pequeños cuando empiezan a jugar que no hay que defender con las manos.Que es falta. Eso mismo hizo el Baskonia en el cuarto que le llevó no al empate, sino a acercarse al marcador, 62-67 (min. 30). El GBC sentía su aliento en el cogote.

Y pasó lo que muchos pensaban. Un parcial 10-0 de salida en el periodo de la verdad puso al equipo baskonista por delante en el marcador 72-67 (min. 32) tras dos tiros libres de Ilimane Diop. El GBC no atacaba con fluidez, Swing estaba ultravigilado y Norel debía librar una batalla para ganar la posición. El Gipuzkoa Basket solo hizo una canasta en cinco minutos y la máxima renta alavesa llegó hasta los ocho, 80-72, antes de que llegara la remontada donostiarra. Por cierto con una antideportiva a Beraza no señalada que quizá habría cambiado el signo del encuentro.

Una pena porque se tocó el cielo con los dedos, pero solo se pueden sacar conclusiones positivas de la derrota de ayer. El domingo que viene, otro derbi (contra el Bilbao Basket, en Illunbe, a las 12.30).

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