Atletismo

Mudanza con las vallas a cuestas

Nueva vida. El cántabro Diego Cabello se apoya sobre una vieja valla en el Miniestadio de Anoeta, su nueva 'casa'./USOZ
Nueva vida. El cántabro Diego Cabello se apoya sobre una vieja valla en el Miniestadio de Anoeta, su nueva 'casa'. / USOZ

El cántabro Diego Cabello, diez veces internacional absoluto, se entrena en Donostia a las órdenes de Valentín Rocandio

KAREL LÓPEZ

Hace algo más de un mes, Diego Cabello (14-01-1988) dio el paso. No uno de esos que acostumbra a dar en cada carrera de 400 metros vallas. Fue uno bastante más grande. El atleta cántabro, diez veces internacional absoluto hasta la fecha, tomó junto a su pareja, la exatleta guipuzcoana Olatz Alkain, la decisión de regresar al Norte. Ahora viven en el barrio donostiarra de Aiete y él, tras doce años ejercitándose en la Blume de Madrid, lo hace ahora con el donostiarra Valentín Rocandio.

Ha sido una mudanza con las vallas a cuestas y no ha tardado en integrarse en el grupo de entrenamiento del técnico olímpico. El atleta santanderino ha llegado a la capital guipuzcoana con la idea de dejar atrás las «malas sensaciones» experimentadas durante las dos últimas temporadas y, aunque será la pista la que juzgue, el nuevo panorama «tiene buena pinta. Quiero volver a sentirme competitivo y buscar la mínima para el Campeonato de Europa de este verano en Berlín (50.10)».

Sus datos

Cuatro
Es el número de veces que se ha proclamado campeón de España absoluto de 400 vallas.
Dos Europeos
Corrió en Barcelona 2010 y Helsinki 2012. Ahora busca estar en Berlín 2018.

El vallista del Playas de Castellón se quedó cerca de ser olímpico en Londres. Por aquel entonces, se entrenaba a las órdenes de Bernardo Domínguez, con quien solía acudir «prácticamente todas las navidades» a San Sebastián, ya que él, a pesar de vivir en Madrid, es de Deba.

«Los dos últimos años han sido complicados porque en los momentos clave sufrí molestias que no me permitieron rendir. Me gusta plantearme objetivos año a año, pero reconozco que tengo la espinita clavada de no haber sido olímpico y de cara a Tokio todavía me veo luchando», cuenta desde su nueva 'casa'. Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas, Cabello también busca trabajo en Gipuzkoa. En Madrid dejó el que tenía.

«Cambio mental»

Sabe que su marca (49.96 en 400 metros vallas), realizada en 2013 en Huelva, es batible. «También necesitaba un cambio a nivel mental. Doce años siguiendo la misma rutina cansan, sobre todo cuando los resultados dejan de llegar», argumenta el atleta cántabro, quien no descarta fichar en el futuro por un club guipuzcoano, aunque también asegura que el trato recibido en el Playas «siempre ha sido muy bueno. Estoy encantado y la competencia con el cubano Cisneros y con Ujakpor es grande».

«Con 'Berni' sumé cuatro títulos de campeón de España y estoy muy agradecido. Él quería que corriera más habitualmente los 800 metros (tiene 1:48.10 en pista cubierta, un registro muy competitivo), pero con Valentín veo que va a ser más complicado. Hacemos más velocidad y me va a venir muy bien para estar más rápido», explica.

Las pistas del Miniestadio y el velódromo son las que emplea habitualmente en sus sesiones. «Me llama muchísimo la atención la de jóvenes que veo en las pistas, muchos más que en Cantabria».

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