Atletismo

La Lilatón engancha

Profesoras y alumnas de María Reina que participarán el domingo en la carrera./MICHELENA
Profesoras y alumnas de María Reina que participarán el domingo en la carrera. / MICHELENA

Profesoras, alumnas y amatxos del centro escolar María Reina volverán a disfrutar de la experiencia que aporta correr esta carrera este domingo

M.J. SILVANOSAN SEBASTIÁN.

Cada vez más chicas se suman a la particular fiesta-deportiva que propone la Lilatón, una carrera dirigida exclusivamente al público femenino. Desde el 2010 su crecimiento viene siendo espectacular aumentando su participación edición a edición en medio millar de mujeres. La 29ª, que se disputará el próximo domingo por las calles de San Sebastián, contará con cerca de 6.000 inscritas, lo que la sitúa entre las pruebas populares más numerosas que se celebran en nuestro territorio. Mucho se ha crecido desde el centenar que participó en la primera edición en 1989 con el objetivo de visualizar en la calle que la mujer también era deportista.

Cientos y cientos de historias se tejen al abrigo de esta singular carrera donostiarra. Por ejemplo, en las instalaciones del centro escolar María Reina, donde se viene trabajando con mucha seriedad el papel de las chicas en el deporte.

Centro escolar María Reina
Diecisiete alumnas, ocho profesoras y varias amatxos saldrán en la 29ª edición de la Lilatón.
Impulsor del proyecto 'Plan de salud
Rafa González de Txabarri, profesor de Educación Física del centro escolar María Reina.
Protocolo
Tienen por norma quedar antes de la salida, se hacen la fotografía de rigor y se dirigen a la zona de calentamiento del Boulevard. Cada una encara a su ritmo la carrera. Al final se vuelven a agrupar y comparten sus vivencias. El éxito es terminar.

El oriotarra Rafa González de Txabarri es el profesor de Educación Física e impulsor del proyecto 'Plan de salud'. «Una de las principales metas era incrementar la actividad física en nuestro centro escolar -apunta- . Me parece muy importante destacar que en el paso de Primaria a Secundaria una proporción muy alta de mujeres dejan de hacer deporte. Soy de los que creo que el deporte federado no ha dado salida a las féminas».

El reto de hacer la Lilatón surgió hace cuatro años y su experiencia fue «tan emocionante y bonita» que ya están enganchadas. «La primera vez salieron un grupo pequeño de alumnas más la directora Ainhoa Domínguez. Desde entonces, la lista no ha dejado de crecer. En esta edición correrán diecisiete alumnas de entre quince y dieciséis años, algunas de sus amatxos, ocho profesoras y, cómo no, la directora, que ya es toda una incondicional».

La directora del centro es tolosarra. Reconoce que «algo tiene de especial» la Lilatón que hace que repitas. «Desde octavo de EGB no hacía deporte. Cuando lo planteó Rafa me pareció una iniciativa interesante, muy motivadora, y dado que soy la directora había que practicar con el ejemplo. Salir a correr me parece una actividad cómoda, aporta muchos valores y es beneficioso para nuestra salud. Empezamos a sacarle gusto y hasta hoy. Mi hija Irati también participa y es una buena excusa para compartir un espacio juntas».

Disfrutar y terminar

En la clase de Cuarto de la ESO también tienen su opinión respecto a lo que aporta hace deporte y en especial esta prueba, en la que las mujeres son protagonistas. Irati Gurrutxaga Ramos tiene quince años, es donostiarra y entre sus aficiones está la pasión por el baile. «El deporte masculino ocupa mucho tiempo de atención y la Lilatón viene a simbolizar un espacio para nosotras», advierte.

Martín Bergara está de acuerdo con la reflexión de su compañera. «No debería ser un hecho puntual, sino que debería ser algo cotidiano, que las chicas y los chicos ocupen la misma importancia en todos los ámbitos, incluido el deporte. Me gustaría que a los chicos se nos permitiera participar».

María Carro es profesora de inglés en este mismo centro. Hace veinte meses tuvo a Erin. «Cuando me quedé embarazada, dejé de hacer deporte y con la excusa de la Lilatón me he puesto de nuevo a correr. Me parece muy bien que se impulse desde los centros educativos planes para fomentar el deporte en edades tempranas».

Otra historia ejemplarizante la encontramos en Amaia, una adolescente con necesidades especiales. Su madre consiguió vincular a su hija con un entrenamiento específico. «Corríamos juntas de una farola a otra. Poco a poco aguantaba más tiempo y ahora está en condiciones de terminar la carrera. Quién nos los lo iba a decir».

«La vida son imágenes -dice Rafa-. Recuerdo que la edición del 2016 fue especialmente dura. Hizo un día de perros, granizaba. De repente se escuchó un trueno y al mismo tiempo un clamor de todas estas valientes mujeres. Gestos como ése reflejan el verdadero espíritu de la Lilatón».

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