Atletismo

Los giros bruscos, lo que menos gustó del nuevo recorrido del maratón de San Sebastián

Un grupo de corredores atraviesa el paseo de La Concha durante el maratón del domingo./PEDRO MARTÍNEZ
Un grupo de corredores atraviesa el paseo de La Concha durante el maratón del domingo. / PEDRO MARTÍNEZ

El renovado recorrido del maratón provocó menos afecciones al tráfico

M.J. SILVANOSAN SEBASTIÁN.

Hay opiniones diferentes como los colores y gustos. Es lo que ayer se sustrajo de la valoración que los corredores hicieron del nuevo recorrido del Maratón de San Sebastián. Comenzando con las bonanzas del circuito, la mayoría de los participantes destacaron su trazado prácticamente llano y con unas vistas envidiables que restan a la prueba su particular dureza. También hubo plena coincidencia en dos aspectos menos amables: el primero hizo alusión a los giros bruscos y el segundo a las zonas alejadas del cogollo de la ciudad, en las que no había apenas ambiente de público.

Para hacer balance de todo lo acontecido el pasado domingo a propósito de la XL edición, este periódico contactó con algunos de sus protagonistas. Comenzando con los atletas élite, Hosea Kiprono Maiyo, ganador por segundo año seguido del maratón, sirvió de portavoz de la escuadra africana. «No está nada mal, salvo los giros de 180º que rompen el ritmo y más con el piso mojado. La zapatilla perdía adherencia».

En la misma dirección se pronuncia el guipuzcoano Iraitz Arrospide, flamante ganador del medio maratón. «El recorrido me pareció bueno, muy llano, con alguna rampa pero no muy importante. Algunos giros muy cerrados afectan y más en mojado. Tampoco hay áreas muy aisladas, siempre hay algo de gente aquí y allí, aunque se aleja un poco de la animación de los grandes maratones (Londres, Berlín) que conozco. Si tuviese la gente que tiene Londres por todo el circuito sería tan bueno o mejor. No puedo valorar al circuito antiguo; este me gustó».

«El nuevo recorrido ha contribuido a mejorar las afecciones del tráfico» Gaspar Esnaola, Responsable de llevar el crono

«El trazado me pareció bueno, muy llano con alguna rampa y giros muy cerrados» Iraitz Arrospide, Atleta

«El circuito no está nada mal, salvo los giros de 180º que rompen el ritmo y más con el suelo mojado» Hosea Kiprono, Maiyo Ganador de la prueba masculina

El vizcaíno Pedro Azkorra, fue el juez árbitro principal del maratón. Siguió en moto la prueba y el recorrido le gustó «bastante. La ciudad de Donostia ya es bonita de por sí, pero por su tamaño obliga a hacer este tipo de giros. El tiempo no respetó. La lluvia caída en el preámbulo de la carrera provocó que el pavimento estuviera muy resbaladizo».

El donostiarra Jesús Egimendia, que sumó el pasado domingo su 71 maratón, en su labor de liebre de cierre de carrera observó lo siguiente. «Al final no está tan mal, aunque con Valencia tan cerca, hay cosas a mejorar. Por ejemplo, la zona de Amara a Loiola tiene dos subidas que se notan. Hay numerosos giros bruscos, tramos que al no haber gente tendrían que tener música. Otro de los detalles a cuidar es que no hubo medallas para todos y tampoco avituallamiento para los últimos en meta. Si no mejoran se irán quedando atrás».

Fernando Serrano, el rehabilitador del Rey emérito, Juan Carlos I, y su hija Clara, cumplieron con creces su propósito. «Nuestra doctorita anestesista quedó la 33ª mujer con 3h27. Estamos todos emocionados. Fue en el grupo de las tres horas hasta el kilómetro 26 y a partir de ahí empezó a sentir la dureza del maratón. El circuito es maravilloso y en 2018 queremos volver».

Ataxia telangiectasia

Jon, Alex y Álvaro, los niños afectados por la cruel enfermedad ataxia telangiectasia, cumplieron con el reto de llegar a meta ayudados de los muchos voluntarios de Aefat (Asociación Española de familias AT) que a relevos empujaron de sus carritos durante algo más de cuatro horas. Rosa Casbas, en representación de todos ellos, agradeció el apoyo. «Muchas gracias a la firma Zurich, a la organización por lo bien que se nos ha tratado. En todo momento estuvieron pendientes de las familias y eso nos lo llevamos en el corazón. Y también a la ciudad de San Sebastián por su generoso acogimiento. Estos niños y niñas no van a olvidar la experiencia. Entre todos habéis hecho posible que se visibilice esta enfermedad. Para nosotros es de gran ayuda».

El urnietarra Gaspar Esnaola, ganador del maratón donostiarra en 1981 (2h24:31) y 1983 (2h18:00), es un buen conocedor del circuito. Lleva muchos años conduciendo el coche que indica el crono a los atletas. «El nuevo recorrido ha contribuido a mejorar notablemente las afecciones del tráfico. La ciudad estuvo menos congestionada y hay que reconocer que es una gran mejora en beneficio de la ciudadanía. Sin embargo, creo que estos cambios no han sido muy beneficiosos para la consecución de buenas marcas. No tengo claro que el corredor se haya podido beneficiar de estas mejoras. Los giros y alguna cuesta que otra pasan factura en los tiempos finales».

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