Atletismo

Cuatro medallas para Gipuzkoa en el campeonato de España

Odei Jainaga, en el centro del podio, después de ganar la jabalina con una marca de 73,50 metros. /K. LÓPEZ
Odei Jainaga, en el centro del podio, después de ganar la jabalina con una marca de 73,50 metros. / K. LÓPEZ

ANTXON BLANCO / KAREL LÓPEZ

En su habitación del Centro de Alto Rendimiento de Fadura (Getxo), Odei Jainaga tiene un gran cartel en el que se puede leer: «Soy un titán». Es, sin duda, una forma de levantarse con ganas todas las mañanas, de tener fuerza para afrontar los entrenamientos y demostrar en la pista que sí, que es un titán. Ayer, el joven eibarrés dio un nuevo gran paso. Se proclamó en Barcelona campeón de España absoluto de jabalina por primera vez gracias a un lanzamiento de 73,50 metros. Tiene 19 años.

Olatz Arrieta, en cambio, tiene más experiencia. Sabía lo que era ser campeona de España. Lo logró hace cuatro años en las vallas. Tras varios podios en la longitud, ayer se llevó el premio gordo. Saltó 6,43 metros (+2,1) en su último intento, cuando iba segunda, superando los 6,34 que llevaba Fátima Diame. «Hoy puede ser campeona», decía Ramón Cid, su entrenador, antes de la final. Confiaba en ella. Ha sido muy regular todo el curso sobre 6,40. Fue una auténtica sorpresa, ya que estaban en competición las tres olímpicas el año pasado.

«El día anterior no me lo hubiera imaginado. De hecho, antes del último intento tenía miedo de quedarme fuera del podio. Me hubiera gustado saltar más porque sé que estoy para eso, pero el oro es lo que cuenta», contaba la hondarribiarra del Barça. Hoy salta el triple.

Lo de Jainaga, que llegaba como líder del año, era más esperado, aunque fue histórico. Cuando él nació, ya habían pasado 13 desde el anterior triunfo de un hombre guipuzcoano. Jainaga, 32 años después, acabó con la racha que databa de 1985, cuando el velocista Juanjo Prado ganó su último título estatal -aquel fue de 200-. Desde entonces y hasta ayer, ningún hombre guipuzcoano lo había logrado en pista. Sí muchas mujeres.

«La verdad es que no han sido las mejores sensaciones. Ha habido un momento en el que he tenido que pedir hielos. Pero lo importante es que he conseguido ganar», destacaba Jainaga diez minutos después de su triunfo. Levantó los brazos cuando supo que era el primer hombre guipuzcoano campeón de España en pista del siglo.

El concurso fue muy bonito, con, quizás, demasiado viento a favor para la jabalina. Se puso líder el guipuzcoano en el primer intento con 67,54 metros. Mandó la jabalina hasta los 72,62 en el segundo, pero el navarro Nico Quijera respondió con un tiro de 73,41 metros en su cuarto lanzamiento. El lanzador del Eibar respondió con 72,90 pero no era suficiente para ganar. Necesitaba encontrar su mejor versión, y aunque no apareció del todo -tiene 77,66 metros desde este año, la tercera mejor marca española de siempre-, mandó la jabalina hasta 73,50 metros en su quinto tiro. Era campeón de España por primera vez y por nueve centímetros, logrando algo que también había hecho su madre Cristina Larrea.

Medallas de Dapena y Furundarena en pértiga y 100

Llegaba tras una buena temporada en la que se había quedado a una centésima de su récord de Gipuzkoa de 100, pero a Alazne Furundarena le faltaba rematar. Ayer lo hizo. Fue segunda en la final con 11.66, solo tras Cristina Lara, quien con 11.40 batió el récord de los campeonatos. Antes, en semis, Furundarena batió su plumarca guipuzcoana tras parar el crono en 11.64.

«El subidón me ha llegado tras ver cómo he corrido las eliminatorias. He visto que estaba para mejorar. En la final la verdad es que la salida no ha sido la mejor», decía la velocista del Atlético San Sebastián.

Y en la pértiga, aunque lo tenía complicado, el realista Istar Dapena logró su primera medalla absoluta. Saltó 5,31 metros, igualando el récord de Gipuzkoa de Jon Karla Lizeaga.

Ganó Adrián Vallés, inalcanzable, con 5,56 metros, y segundo fue Igor Bychkov con 5,51.

El arrasatearra de la Real llegaba tras un mal Europeo sub23 y en estos momentos se encuentra trabajando por las noches, por lo que su capacidad de darle la vuelta a la situación tiene muchísimo mérito.

La jornada fue prácticamente perfecta para los atletas guipuzcoanos, con dos oros y otras dos medallas más. Además, Asier Corthay, con 2,13, ocupó la quinta plaza en un concurso de altura en el que ocurrió algo raro. Hubo tres campeones: Carlos Rojas, Miguel Ángel Sancho y Simón Siverio, quienes saltaron 2,17, altura que no tuvo demasiado lejos el donostiarra Corthay.

Homenaje olímpico

En una jornada en la que Úrsula Ruiz batió el récord de España de peso con 18,28 metros -lo tenía Irache Quintanal desde hace diez años con 18,20; justo ayer se retiraba de la competición- y en la que en Serrahima se rindió homenaje a los medallistas olímpicos españoles en Barcelona 1992, el triple se lo llevó Pablo Torrijos con 16,80 metros, demostrando que cualquier día puede volver a batir el récord estatal.

En la final masculina de 100, sensacional bronce del vizcaíno de la Real Orkatz Beitia. Con 38 años, corrió en 10.61, siendo superado únicamente por Ángel David Rodríguez (10.24), otro veterano, y Eusebio Cáceres (10.60).

El 5.000 lo ganó Adel Mechaal con una gran última vuelta.

A por el doblete

Hoy no solo puede haber un doblete. Podrían llegar hasta dos: una en las vallas -con Teresa Errandonea y María Mujika- y otro en la pértiga -con Malen Ruiz de Azua y Maialen Axpe-. También destaca la participación de Trihas Gebre en 5.000, del relevo 4x100 de la Real Sociedad y de los saltadores Igor Legarda y Asier San Sebastián.

Además, Lorea Ayala correrá la final del 800 tras marcar 2:10.78 ayer en las semifinales.

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