Fidelidad y nuevos ‘behobieros’

Antxon Blanco
ANTXON BLANCOSan Sebastián

Cerca del 60% de atletas que corren la Behobia ya lo han hecho en alguna edición anterior. Es una cifra que me ha sorprendido por dos motivos. Por un lado, yo imaginaba que ese dato sería superior, entre un 70-75% de ‘repetidores’. Por lo tanto hay bastantes corredores que fallan. La fidelidad no es tan fuerte como presumía por el carácter atractivo de la carrera.

Ese dato sin embargo me lleva a la segunda sorpresa y esta, quizás, más positiva. La renovación de participantes es brutal. Un 40% de corredores en la edición de 2016 -la organización no tiene aún el dato de este año- fueron debutantes en la Behobia, nunca la habían disputado. Esto es, unos 12.000 atletas eran nuevos ‘behobieros’ que se inyectaban el positivo virus de la prueba. Es una cifra altísima y considero que con ese vivero tan numeroso, la lógica lleva a pensar que debería aumentar el récord de participantes con relativa facilidad. Pues no fue así. Quizás este punto debería llevar a una reflexión a los organizadores. Con más de 13.000 debutantes el año pasado, ¿no se producen excesivas bajas? Y viendo las estadísticas de participantes por procedencia, esas infelidades porcentualmente se dan de forma notable en Gipuzkoa y los otros territorios vascos. Punto a analizar igualmente.

Hay quien me apunta que es el precio de la inscripción el capítulo que más frena en el momento de seguir siendo fiel a la Behobia. Ya sé que es un tema, el del precio, que no gusta a la organización, que lo justifica siempre con los datos económicos de la carrera, con el alto coste, con los numerosos servicios que ofrece y la respuesta siempe acaba esgrimiendo que la Behobia está más cercana a un maratón que a una carrera de 20 kilómetros si se examina la complejidad organizativa y los servicios que ofrece.

En este tema hay opiniones diversas. Hay quien afirma que paga el precio del dorsal (45 euros) sin poner reparos, y a quien le parece una bestialidad esa cantidad. Según una encuesta de la propia organización, los participantes no cuestionan excesivamente ese aspecto.

Esta cuestión que hoy traigo a ‘Calle Nueve’ no es baladí en los tiempos que corren. Dos ediciones con descenso de participantes. Este año, mínimo. Hay que esperar a las próximas ediciones para saber si solo es un episodio puntual que ya ha sucedido en otras épocas de la Behobia o es estructural y los momentos de máxima felicidad en el running son pasado. Sin embargo, sigo defendiendo que superar el muro de los 30.000 atletas es un éxito aunque no está de más seguir reflexionando y tomando iniciativas.

Fotos

Vídeos